martes, 28 de junio de 2011

El Matrimonio.

El matrimonio es un sacramento que santifica la legítima unión de los esposos y les da las gracias necesarias a su estado.

Las propiedades esenciales del matrimonio son la unidad y la indisolubilidad, las cuales en el matrimonio cristiano, revisten especial firmeza, por razón del sacramento.

La unidad del matrimonio consiste en que el varón, viviendo su mujer, no puede tener otra, ni la mujer otro varón, viviendo su marido.

La indisolubilidad del matrimonio consisten en que el vínculo matrimonial no puede romperse jamás, si no es por la muerte.

El matrimonio de los cristianos se rige por el derecho divino y por el eclesiástico, dejando a salvo la competencia del poder civil, en cuanto a los efectos meramente civiles.

Por impedimento matrimonial entendemos todo lo que hace ilícita (impedimento impediente), o también inválida (impedimento dirimente) la celebración del matrimonio.

Para contraer válidamente el matrimonio se requiere que los esposos:

-carezcan de todo impedimento dirimente

-consientan libremente

-contraigan las nupcias, los que han sido bautizados en la Iglesia Católica, delante del párroco o del ordinario del lugar, o del sacerdote delegado por uno de ellos, y de dos testigos por lo menos.

Para contraer lícitamente el matrimonio, además se requiere que los esposos:

-estén en estado de gracia

-estén suficientemente instruidos en la doctrina cristiana

-carezcan de todo impedimento impediente

-observen lo demás que prescribe la Iglesia para la celebración del matrimonio

El matrimonio civil es la formalidad prescrita por el Estado para que el contrato matrimonial tenga efectos civiles. (1939).

No hay comentarios: