lunes, 22 de diciembre de 2014

Misa Tridentina de "La Natividad de Nuestro Señor".

*
INVITACION
ESTE PROXIMO JUEVES 25 DE DICIEMBRE,
A LAS 09:00 HRS, DIOS MEDIANTE,
EN LA PARROQUIA SANTA BARBARA DE
CASABLANCA, CHILE, SE CELEBRARA
LA SANTA MISA DE SIEMPRE O TRIDENTINA
"LA NATIVIDAD DE NUESTRO SEÑOR".
"Puer natus est nobis, et filius datus est nobis".


viernes, 19 de diciembre de 2014

Martirologio Romano 1956.

19 de Diciembre / Die 19 Decembris. Quartodecimo Kalendas Januarii. 

En Mauritania, san Timoteo, Diácono, que, por la fe de Cristo, al cabo de dura prisión, arrojado al fuego, consumó el martirio.
In Mauritania sancti Timothei Diaconi, qui ob Christi fidem, post diros carceres, in ignem conjectus, martyrium consummavit.

En Alejandría, san Nemesio, Mártir, el cual, acusado primero falsamente de ladrón ante el Juez y vista su inocencia, quedó libre; después, en la persecución de Decio, delatado al Juez Emiliano como discípulo de Cristo, por el mismo Juez fue dos veces atormentado y finalmente quemado con unos ladrones, a semejanza del Salvador, que entre ladrones fue crucificado.
Alexandriae beati Nemesii Martyris, qui, primo per calumniam quasi latro Judicidelatus, eoque crimine absolutus, mox, in persecutione Decii, Christianae religionis nomine accusatur Æmiliano Judici; a quo, geminatis suppliciis excruciatus, cum latronibus jussus est incendi, Salvatoris deferens similitudinem, qui una cum latronibus pertulit crucem.

En Nicea de Bítinia, los santos Mártires Darío, Zósimo, Pablo y Segundo.
Nicaeae, in Bithynia, sanctorum Martyrum Darii, Zosimi, Pauli et Secundi. 

En Nicomedia, los santos Mártires Ciríaco, Pablito, Segundo, Anastasio, Sindimio y sus Compañeros.
Nicomediae sanctorum Martyrum Cyriaci, Paulilli, Secundi, Anastasii, Syndimii et Sociorum. 

En Gaza de Palestina, el martirio de las santas Méuris (o Maura) y Tea.
Gazae, in Palaestina, passio sanctarum Meuris et Theae. 

En Roma, el tránsito de san Anastasio I, Papa, varón de muy rica pobreza y celo apostólico; al cual, como dice san Jerónimo, no mereció Roma poseer mucho tiempo, porque tal Obispo no viese la ruina de la ciudad cabeza del mundo; pues a poco de su muerte Roma fue entrada a saco y destruida por los Godos.
Romae depositio sancti Anastasii Papae Primi, viri ditissimae paupertatis et apostolicae sollicitudinis, quem (ut ait sanctus Hieronymus) diu Roma habere non meruit, ne orbis caput sub tali Episcopo truncaretur; nam, haud multo post ejus obitum, Roma a Gothis capta et direpta fuit.

En Auxerre, san Gregorio, Obispo y Confesor.
Antisiodori sancti Gregorii, Episcopi et Confessoris. 

En Orleáns de Francia, san Adyuto, Abad, ilustre por el espíritu de profecía.
Aurelianis, in Gallia, sancti Adjuti Abbatis, prophetico spiritu illustris.

En Roma, santa Fausta, que fue madre de santa Anastasia, e insigne por su nobleza y piedad.
Romae sanctae Faustae, quae fuit mater sanctae Anastasiae, ac nobilitate et pietate exstitit insignis.


En Aviñón, san Urbano V, Papa, que, por haber restituido la Sedé Apostólica a Roma, llevado a cabo la unión de los Griegos con los Latinos y reprimido a los infieles, fue muy benemérito de la Iglesia. Su culto, ya muy antiguo, lo aprobó y confirmó el Sumo Pontífice Pío IX.
Avenione beati Urbani Papae Quinti, qui, Sede Apostolica Romae restituta, Graecorum cum Latinis conjunctione perfecta, infidelibus coercitis, de Ecclesia optime meritus est. Ejus cultum pervetustum Pius Nonus, Pontifex Maximus, ratum habuit et confirmavit.


Y en otras partes, otros muchos santos Mártires y Confesores, y santas Vírgenes.
R. Deo Gratias.

jueves, 18 de diciembre de 2014

Las Antífonas O.

Entre las Antífonas que, del 17 al 23 de diciembre, resuenan en los Oficios del Adviento, las más solemnes y más célebres son las llamadas "Grandes Antífonas", o "Antífonas O", por empezar todas con esa exclamación. Son como las últimas explosiones de las fervientes plegarias de Adviento, y los últimos y más apremiantes llamamientos de la Iglesia al suspirado Mesías.
Según Amalario de Metz, estas Antífonas son de origen romano, y probablemente datan del siglo VII. Fueron, en un principio, siete, ocho, nueve, y a veces, hasta diez y más ; pero desde Pío V se fijó en siete su número. En cada una llámase al Mesías con un nombre distinto: Sabiduría, Adonai, Oriente, Rey, Emmanuel (Dios con nosotros). Han sido vaciadas todas en un mismo molde literario y traducidas a una misma melodía musical, siendo, bajo ambos aspectos, composiciones clásicas. En las catedrales y monasterios, entónanlas cada día un canónigo o un monje distinto, revestido de pluvial y entre ciriales y repiques de campanas.
Antiguamente, al menos en las abadías, después del Abad y del Prior las entonaban por su orden: el monje jardinero, el mayordomo, el tesorero, el preboste y el bibliotecario, en atención a la afinidad que creían hallar entre cada uno de esos títulos y sus respectivos cargos. Servíanse de viejos cantorales, iluminados con miniaturas y perfiles simbólicos. Todo este aparato y el significado mismo de las Antífonas, llevaban a las Vísperas de estos días numerosos fieles, que mezclaban sus voces con las del clero y así disponían progresivamente sus corazones para las alegrías de Navidad.
Algún liturgista hace notar que las letras iniciales de estas Antífonas, invertidas, forman un ingenioso acróstico de dos palabras: ERO CRAS (estaré mañana), que es como la respuesta atenta del Divino Emanuel a esos siete llamamientos de la Iglesia.


Ofrecemos a continuación las melodias de las Antífonas: 

17 de Diciembre, O Sapientia
18 de Diciembre, O Adona
19 de Diciembre, O Radix Jese
20 de Diciembre, O Clavis David
21 de Diciembre, O Oriens
22 de Diciembre, O Rex gentium
23 de Diciembre, O Emmanuel

martes, 16 de diciembre de 2014

El Adviento, las Témporas y las Antífonas O.

1. Significado del Adviento.
—"En el sagrado tiempo de Adviento la Iglesia despierta en nuestra conciencia el recuerdo de los pecados que tristemente cometimos; nos exhorta a que, reprimiendo los malos deseos y castigando voluntariamente nuestro cuerpo, nos recojamos dentro de nosotros mismos con piadosas meditaciones, y con ardientes deseos nos movamos a convertirnos a Dios, que es el único que puede, con su gracia, librarnos de la mancha del pecado y de los males, que son sus consecuencias."
2. Origen y razón de ser del Adviento. El Adviento (del latín: adventus, "advenimiento", "llegada"), es un tiempo de preparación para el Nacimiento de Jesucristo, en Belén, y representa los cuatro mil y más años que estuvieron los antiguos aguardando y suspirando por la venida del Mesías.
La institución del Adviento como tiempo preparatorio para Navidad, data, en España, de fines del siglo IV, según consta por un canon del concilio de Zaragoza celebrado el año 380, y en el resto de Occidente, de principios o mediados del siglo V.
Vino entonces como a reafirmar la doctrina de los concilios de Éfeso y Calcedonia, proclamando el dogma de las dos naturalezas, divina y humana, en la persona de Jesucristo, contra la herejía cristológica de Nestorio y Eutiques, y a dar mayor relieve en la Liturgia al misterio de la Encarnación y al de la Maternidad de la Virgen.
Hoy día comienza el Adviento el domingo más cercano a la fiesta de San Andrés (30 de noviembre), o sea, entre el 27 de noviembre y el 3 de diciembre, y abarca, por lo tanto, tres semanas completas y parte de la cuarta.
Al principio varió su duración según las liturgias y los países, notándose una tendencia casi general a equiparar el Adviento con la Cuaresma, en el tiempo y aun casi en el rigor. En las Galias y en España, por ejemplo, y en rito ambrosiano, empezaba el Adviento el día de San Martín (11 de noviembre), y se prescribían como obligatorios para los fieles, dos, tres y hasta cuatro ayunos semanales y casi diarios para los monjes. La disciplina actual sólo prescribe el ayuno con abstinencia el miércoles, viernes y sábado de las IV témporas, y la Vigilia de Navidad , y en muchos países, en virtud de Bulas e Indultos particulares tan sólo sobrevive el último. Asimismo, para semejarlo todavía más con la Cuaresma, en los últimos días se cubrían las imágenes y altares, igual que en Pasión.
Por asociación de ideas, a la primera venida de Jesucristo a la tierra, en carne mortal, une la Iglesia el pensamiento de la segunda, al fin del mundo; y, en consecuencia, el Adviento viene a resultar una preparación a ese doble advenimiento del Redentor.
En este concepto tiene este período litúrgico una puerta que mira al pasado y otra al porvenir; de un lado, tiene por perspectiva los millares de años durante los cuales la humanidad esperaba a su Redentor, de otro los siglos que han de transcurrir hasta la hora del cataclismo postrero, en el que ha de zozobrar nuestro planeta" . Cada uno de estos dos advenimientos sugiere a la Liturgia ideas y sentimientos peculiares, que ella expresa con soberana elocuencia e inflamados acentos. Para preparar el primero traduce las ansias y suspiros cada vez más crecientes de las generaciones del Antiguo Testamento, y para prevenir el segundo, alude de vez en cuando al juicio final o alguna de sus circunstancias.
Pero, además de prepararnos el Adviento para el nacimiento histórico de Jesucristo y para el Juicio Final, nos revela cada año al Cristo de la promesa, es decir, al Cristo de los Patriarcas y de los Profetas, al Deseado de los collados eternos, y estrecha nuestras relaciones íntimas con el Cristo místico, cuya venida y completo reinado en las almas prepara también .
El Cristo de la Promesa es el que llena toda la historia y todos los libros del A. Testamento, Aquél en quien creían, a quien esperaban y a quien, sin conocer, amaban todos los justos de Israel. Aludiendo tan a menudo a Él, la liturgia de Adviento nos pone en comunicación de fe, de esperanza y de amor con todas las generaciones creyentes que nos han precedido, y nos persuade de que somos de la descendencia espiritual de Abrahán y herederos legítimos de la Sinagoga.
El Cristo místico es el Cristo viviendo en las almas y reproduciendo en ellas los fenómenos de su vida divina, haciendo de los cristianos otros cristos. Cada Adviento tiende a producir en nosotros un acrecentamiento nuevo de este Cristo místico.
3. Carácter del Adviento. Considerado a través de la Liturgia, el Adviento, por lo mismo que recoge las ansias e inquietudes de las pasadas generaciones y los entusiasmos y regocijos de las nuevas ante la venida del Salvador, es una mezcla de luz y de sombra, de alegría y de tristeza, de angustiosa incertidumbre y de seguro bienestar. Y este doble aspecto se descubre a cada paso en los textos de la Misa y del Oficio, y también en algunos detalles exteriores de la Liturgia.
La tristeza está más bien dibujada en algunos rasgos exteriores del culto, como son: el empleo en los domingos y ferias de Adviento, de los ornamentos morados, y de las casullas plegadas, o planetas, en lugar de majestuosas dalmáticas; la supresión de los floreros, del órgano, del "Gloria in excelsis", del "Te Deum", del "Ite missa est", y de las bodas solemnes.
Todos estos son indicios indudablemente, de alerta preocupación y tristeza, comunes al Adviento y a la Cuaresma, pero el objeto de uno y otro período litúrgico los diferencia radicalmente, como bien lo manifiesta el uso diario, en Adviento, del festivo aleluya, nunca permitido en Cuaresma. El carácter de penitencia, que algunos recalcan por demás, le vino al Adviento, en el siglo VII, de la influencia del ayuno monástico, no de su propia esencia y espíritu. Pues de suyo lo repetimos—, es una temporada de recogimiento y de santa y confiada expectación.
4. Etapas del Adviento. Desde el Papa Nicolás I, en el siglo IX, el Adviento consta de cuatro semanas, cuyos domingos son "estacionales". Cada dominica tiene su Misa y Oficio propios y hermosísimos, y señala un notable avance hacia el venturoso suceso de Belén. La silueta del Redentor se va perfilando de semana en semana, y adquiriendo nuevos matices y relieves, hasta que, al fin, se le ve aparecer en carne mortal. Paralelamente se va proclamando cada vez más alto la virginal Maternidad de María.
El más célebre de estos domingos es el III, llamado "Gaudete" (alégrate) por la primera palabra del Intróito, y porque traduce a maravilla el espíritu de la liturgia en este día, que es de extraordinaria alegría.
En él suspende la Iglesia todas las manifestaciones exteriores de luto, vistiendo a sus ministros de color rosa y de dalmáticas, engalanando con flores los altares y tañendo el órgano. En las etapas del Adviento, señala este domingo el punto culminante del progresivo ascenso a Belén. Con ser el equivalente al domingo "Laetare", IV de Cuaresma, no suscita en los fieles tanta alegría como aquél; pero es porque tampoco se hace sentir tanto su ausencia, ya que la tristeza de Adviento es muy moderada y obedece a muy distintas causas, como hemos dicho.
Como a medio camino del Adviento, interpónense las IV Témporas (miércoles, viernes y sábado de la III Semana), que son las que con sus ayunos y abstinencias imprimen a la temporada un cierto tinte de austeridad y penitencia.
Eran éstas las Témporas más importantes del año y las únicas en que, en la antigüedad, se celebraban las Ordenaciones. El miércoles era muy célebre en la Edad Media por su Evangelio "Missus est", que inmortalizó San Bernardo con sus cuatro popularísimos sermones sobre las alabanzas de María. En él se proclamaban ante el pueblo los candidatos para las Ordenaciones.
Pero la más amena y alentadora de todas es la etapa última, que abarca del 17 al 25, y que, con su repertorio de antífonas propias, a cada cual más vibrante, nos pone al Salvador ocho días antes de nacer, casi al alcance de la mano: "Ecee veniet, dice, Ecce jam venit, De Sion veniet, Egredietur Dóminus, Constantes estofe", etc., y con la fiesta de la Expectación, al menos en España 5, nos en vuelve anticipadamente en un ambiente de cuna.
5. Las "Antífonas O".—Entre las Antífonas que, del 18 al 26 de diciembre, resuenan en los Oficios del Adviento, las más solemnes y más célebres son las llamadas "Grandes Antífonas", o "Antífonas O", por empezar todas con esa exclamación. Son como las últimas explosiones de las fervientes plegarias de Adviento, y los últimos y más apremiantes llamamientos de la Iglesia al suspirado Mesías.
Según Amalario de Metz, estas Antífonas son de origen romano, y probablemente datan del siglo VII. Fueron, en un principio, siete, ocho, nueve, y a veces, hasta diez y más ; pero desde Pío V se fijó en siete su número. En cada una llámase al Mesías con un nombre distinto: Sabiduría, Adonai, Oriente, Rey, Emmanuel (Dios con nosotros). Han sido vaciadas todas en un mismo molde literario y traducidas a una misma melodía musical, siendo, bajo ambos aspectos, composiciones clásicas. En las catedrales y monasterios, entónenlas cada día un canónigo o un monje distinto, revestido de pluvial y entre ciriales y repiques de campanas.
Antiguamente, al menos en las abadías, después del Abad y del Prior las entonaban por su orden: el monje jardinero, el mayordomo, el tesorero, el preboste y el bibliotecario, en atención a la afinidad que creían hallar entre cada uno de esos títulos y sus respectivos cargos. Servíanse de viejos cantorales, iluminados con miniaturas y perfiles simbólicos. Todo este aparato y el significado mismo de las Antífonas, llevaban a las Vísperas de estos días numerosos fieles, que mezclaban sus voces con las del clero y así disponían progresivamente sus corazones para las alegrías de Navidad.
Algún liturgista hace notar que las letras iniciales de estas Antífonas, invertidas, forman un ingenioso acróstico de dos palabras: ERO CRAS (estaré mañana), que es como la respuesta atenta del Divino Emanuel a esos siete llamamientos de la Iglesia. Hélo aquí:

ES> E mmanuel... veni!
TA> R ex... veni!
RE> R riens... veni!

MA> C alvis... veni!
ÑA> R adix... veni!
          A donai... veni!
NA> S apientia... veni!
V
E
N

V
E
N

lunes, 15 de diciembre de 2014

Santa Misa Tridentina en Casablanca, Chile.

Algunas imágenes de la Santa Misa Tridentina, celebrada este Tercer Domingo de Adviento, Domingo de Gaudete, en la Parroquia Santa Bárbara de Casablanca, Chile. Apostolado de Una Voce Casablanca. La Santa Misa se celebra todos los domingos y preceptos a las 17 hrs, también cada primer sábado de mes.






sábado, 13 de diciembre de 2014

Martirologio Romano (1956).


SANTA LUCÍA, Virgen y Martir
  1. En Siracusa de Sicilia, el triunfo de santa Lucía, Virgen y Mártir, en la persecución de Diocleciano. Esta noble doncella, entregada, de orden del Consular Pascasio, a hombres impúdicos que la llevasen donde el populacho ultrajase su pudor, no la pudieron en modo alguno mover, ni valiéndose de sogas ni con muchos pares de bueyes; después, habiendo superado, sin recibir lesión, el tormento de la pez, resina y aceite hirviendo, por fin, atravesada con un cuchillo la garganta, consumó el martirio.
    • En Molíns de Francia, el tránsito de santa Juana Francisca Fremiot de Chantal, Viuda, que fue Fundadora de la Orden de Monjas de la Visitación de santa María; y señalada por la nobleza de su sangre, por la santidad que constantemente ejercitó en cuatro estados de vida y por el don de milagros, fue puesta por el Sumo Pontífice Clemente XIII en el número de las Santas. Su sagrado cuerpo fue trasladado a Annecy en Saboya, y sepultado con solemne pompa en la Iglesia principal de su Orden. Su fiesta, por decreto del Papa Clemente XIV, se celebra en toda la Iglesia el 21 de Agosto.
  2. En Armenia, el suplicio de los santos Mártires Eustracio, Auxencio, Eugenio, Mardario y Orestes, en la persecución de Diocleciano. Eustracio, primeramente por orden de Lisias, y después en Sebaste presidiendo Agricolao, junto con Orestes, torturado con exquisitos tormentos y, arrojado en un horno, entregó su espíritu a Dios. Orestes, extendido en un lecho de hierro candente, pasó al Señor. Los demás, ejercitados con durísimos suplicios en Arábraco, de orden del Presidente Lisias, consumaron en diversas formas el martirio. Sus cuerpos fueron posteriormente trasladados a Roma y honoríficamente colocados en la Iglesia de San Apolinar.
  3. En la isla de Solzi, cerca de Cerdeña, el martirio de san Antíoco, en tiempo del Emperador Adriano.
  4. En Cambray de Francia, san Audberto, Obispo y Confesor.
  5. En la aldea de Ponthieu de Francia, san Judoco, Presbítero y Confesor.
  6. En territorio de Estrasburgo, santa Otilia, Virgen.
Y en otras partes, otros muchos santos Mártires y Confesores, y santas Vírgenes.
R. Deo Gratias.

viernes, 12 de diciembre de 2014

A Nuestra Señora de Guadalupe


NUESTRA SEÑORA DE GUADALUPE
 
Eres la más hermosa de todas las mujeres;
pura, santa, divina, toda llena de rosas.
Perfumas días, tardes, noches y amaneceres
y en paz guardas mi vida sobre todas las cosas.
Madre que en los eriales haces brotar las flores
por tu querer sublime y el poder celestial,
¡no dejes que Dios vea los pálidos colores
que denotan mi alma cuando me roza el mal!
Te venero. Dichosas las fúlgidas estrellas
que iluminan el cielo de tu sencillo manto.
¡Si yo pudiera un día brillar como una de ellas
para alumbrar tu imagen con celo sacrosanto!
Bendito sea el ángel que sostiene la luna
sobre la que reposan tus delicados pies.
Un rayo de tu cuerpo debió alumbrar mi cuna
porque te siento madre dondequiera que estés.
Virgen de Guadalupe, a tus plantas me postro
humilde, suplicando tu santa intercesión.
¡Cuánto me gustaría ver grabado mi rostro
sobre la blanca tilma de tu gran corazón!
Jorge Antonio Doré

jueves, 11 de diciembre de 2014

Martirologio Romano 1956.

11 de Diciembre / Die 11 Decembris. Tertio Idus Decembris. 


En Roma, San Dámaso I, Papa y Confesor, que condenó al heresiarca Apolinar, y restituyó del destierro a su sede a Pedro, Obispo de Alejandría; halló también muchos cuerpos de santos Mártires, y honró sus sepulcros con epitafios en verso.
Romae sancti Damasi Primi, Papae et Confessoris; qui Apollinarem haeresiarcham damnavit, et Petrum, Episcopum Alexandrinum, fugatum restituit; multa etiam sanctorum Martyrum corpora invenit, eorumque memorias versibus exornavit.

En Roma igualmente, el suplicio de san Trasón, el cual, por sustentar con sus bienes a los Cristianos que trabajaban en las termas, y se veían abrumados con otras obras públicas o encarcelados, fue preso por orden de Maximiano; y juntamente con otros dos, llamados Ponciano y Pretextato, coronado del martirio.
Item Romae passio sancti Trasonis, qui, cum Christianos laborantes in thermis, aliisque operibus publicis fatigatos, et in carcere positos, de suis facultatibus aleret, jussu Maximiani tentus est, et cum aliis duobus, id est Pontiano et Praetextato, martyrio coronatus.

En Amiens de Francia, los santos Mártires Victórico y Fusciano, en tiempo del mismo Emperador; a los cuales el Presidente Ricciovaro mandó atravesar con anillos de hierro las narices y las orejas, taladrar las sienes con clavos candentes, después arrancarles los ojos, y a poco asaetearles los cuerpos, y de esta suerte, decapitándolos junto con san Genciano su huésped, pasaron al Señor.
Ambiani, in Gallia, sanctorum Martyrum Victorici et Fusciani, sub eodem Imperatore, in quorum naribus et auribus jussit Rictiovarus Praeses immitti tarinchas, et clavis ardentibus tdmpora transfigi, deinde oculos evelli, ac postmodum eorum corpora jaculari; sicque, una cum sancto Gentiano, eorum hospite, capitibus amputatis, migraverunt ad Dominum.

En Persia, san Bársabas, Mártir.
In Perside sancti Barsabae Martyris. 

En España, san Eutiquio, Mártir.
In Hispania sancti Eutychii Martyris.

En Plasencia, san Sabino, Obispo, esclarecido en milagros.
Placentiae sancti Sabini Episcopi, miraculis clari.

En Constantinopla, san Daniel Estilita.
Constantinopoli sancti Danielis Stylitae. 


Y en otras partes, otros muchos santos Mártires y Confesores, y santas Vírgenes.
R. Deo Gratias.

miércoles, 10 de diciembre de 2014

Martirologio Romano 1956.

10 de Diciembre / Die 10 Decembris. Quarto Idus Decembris. 


San Melquíades, Papa y Mártir, cuyo triunfo se conmemora el 11 de Enero.
Sancti Melchiadis, Papae et Martyris, cujus dies natalis recensetur tertio Idus Januarii.

En Roma, en la vía Ostiense, la Dedicación de la Basílica de san Pablo Apóstol, que, junto con la
Dedicación de la Basílica de san Pedro, Príncipe de los Apóstoles, se celebra todos los años a 18 de Noviembre.
Romae, via Ostiensi, Dedicatio Basilicae sancti Pauli Apostoli; quae, simul cum Dedicatione Basilicae sancti Petri, Apostolorum Principis, annua celebritate recolitur quartodecimo Kalendas Decembris.

El mismo día, los santos Mártires Carpóforo Presbítero, y Abundio, Diácono; que, en la persecución de Diocleciano, apaleados primero cruelísimamente y luego encerrados en un calabozo sin comer ni beber, atormentados de nuevo en el potro, y después por largo tiempo maltratados en la cárcel, fueron por último pasados a cuchillo.
Eodem die sanctorum Martyrum Carpophori Presbyteri, et Abundii Diaconi; qui, in Diocletiani persecutione, primo fustibiis crudelissime caesi, deinde in carcerem, negato cibo et potu, retrusi, et rursum in equuleo torti, et post haecdiu in carcere macerati, novissime gladio percussi sunt.

En Alejandría, los santos Mártires Menas, Hermógenes y Éugrafo, que padecieron en el imperio de Galerio Maximiano.
Alexandriae sanctorum Martyrum Mennae, Hermogenis et Eugraphi; qui sub Galerio Maximiano passi sunt.

En Lentini de Sicilia, los santos Mártires Mercurio y Compañeros soldados, que de orden del Presidente Tertilo, en el imperio de Licinio, fueron muertos al filo de la espada.
Apud Leontinos, in Sicilia, sanctorum Martyrum Mercurii et Sociorum militum;qui, sub Tertyllo Praeside, tempore Licinii Imperatoris, gladio caesi sunt.

En Ancira de Galacia, san Gemelo, Mártir, que en tiempo de Juliano Apóstata, al cabo de crueles tormentos, en el suplifcio de la cruz consumó el martirio.
Ancyrae, in Galatia, sancti Gemelli Martyris, qui, post dira tormenta, sub Juliano Apostata, crucis supplicio martyrium consummavit.

En Mérida de España, el triunfo de santa Eulalia, Virgen, que, en el imperio de Maximiano, siendo de doce años, de orden del Presidente Daciano, por la confesión de Cristo sufrió allí muchísimos tormentos, y por último, suspendida en el potro, le arrancaron las uñas, aplicaron a ambos costados hachas encendidas, y aspirando las llamas, entregó su espíritu.
Emeritae, in Hispania, passio sanctae Eulaliae Virginis, quae, sub Maximiano Imperatore, cum esset annorum duodecim, ibi, jussu Daciani Praesidis, pro confessione Christi, plurima tormenta est perpessa; novissime, in equuleo suspensa et exungulata, faculis ardentibus ex utroque latere appositis, hausto igne, spiritum reddidit.


En la misma ciudad también, santa Julia, Virgen y Mártir, que fue amiga de santa Eulalia, y cuando ésta iba a padecer, se le juntó como inseparable compañera.
Item ibidem sanctae Juliae, Virginis et Martyris; quae beatae Eulaliae socia fuit, et illi ad passionem properanti individua comes adhaesit.


En Roma, san Gregorio III, Papa, el cual, esclarecido en santidad y méritos, se fue al cielo.
Romae beati Gregorii Papae Tertii, qui sanctitate meritisque praeclarus migravit in caelum.

En Viena de Francia, san Sindulfo, Obispo y Confesor.
Viennae, in Gallia, sancti Sindulphi, Episcopi et Confessoris. 

En Brescia, san Diosdado, Obispo.
Brixiae sancti Deusdedit Episcopi. 


En Loreto del Piceno, la Traslación de la santa Casa de la bienaventurada Virgen María, Madre de Dios, donde el Verbo se hizo carne. La santísima Virgen María, con el título de Loreto, fue por el Papa Benedicto XV constituida Patrona principal ante Dios de todos los aeronautas.
Laureti, in Piceno, Translatio sacrae Domus Genitricis Dei Mariae, qua in domo Verbum caro factum est. Ipsam vero beatissimam Virginem, Lauretanae titulo nuncupatam, Benedictus Papa Decimus quintus omnibus aereonautis praecipuam apud Deum Patronam attribuit.

martes, 9 de diciembre de 2014

Motivos de la Devoción a María Santísima.


I.- María es la más privilegiada y amada de Dios entre todas las puras criaturas.
II.- María es Madre de Dios.
Por consiguiente, todo el honor que tributamos a María redunda en honor de Dios.
III.- María es nuestra Madre y Abogada en el cielo.
Jesús desde la cruz dijo a su discípulo Juan: Hé ahí a tu madre, refiriéndose a María.
San Juan representa a todos los buenos cristianos, a quienes Jesús dio por madre a su propia Madre.
IV.- El ser devoto de María es señal de predestinación, según dicen San Anselmo y otros santos.
Predestinación significa ser elegido para el cielo.
V.- La Santa Iglesia nos da ejemplo de cómo debemos ser devotos de María.
La honra con un culto superior al de todos los Santos.
Le dedica muchos templos muy suntuosos, e imágenes muy devotas.
Tiene establecidas muchas festividades, oraciones y prácticas devotas en su honor.
VI.- Dios se complace en conceder gracias muy extraordinarias, y a veces hasta milagrosas, a los que con fe acuden a María.
Para ser verdadero devoto de María se debe procurar:
1º- Evitar el pecado e imitar sus virtudes.
Lo que más aborrece María es el pecado.
Debemos procurar imitar a María especialmente en la humildad, castidad y caridad.
2º- Comulgar a menudo.
Causa gran satisfacción a María el vernos unidos con Jesús en la sagrada Comunión.
3º- Rezar el Santo Rosario, llevar escapulario o medalla y practicar otras obras piadosas en su honor.
A más del Ave María la Santa Iglesia nos enseña a implorar la protección de la Virgen María con la Salve.