miércoles, 4 de marzo de 2015

"LA MISA DICHA EN LATIN".

Cambiar de lengua es cambiar de país.
El hecho que en el templo se emplee una lengua distinta de la que empleamos en nuestra vida cotidiana, debe hacernos comprender que cuando entramos en el templo entramos en otra patria.
Dejamos la “ciudad terrestre” para entrar en el cielo que es nuestra verdadera patria. La liturgia terrestre es una anticipación o una imagen de la liturgia celeste.
Cambiar de lengua es un signo que nos recuerda que al entrar en la iglesia hemos de abandonar nuestros pensamientos mundanos, nuestros intereses terrestres. En una palabra: hemos de cambiar de patria.
Además, el latín es una lengua sagrada.
Las cosas sagradas son aquellas cosas que han sido “separadas”, “puestas a parte” y destinadas al servicio y culto de Dios.
El latín cumple perfectamente la función de lengua sagrada, excluida del uso cotidiano y empleada casi exclusivamente para alabar, bendecir y dar culto a Dios. Por ello el papa Pablo VI decía con razón que el latín es una lengua angélica.
Es cierto que en nuestros días no faltan quienes nieguen la posibilidad misma de una lengua sagrada, al reducir la utilidad del lenguaje a la comunicación interpersonal. Pero esta objeción se inscribe en una crítica más general, que niega todo sentido dentro del cristianismo a la distinción entre “sagrado” y “profano”. Aceptar dicho punto de vista equivale a oponer religión y cristianismo como dos realidades opuestas, con la consiguiente reducción del cristianismo a una dimensión terrestre y horizontal, sin apertura a la trascendencia.
En su constitución apostólica Veterum Sapientia el Papa Juan XXIII expone muchas de las cualidades y valores de la lengua latina. Dice el Pontífice que el latín es la lengua católica. En efecto el latín es al mismo tiempo la lengua de todos los fieles en común y de ninguno en particular. Por eso es la lengua de la Iglesia.
La Biblia nos enseña que la división de las lenguas fue la consecuencia del pecado de los hombres. Usando un solo lenguaje universal y común, la liturgia cristiana prefigura y anuncia la concordia y la unidad del género humano en la Jerusalén celestial.
Dice también Juan XXIII que el latín no es una lengua vulgar sino por el contrario una lengua llena de nobleza y majestad.
Y ello en primer lugar porque el genio humano la ha ennoblecido con su sello usándola como instrumento en la producción de obras maestras de la literatura universal, patrimonio cultural de toda la humanidad.
Además de ello el latín es una lengua concisa que, debido a su construcción gramatical, cincela el lenguaje otorgándole una cadencia y un vigor inigualables. El latín es una lengua de frases Lapidarias
Por último, con el uso del latín la Iglesia proclama su romanidad. La lengua que nació y se desarrolló en la región del Latium, cuya capital es Roma, manifiesta que la Iglesia universal es romana, fundada sobre Pedro y sus sucesores, los obispos de Roma.
Universalidad, unidad, sacralidad, cultura, romanizad… He aquí algunos de los preciosos valores que nos transmite el latín. Esta lengua augusta no merece hallarse hoy en día en el banquillo de los acusados. Y mucho menos que sus acusadores sean los católicos, para quienes ha sido y es la lengua (7).
Rvdo. P. D. José Calvín Torralbo (FSSP)
*
(7) A pesar de que en nuestros días sea lícito y legítimo celebrar la misa en lengua vulgar, no se han de olvidar las intervenciones del Magisterio: Por ejemplo:, Concilio de Trento (sesion XXII, can. 9): “Si alguno dijere (…) que sólo debe celebrarse la Misa en lengua vulgar (…), sea anatema”. El Papa Pío VI en la bula “Auctorem fidei ” : “La proposición que afirma que sería contra la práctica apostólica y los consejos de Dios, si no se le procuraran al pueblo modos más fáciles de unir su voz a la voz de toda la Iglesia entendida de la introducción de la lengua vulgar en las preces litúrgicas, es falsa, temeraria, perturbadora del orden prescrito para la celebración de los misterios y fácilmente causante de mayores males”.

martes, 3 de marzo de 2015

"LA ORIENTACION DEL ALTAR".

La posición del altar y la dirección adoptada por el celebrante y los fieles durante el culto litúrgico es una cuestión de plena actualidad en el debate teológico y litúrgico. Ya han pasado los años durante los cuales la celebración versus populum se impuso sin posibilidad de debate, hasta el punto que fueron acalladas voces tan autorizadas como las de Jungmann, L. Bouyer, e incluso Ratzinger, que ya en los años sesenta se elevaron contra la generalización de ésta práctica.
Cada vez parece mas urgente la “recuperación” del carácter sacrificial de la Misa, eclipsado con frecuencia en la pastoral litúrgica de los últimos años, en favor de una concepción de la Misa reducida a un festín, o aun encuentro fraternal. Se va extendiendo en amplios sectores la necesidad de resaltar el doble aspecto de la Eucaristía, que es un sacrificio además de un sacramento. De hecho en la sagrada Eucaristía no solo se contiene y se recibe a Cristo (eucaristía-sacramento), sino que además en ella el mismo Cristo es ofrecido en holocausto por la salvación del mundo ( eucaristía-sacrificio = Misa).
Las nociones de “sacrificio” y de “sacramento” son diferentes entre sí, aunque las dos pertenecen al ámbito de lo religioso.
El sacrificio consiste principalmente en una ofrenda que el hombre hace a Dios. El sacramento, en cambio, consiste en un don que Dios hace al hombre.
Los sacramentos han sido instituidos por Dios para los hombres, se administran a los hombres, etc. En cambio el sacrificio es sólo para Dios.
Cuando celebra la Misa, el sacerdote está ofreciendo un sacrificio a la divinidad, por eso se coloca en el altar vuelto hacia el Señor y no hacia los fieles.
En cambio, cuando administra los sacramentos (p.ej.: cuando da la comunión, o bautiza) el sacerdote se vuelve hacia los fieles.
La posición del sacerdote de cara al pueblo es menos expresiva de la verdadera naturaleza de la Misa. Los fieles acaban pensando que en dicho acto de culto ellos son los protagonistas, que el sacerdote se dirige a ellos, que la Misa es ofrecida a ellos y no por ellos, lo cual es falso.
Decir, como se oye con frecuencia, que en el rito tradicional el sacerdote celebra dándole la espalda al pueblo, es inexacto. No se trata de darle la espalda a nadie, sino de volverse todos juntos hacia el Señor.
Todos los asistentes (incluso el sacerdote) se vuelven hacia el Señor. Esto es lo que ocurre espontáneamente cada vez que un grupo de personas se reúnen para atender a una realidad distinta de ellos mismos. En el cine o en el teatro todos se sientan mirando a la pantalla o al escenario. A nadie se le ocurre decir que los espectadores se han sentado de espaldas los unos a los otros… Lo que interesa a todos es la pantalla o el escenario, por eso todos la miran. Si uno de los espectadores se sentara mirando a la sala, quien estaría sentado de espaldas sería él: De espaldas a la pantalla, que es lo que atrae y congrega a los espectadores de una sala de cine o teatro.
A las razones de sentido común que acabamos de exponer se añaden otras de carácter litúrgico e histórico.
Se sabe con certeza que ya alrededor del año 200 (y probablemente ya desde el comienzo del siglo II), tanto en oriente como en occidente, los cristianos oraban vueltos hacia el oriente, hacia el sol naciente. El testimonio de Orígenes (muerto hacia el 253) es formal, y muestra como incluso en caso de conflicto, la orientación versus orientem debe prevalecer. He aquí su texto (4) :
“Nos queda por hablar aún de la dirección celeste hacia la cual conviene mirar durante la oración. Hay cuatro puntos cardinales: norte, sur, este y oeste; ¿Quien no reconocerá que conviene orar hacia el este, como símbolo, para que el alma se oriente hacia la aparición de la luz verdadera?. Si las puertas de la casa se abren hacia otra dirección, y alguien quiere orar vuelto hacia esta apertura de la casa afirmando que el cielo libre es mas atractivo para nuestras miradas que el muro – en el caso en que, por azar, la casa no tenga ninguna apertura hacia el oriente- habrá que replicar lo siguiente: las casas disponen de aperturas según la voluntad arbitraria de los hombres, mientras que el oriente es más digno que los otros puntos cardinales por la obra misma de la naturaleza. Así pues, hemos de preferir lo que la misma naturaleza ha creado a aquello que ha sido construido arbitrariamente”. La ley de la orientación de la oración preside en la Iglesia antigua no sólo la oración privada, sino también la oración pública y la arquitectura de los edificios sagrados. Los testimonios relativos a la orientación en el culto, abundan sobre todo en oriente. Como ejemplo citaremos a S. Juan Damasceno (5):
“No es por simplismo o por azar que oramos vueltos hacia oriente… Puesto que Dios es luz inteligible y que en la Escritura Cristo es llamado Sol de justicia y Oriente, para darle culto es necesario volverse al oriente. La Escritura dice: Dios plantó un jardín en Edén, al oriente, y allí colocó al hombre que había plasmado. Buscando la antigua patria y tendiendo hacia ella, rendimos culto a Dios. También la tienda de Moisés tenía el propiciatorio vuelto hacia el oriente. Y la tribu de Leví, que era la más insigne, acampó en la parte vuelta hacia oriente. En el templo de Salomón la puerta del Señor se hallaba vuelta hacia oriente. Finalmente, el Señor clavado en la cruz miraba hacia occidente y por eso nosotros nos postramos hacia oriente, mirando hacia El. En el momento de ascender alcielo fue elevado hacia el oriente, así lo adoraron los discípulos y así vendrá de nuevo, en el mismo modo en que lovieron subir al cielo. Como lo dijo el mismo Señor: “Como el relámpago que sale del oriente y brilla hasta el occidente, así será la venida del Hijo del hombre” (Mat. 24, 27). Por eso, esperando su venida, nos postramos mirando hacia oriente. Se trata de una tradición no escrita, que se deriva de los Apóstoles”.
En razón de ésta práctica antiquísima las iglesias primitivas eran construidas, en general, con el altar mirando hacia el oriente. Esta orientación del altar se señaló muy pronto por medio de una cruz en el muro. Cuando por una serie de razones de índole práctica, que no podemos detenernos a explicar, ya no se tuvo en cuenta la orientación geográfica del ábside, el principio de la oración orientada hacia el Señor siguió siendo observado: La cruz puesta en el centro de todo altar, es el foco sagrado sobre el que se centra todo el culto litúrgico.
Los trabajos históricos y litúrgicos más recientes (6) ponen de manifiesto que la idea de un cara a cara entre el celebrante y la asamblea (desconocida en la iglesia primitiva) se remonta a Lutero, quien en su opúsculo Deutsche Messe (La Misa alemana) se expresa así:
“Conservaremos los ornamentos sacerdotales, el altar y las velas… hasta que nos convenga cambiarlos. Pero en la verdadera misa, entre verdaderos cristianos, será necesario que el altar no quede como está y que el sacerdote se vuelva siempre hacia el pueblo, como sin duda lo hizo Cristo durante la cena”.
Hoy en día sabemos que en tiempos de Cristo y aún siglos más tarde, se empleaba una mesa enforma de U (en semicírculo). La parte delantera quedaba libre para permitir servir los diferentesplatos. Los convidados estaban sentados o recostados detrás de la mesa semicircular. El sitio de honor no estaba, como pudiera pensarse, en el centro sino a la derecha (in cornu dextro).
Pero el verdadero motivo del fundador del protestantismo no es histórico, sino teológico. Al rechazar que la misa sea un verdadero sacrificio, la eucaristía se reduce a su dimensión de sacramento: la comunidad se reúne, hace memoria de Cristo y recibe la comunión. Pero nada de sacrificio ofrecido a Dios.
Por lo tanto es lógico que se suprima el altar y se lo reemplace por una mesa, en torno a la cual se celebra el banquete ritual…
Rvdo. P. D. José Calvín Torralbo (FSSP)
(4) De oratione, 32.
(5) Exposición sobre la fe ortodoxa, IV, 12.
(6) Se puede consultar, por ejemplo, Uwe Michael Lang « Se tourner vers le Seigneur », éditions ad solem, Ginebra2006, pag. 61-82.

lunes, 2 de marzo de 2015

Martirologio Romano 1956.

2 de Marzo / Die 2 Martii.  Sexto Nonas Martii. 

En Roma, en la vía Latina, los santos Mártires Jovino y Basileo, que sufrieron el martirio imperando Valeriano y Galieno.
Romae, via Latina, sanctorum Martyrum Jovini et Basilei, qui passi sunt sub Valeriano et Gallieno Imperatoribus.

En Roma también, muchísimos santos Mártires, los cuales, en tiempo del Emperador Alejandro y del Prefecto Ulpiano, atormentados por mucho tiempo, fueron finalmente condenados a pena capital.
Item Romae plurimorum sanctorum Martyrum, qui sub Alexandro Imperatore et Ulpiano Praefecto, diu cruciati, ad extremum capitali sententia damnati sunt.

En Cesárea de Capadocia, los santos Mártires Lucio, Obispo, Absalón y Lorgio.
Caesareae, in Cappadocia, sanctorum Martyrum Lucii Episcopi, Absalonis et Lorgii.

En el Puerto Romano, los santos Mártires Pablo, Heraclio, Secundila y Jenara.
In Portu Romano sanctorum Martyrum Pauli, Heraclii, Secundillae et Januariae.

En Campania, la conmemoración de ochenta santos Mártires, que, no queriendo comer la carné inmolada a los ídolos, ni adorar la cabeza de una cabra, fueron cruelísimamente muertos por los Longobardos.
In Campania commemoratio sanctorum octoginta Martyrum, qui, cum nollent carnes immolatas comedere nec caput caprae adorare, a Longobardis saevissime caesi sunt.


En Lichfeld de Inglaterra, san Ceadas, Obispo de los Mercios y Lindisfarnenses, cuyas preclaras virtudes conmemora San Beda el Venerable.
Lichfeldiae, in Anglia, sancti Ceaddae, Episcopi Merciorum et Lindisfarnorum, cujus praeclaras virtutes sanctus Beda Venerabilis commemorat.


Y en otras partes, otros muchos santos Mártires y Confesores, y santas Vírgenes.
R. Deo Gratias.

sábado, 28 de febrero de 2015

SÁBADO DE LAS TEMPORAS DE CUARESMA.


SÁBADO DE LAS TEMPORAS DE CUARESMA
MISA BREVIOR. - Estación en los Doce Apóstoles
Feria, II clase

INTROITO    Salmo 87,3. 2
INTRET ORÁTIO mea in conspéctu tuo: inclína aurem tuam ad precem meam, Dómine. V/. Dómine, Deus salútis meæ: in die clamávi, et nocte coram te. V/. Glória Patri.
EN TU PRESENCIA sea recibida mi oración: da oídos a mí suplica, oh Señor. V/. Señor Dios de mi salud, día y noche estoy clamando en tu presencia. V/.Gloria al Padre.

ORACION.- Después del Kyrie, se dice:
ORÉMUS.  Flectámus génua.  Leváte.
Pópulum tuum, quǽsumus, Dómine, propítius réspice: atque ab eo flagella tuæ iracúndiæ cleménter avérte. Per Dóminum.
OREMOS.  Arrodillémonos.  Levantaos.
Te suplicamos, Señor, que mires propicio a tu pueblo, y que apartes de él con tu clemencia el azote de tu indignación. Por nuestro Señor.

LECCION  Dt 26, 12-19
LÉCTIO LIBRI DEUTERONÓMII.
In diébus illis: Locútus est Móyses ad pópulum, dicens: «Quando compléveris décimam cunctárum frugum tuárum, loquéris in conspéctu Dómini, Dei tui: “Abstuli, quod sanctificátum est de domo mea, et dedi illud levítæ et ádvenæ et pupíllo ac víduæ, sicut jussísti mihi: non præterívi mandáta tua, nec sum oblítus impérii tui. Obœdívi voci Dómini, Dei mei, et feci ómnia, sicut præcepísti mihi. Réspice de sanctuário tuo et de excélso cœlórum habitáculo, et benedic pópulo tuo Israël, et terræ, quam dedísti nobis, sicut jurásti pátribus nostris, terræ lacte et melle manánti.” Hódie Dóminus, Deus tuus, præcépit tibi, ut fácias mandáta hæc atque judícia: et custódias et ímpleas ex toto corde tuo et ex tota ánima tua. Dóminum elegísti hódie, ut sit tibi Deus, et ámbules in viis ejus, et custódias cæremónias illíus et mandáta atque judícia, et obédias ejus império. Et Dóminus elegit te hódie, ut sis ei pópulus peculiáris, sicut locútus est tibi, et custódias ómnia præcépta illíus: et fáciat te excelsiórem cunctis géntibus, quas creávit in laudem et nomen et glóriam suam: ut sis populus sanctus Dómini, Dei tui, sicut locútus est.»
LECTURA DEL LIBRO DEL DEUTERONOMIO.
En aquellos días, habló Moisés al pueblo diciendo: Cuando el tercer año, el año del diezmo, hayas acabado de apartar el diezmo de toda tu cosecha y se lo hayas dado al levita, al forastero, al huérfano y a la viuda, para que coman de ello en tus ciudades y se sacien, dirás en presencia del Señor tu Dios: «He reti-rado de mi casa lo que era sagrado; se lo he dado al levita, al forastero, al huérfano y a la viuda, según todos los mandamientos que me has dado: no he traspasado ninguno de tus mandamientos ni los he olvidado. Nada de ello he comido estando en duelo, nada he retirado hallándome impuro, nada he ofrecido a un muerto. He escuchado la voz del Señor mi Dios y he obrado conforme a todo lo que me has mandado. Desde la morada de tu santidad, desde lo alto de los cielos, contempla y bendice a tu pueblo Israel, así como a la tierra que nos has dado como habías jurado a nues-tros padres, tierra que mana leche y miel.». En este día el Señor tu Dios te manda practicar estos preceptos y estas normas; las guardarás y las practicarás con todo tu corazón y con toda tu alma. Hoy le has hecho decir al Señor que él será tu Dios y tú seguirás sus caminos, observarás sus preceptos, sus mandamientos y sus normas, y escucharás su voz. Y el Señor te ha hecho decir hoy que tú serás su pueblo propio, como él te ha dicho, y que tú deberás guardar todos sus mandamientos; y que él te elevará en honor, renombre y gloria, por encima de todas las naciones que hizo, y que serás un pueblo consagrado al Señor tu Dios, como él te ha dicho..

GRADUAL    Salmo 78, 9 y 10
PROPÍTIUS esto, Dómine, peccátis nostris: ne quando dicant gentes: «Ubi est Deus eórum?». V/. Adjuva nos, Deus, salutáris noster: et propter honórem nóminis tui, Dómine, líbera nos.
PERDÓNANOS, Señor, nuestros pecados por amor de tu nombre; no sea que se diga entre los gentiles: ¿Dónde está el Dios de estos? V/. Ayúdanos, oh Dios Salvador nuestro, y por la gloria de tu nombre, líbranos Señor.

ORACION   
PROTECTOR NOSTER aspice Deus, ut qui malorum nostrorum pondere premimur, percepta misericordia, libera tibi mente famulemur: Per Dominum
MÍRANOS, OH DIOS, protector nuestro; para que los que estamos oprimidos bajo el peso de nuestros males, podamos por tu misericordia servirte con entera libertad de espíritu. Por nuestro Señor.
Si corresponde, se hace la conmemoración del Santo del día.

EPISTOLA  1 Tes 5,14-23.
LÉCTIO EPÍSTOLÆ BEÁTI PAULI APÓSTOLI AD THESSALONICÉNSES:
Fratres: Rogámus vos, corrípite inquiétos, consolámini pusillánimes, suscípite infirmos, patiéntes estóte ad omnes. Vidéte, ne quis malum pro malo alicui reddat: sed semper quod bonum est sectámini in ínvicem, et in omnes. Semper gaudéte. Sine intermissióne oráte. In ómnibus grátias ágite: hæc est enim volúntas Dei in Christo Jesu in ómnibus vobis. Spíritum nolíte exstínguere. Prophetías nolíte spérnere. Omnia autem probáte: quod bonum est tenéte. Ab omni spécie mala abstinéte vos. Ipse autem Deus pacis sanctíficet vos per ómnia: ut ínteger spíritus vester, et ánima, et corpus sine queréla, in advéntu Dómini nostri Jesu Christi servétur.
LECTURA DE LA 1ª CARTA DE SAN PABLO A LOS TESALONICENCES
Os rogamos también, hermanos, que corrijáis a los inquietos, que consoléis a los pusilánimes, que soportéis a los flacos, que seáis pacientes con todos.  Procurad que ninguno vuelva a otro mal por mal; sino tratad de hacer siempre bien unos a otros, y a todo el mundo.  Vivid siempre alegres.  Orad sin intermisión.  Dad gracias por todo al Señor; porque esto es lo que quiere Dios que hagáis todos en nombre de Jesucristo.  No apaguéis el Espíritu de Dios.  No despreciéis las profecías, apreciadlas.  Examinad, sí, todas las cosas, y ateneos a lo bueno y conforme a la buena nueva.  Apartaos aun de toda apariencia de mal.  Y el Dios de la paz os haga santos en todo, a fin de que vuestro espíritu entero, con alma y cuerpo se conserven sin culpa para cuando venga nuestro Señor Jesucristo.

TRACTO    Salmo 116, 1-2
Laudáte Dóminum, omnes gentes: et collaudáte eum, omnes pópuli. v. Quóniam confirmáta est super nos misericórdia ejus: et véritas Dómini manet in ætérnum.
Alabad al Señor todas las naciones; alabadle, pueblos todos. v/. Porque se afianzo su misericordia a favor nuestro, y la fidelidad del Señor subsiste eternamente

EVANGELIO Mt 17, 1-9
SEQUÉNTIA SANCTI EVANGÉLII SECUNDUM MATTHǼUM.
In illo témpore: Assúmpsit Jesus Petrum, et Jacóbum, et Joánnem fratrem ejus, et duxit illos in montem excélsum seórsum: et transfigurátus est ante eos. Et resplénduit fácies ejus sicut sol: vestiménta autem ejus facta sunt alba sicut nix. Et ecce, apparuérunt illis Moyses et Elías cum eo loquéntes. Respóndens autem Petrus, dixit ad Jesum: «Dómine, bonum est nos hic esse: si vis, faciámus hic tria tabernácula, tibi unum, Móysi unum, et Elíæ unum.» Adhuc eo loquénte, ecce, nubes lúcida obumbrávit eos. Et ecce vox de nube, dicens: «Hic est Fílius meus diléctus, in quo mihi bene complácui: ipsum audíte.» Et audiéntes discípuli, cecidérunt in fáciem suam, et timuérunt valde. Et accéssit Jesus, et tétigit eos, dixítque eis: «Súrgite, et nolíte timére. Levántes autem óculos suos, néminem vidérunt nisi solum Jesum. Et descendéntibus illis de monte, præcépit eis Jesus, dicens: «Némini dixéritis visiónem, donec Fílius hóminis a mórtuis resúrgat.»
LECTURA DEL SANTO EVANGELIO SEGÚN SAN MATEO.
Seis días después tomó Jesús consigo a Pedro, y a Santiago, y a Juan su hermano; y subiendo con ellos solos a un alto monte,  se transfiguró en su presencia; de modo que su rostro se puso resplandeciente como el sol, y sus vestidos blancos como la nieve.   Y al mismo tiempo les aparecieron Moisés y Elías conversando con él. Entonces Pedro, tomando la palabra, dijo a Jesús: Señor, bueno es estarnos aquí; si te parece, formemos aquí tres pabellones, uno para ti, otro para Moisés y otro para Elías. Todavía estaba Pedro hablando, cuando una nube resplandeciente vino a cubrirlos; y al mismo instante resonó desde la nube una voz que decía: Este es mi querido Hijo, en quien tengo todas mis complacencias. A él habéis de escuchar. A esta voz los discípulos cayeron sobre su rostro en tierra, y quedaron poseídos de un gran espanto.  Mas Jesús se acercó a ellos, los tocó, y les dijo: Levantaos, y no tengáis miedo. Y alzando los ojos, no vieron a nadie más, sino a Jesús. Y al bajar del monte, les puso Jesús precepto, diciendo: No digáis a nadie lo que habéis visto, hasta tanto que el Hijo del hombre haya resucitado de entre los muertos.

OFERTORIO      Salmo  87, 2-3
DÓMINE, DEUS salútis meæ, in die clamávi et nocte coram te: intret orátio mea in conspéctu tuo, Dómine.
SEÑOR, DIOS de mi salvación, día y noche te imploro; llegue, Señor, a tu presencia  mi oración.

SECRETA
PRÆSÉNTIBUS sacrifíciis, quǽsumus, Dómine, jejúnia nostra sanctífica: ut, quod observántia nostra profitétur extrínsecus, intérius operétur. Per Dóminum.
TE SUPLICAMOS, Señor, que santifiques nuestros ayunos con al presente sacrificio; a fin de que los signos eternos de nuestra penitencia coincidan con los sentimientos profundos de nuestra alma. Por nuestro Señor.

PREFACIO DE CUARESMA

COMUNION    Salmo 7, 2
DÓMINE, DEUS meus, in te sperávi: líbera me ab ómnibus persequéntibus me, et éripe me.
SEÑOR, DIOS MÍO, confío en ti, sálvame de todos mis perseguidores y líbrame.

POSCOMUNION
SANCTIFICATIÓNIBUS tuis, omnípotens Deus, et vítia nostra curéntur, et remédia nobis ætérna provéniant. Per Dóminum.
HAZ, OH DIOS todopoderoso, que tus santos misterios curen todos nuestros vicios y nos alcancen el remedio eterno. Por nuestro Señor.

ORACIÓN SOBRE EL PUEBLO
ORÉMUS. Humiliáte cápita vestra Deo.
Fidéles tuos, Deus, benedíctio desideráta confírmet: quæ eos et a tua voluntáte numquam fáciat discrepáre, et tuis semper indúlgeat benefíciis gratulári. Per Dóminum.
OREMOS. Humillad ante Dios vuestras cabezas
Oh Dios, confirme a tus fieles la bendición deseada: y haga ella que nunca se separen de tu voluntad y que se recreen siempre con tus beneficios. Por nuestro Señor.


Transcripto por Dña. Ana María Gálvez
Tomado de El Rincón Litúrgico

viernes, 27 de febrero de 2015

VIERNES DE LAS TEMPORAS DE CUARESMA.


VIERNES DE LAS TEMPORAS DE CUARESMA
Estación en los Doce Apóstoles
Feria, II clase

INTROITO    Salmo  24, 17 y 18. 1-2
DE NECESSITÁTIBUS meis éripe me, Dómine: vide humilitátem meam et labórem meum, et dimítte ómnia peccáta mea. V/. Ad te, Dómine, levávi ánimam meam: Deus meus, in te confído, non erubéscam. V/. Glória Patri.
LÍBRAME de mis congojas, Señor: mira mi humillación y mi trabajo, y perdona todos mis pecados. V/. A ti, oh Señor he levantado mi espíritu: en ti, oh Dios mío, tengo puesta mi confianza: no quedare avergonzado.V/.Gloria al Padre.

COLECTA
ESTO, DÓMINE, propítius plebi tuæ: et, quam tibi facis esse devótam, benígno réfove miserátus auxílio. Per Dóminum.
MIRA, SEÑOR, con misericordia a tu pueblo; y pues le consagras a tu servicio, favorécele benignamente con el auxilio de tu gracia. Por nuestra Señor.
Si corresponde, se hace la conmemoración del Santo del día.

EPÍSTOLA  18, 20-28
LÉCTIO EZECHIÉLIS PROPHÉTÆ.
Hæc dicit Dóminus Deus: «Anima, quae peccáverit, ipsa moriétur: fílius non portábit iniquitátem patris, et pater non portábit iniquitátem fílii: justítia justi super eum erit, et impíetas ímpii erit super eum. Si autem ímpius égerit pæniténtiam ab ómnibus peccátis suis, quæ operátus est, et custodíerit ómnia præcépta mea, et fécerit judícium et justítiam: vita vivet, et non moriétur.Omnium iniquitátum ejus, quas operátus est, non recordábor: in justítia sua, quam operátus est,vivet. Numquid voluntátis meæ est mors ímpii, dicit Dóminus Deus, et non ut convertátur a viis suis, et vivat? Si autem avértent se justus a justítia sua, et fécerit iniquitátem secúndum omnes abominatiónes, quas operári solet ímpius, numquid vivet? omnes justítiæ ejus, quas fécerat, non recordabúntur: in prævarica-tióne, qua prævaricátus est, et in peccáto suo, quod peccávit, in ipsis moriétur. Et dixístis: Non est æqua via Dómini. Audíte ergo, domus Israël: Numquid via mea non est æqua, et non magis viæ vestræ pravæ sunt? Cum enim avértent se justus a justítia sua, et fecerit iniquitátem, mori-étur in eis: in injustítia, quam operátus est, moriétur. Et cum avértent se ímpius ab impietáte sua, quam operátus est, et fécerit judícium et justítiam: ipse ánimam suam vivificábit. Consíderans enim, et avértens se ab ómnibus iniquitátibus suis, quas operátus est, vita vivet, et non moriétur, ait Dóminus omnípotens.»
LECTURA DEL PROFETA EZEQUIEL.
Así dice el Señor Dios: «El alma que pecare, esa morirá: el hijo no llevará por el pecado del padre, ni el padre llevará por el pecado del hijo: la justicia del justo será sobre él, y la impiedad el impío será sobre él. Mas el impío, si se apartare de todos sus pecados que hizo, y guardare todas mis ordenanzas, é hiciere juicio y justicia, de cierto vivirá; no morirá. Todas sus rebeliones que cometió, no le serán recordadas: en su justicia que hizo vivirá. ¿Quiero yo la muerte del impío? dice el Señor el Altísimo. ¿No vivirá, si se apartare de sus caminos? Mas si el justo se apartare de su justicia, y cometiere maldad, é hiciere conforme á todas las abominaciones que el impío hizo; ¿vivirá él? Todas las justicias que hizo no vendrán en memoria; por su rebelión con que prevaricó, y por su pecado que cometió, por ello morirá. Y si dijereis: No es derecho el camino del Señor: oid ahora, casa de Israel: ¿No es derecho mi camino? ¿no son vuestros caminos torcidos? Apartándose el justo de su justicia, y haciendo iniquidad, él morirá por ello: por su iniquidad que hizo, morirá. Y apartándose el impío de su impiedad que hizo, y haciendo juicio y justicia, hará vivir su alma. Porque miró, y se apartó de todas sus prevaricaciones que hizo, de cierto vivirá, no morirá: -dice el Señor Omnipotente.

GRADUAL    Salmo 85, 2 y 6
SALVUM FAC servum tuum. Deus meus, sperántem in te. V/.  Auribus pércipe, Dómine, oratiónem meam.
SALVA, OH DIOS mío, a este siervo tuyo que tiene puesta en ti su esperanza.
V/.  Oye propicio, oh Señor, mi oración

TRACTO    Salmo 102,10. 78, 8-9
DÓMINE, non secúndum peccáta nostra, quæ fécimus nos: neque secúndum iniquitátes nostras retríbuas nobis. V/. Dómine, ne memíneris iniquitátum nostrárum antiquárum: cito antícipent nos misericórdiæ tuæ, quia páuperes facti sumus nimis. (Hic genuflectitur) V/. Adjuva nos, Deus, salutáris noster: et propter glóriam nóminis tui, Dómine, líbera nos: et propítius esto peccátis nostris, propter nomen tuum.
SEÑOR, no nos trates según merecen nuestros pecados, ni según nuestras culpas nos castigues.  V/.Señor, no te acuerdes de nuestras antiguas maldades: anticípense a favor nuestro cuanto antes tus misericordias; pues nos hallamos reducidos a extrema miseria. (Aquí se dobla la rodilla) V/. Ayudamos, oh Dios salvador nuestro: y por la gloria de tu nombre, líbranos, Señor, y perdona nuestros pecados, por amor a tu nombre




EVANGELIO Jn 5, 1-15
SEQUÉNTIA SANCTI EVANGÉLII SECUNDUM JOÁNNEM.
In illo témpore: Erat dies festus Judæórum, et ascéndit Jesus Jerosólymam. Est autem Jerosólymis Probática piscína, quæ cognominátur hebráice Bethsáida, quinque pórticus habens. In his jacébat multitúdo magna languéntium, cæcórum, claudórum, aridórum exspectántium aquæ motum. Angelus autem Dómini descendébat secúndum tempus in piscínam, et movebátur aqua. Et, qui prior descendísset in piscínam post motiónem aquæ, sanus fiébat, a quacúmque detinebátur infirmitáte. Erat autem quidam homo ibi, trigínta et octo annos habens in infirmitáte sua. Hunc cum vidísset Jesus jacéntem, et cognovisset, quia jam multum tempus habéret, dicit ei: «Vis sanus fíeri?» Respóndit ei lánguidus: «Dómine, hóminem non hábeo, ut, cum turbáta fúerit aqua, mittat me in piscínam: dum vénio enim ego, álius ante me descéndit.» Dicit ei Jesus: «Surge, tolle grabátum tuum, et ámbula.» Et statim sanus factus est homo ille: et sústulit grabátum suum, et ambulábat. Erat autem sábbatum in die illo. Dicébant ergo Judǽi illi, qui sanátus fúerat: «Sábbatum est, non licet tibi tóllere grabátum tuum.» Respóndit eis: «Qui me sanum fecit, ille mihi dixit: “Tolle grabátum tuum,et ámbula.”» Interrogavérunt ergo eum: «Quis est ille homo, qui dixit tibi: Tolle grabátum tuum et ámbula?» Is autem, qui sanus fúerat efféctus, nesciébat, quis esset. Jesus enim declinávit a turba constitúta in loco. Póstea invénit eum Jesus in templo, et dixit illi: «Ecce, sanus factus es: jam noli peccáre, ne detérius tibi áliquid contíngat.» Abiit ille homo, et nuntiávit Judǽis, quia Jesus esset, qui fecit eum sanum.
LECTURA DEL SANTO EVANGELIO SEGÚN SAN JUAN.
En aquel tiempo, se celebraba una fiesta de los judíos, y Jesús subió a Jerusalén. Hay en Jerusalén una piscina Probática que se llama en hebreo Betzatá, que tiene cinco pórticos. En ellos yacía una multitud de enfermos, ciegos, cojos, paralíticos, esperando la agitación del agua. Porque el ángel del Señor se lavaba de tiempo en tiempo en la piscina y agitaba el agua; y el primero que se metía después de la agitación del agua, recobraba la salud de cualquier mal que tuviera. Había allí un hombre que llevaba treinta y ocho años enfer-mo. Jesús, viéndole tendido y sabiendo que llevaba ya mucho tiempo, le dice: «¿Quieres recobrar la salud?» Le respondió el enfermo: «Señor, no tengo a nadie que me meta en la piscina cuando se agita el agua; y mientras yo voy, otro baja antes que yo.» Jesús le dice: «Levántate, toma tu camilla y anda.» Y al instante el hombre recobró la salud, tomó su camilla y se puso a andar. Pero era sábado aquel día. Por eso los judíos decían al que había sido curado: «Es sábado y no te está permi-tido llevar la camilla.» Él les respondió: «El que me ha devuelto la salud me ha dicho: Toma tu camilla y anda.» Ellos le preguntaron: «¿Quién es el hombre que te ha dicho: Tómala y anda?» Pero el curado no sabía quién era, pues Jesús había desaparecido porque había mucha gente en aquel lugar. Más tarde Jesús lo encuentra en el Templo y le dice: «Mira, has recobrado la salud; no peques más, para que no te suceda algo peor.» El hombre se fue a decir a los judíos que era Jesús el que le había devuelto la salud.

OFERTORIO      Salmo 102, 2 y 5
BÉNEDIC, anima mea, Dómino, et noli oblivísci omnes retributiónes ejus: et renovábitur, sicut áquilæ, juvéntus tua.
BENDICE, alma mía, al Señor, y no te olvides de sus bondades; y tu juventud se renovara como la del águila.

SECRETA
SÚSCIPE, quǽsumus, Dómine, múnera nostris obláta servítiis: et tua propítius dona sanctífica. Per Dóminum.
TE SUPLICAMOS, Señor, que recibas los sacrificios que te ofrecemos en el altar; y dígnate propicio santificar estos tus dones. Por nuestro señor.

PREFACIO DE CUARESMA
VERE DIGNUM et iustum est, æquum et salutáre, nos tibi semper et ubíque grátias ágere: Dómine, sancte Pater, omnípotens ætérne Deus: Qui corpo-ráli jejúnio vítia cómprimis, mentem élevas, virtútem largíris, et præmia: per Christum Dóminum nostrum. Per quem majestátem tuam laudant An-geli, adórant Dominatiónes, tremunt Potestátes. Cæli cælorúmque Virtútes, ac beáta Séraphim, sócia exsultatióne concélebrant. Cum quibus et nostras voces, ut admítti júbeas deprecámur, súpplici confessióne dicéntes:
EN VERDAD es digno y justo, equitativo y saludable, darte gracias en todo tiempo y lugar, Señor, santo Padre, omnipotente y eterno Dios, que, por el ayuno corporal, domas nuestras pasiones, elevas la mente, nos das la virtud y el premio, por Jesucristo nuestro Señor, por quien alaban los Ángeles a tu majestad, la adoran las Dominaciones, la temen las Potestades y la celebran con igual júbilo los Cielos, las Virtudes de los cielos y los bienaven-turados Serafines. Te rogamos que con sus voces admitas también las de los que te decimos, con humilde confesión.

COMUNION    Salmo 6,11
ERUBÉSCANT et conturbéntur omnes inimíci mei: avertántur retrórsum, et erubéscant valde velóciter.
AVERGÜÉNCENSE y queden llenos de turbación mis enemigos; retírense y váyan-se al momento cubiertos de ignominia.

POSCOMUNION
PER HUJUS, Dómine, operatiónem mystérii, et vítia nostra purgéntur, et justa desidéria compleántur. Per Dóminum.
SEÑOR, que por virtud de este santo misterio, queden purgados nuestros vicios y satisfechos nuestros justos deseos. Por nuestro Señor.

ORACIÓN SOBRE EL PUEBLO
ORÉMUS. Humiliáte cápita vestra Deo.
Exáudi nos, miséricors Deus: et méntibus nostris grátiæ tuæ lumen osténde. Per Dóminum.
OREMOS. Humillad ante Dios vuestras cabezas
Óyenos, oh Dios Misericordioso y muestra a nuestras almas la luz de tu gracia. Por nuestro Señor.

Transcripto por Dña. Ana María Gálvez
Tomado de El Rincón Litúrgico

jueves, 26 de febrero de 2015

JUEVES DE LA I SEMANA DE CUARESMA.


JUEVES DE LA I SEMANA DE CUARESMA
Estación en San Lorenzo en Panesperna

Idea dominante de la Misa de esta Feria: Saquemos del Pan de vida la fuerza para huir del pecado y hacer buenas obras, que nos alcancen la salvación.

INTROITO       Salmo 95,6
La gloria y el esplendor están alrededor de él: brillan en su santuario la santidad y la magnificencia. (S): Cantad al Señor un cántico nuevo: regiones todas de la tierra, cantad al Señor. v/. Gloria al Padre…

COLECTA
Te suplicamos, Señor, que mires benignamente la devoción de tu pueblo: a fin de que, los que se mortifican en su cuerpo con la abstinencia, se fortifiquen en el espíritu con el fruto de las buenas acciones. Por nuestro Señor…

EPÍSTOLA    Ezequiel 18,1-9.
Me habló nuevamente el Señor, diciendo: ¿Cómo es que entre vosotros, en tierra de Israel, habéis convertido en proverbio este dicho: Los padres comieron uvas agrias, y los hijos sufren la dentera?  Juro yo, dice el Señor Dios, que esta parábola no será ya más para vosotros un proverbio en Israel.  Porque todas las almas son mías; como es mía el alma del padre, lo es también la del hijo. El alma que pecare, ésa morirá.  Y si un hombre fuere justo, y viviere según derecho y justicia;  si no celebrare banquetes en los montes, ni levantare sus ojos hacia los ídolos de la casa de Israel; si no violare la mujer de su prójimo, ni se acercare a su propia mujer en el tiempo de su menstruación,  y no ofendiere a nadie; si volviere la prenda al deudor; si no tomare nada ajeno a la fuerza; si partiere su pan con el hambriento, y vistiere al desnudo;  si no prestare a usura, ni recibiere más de lo prestado, si no obrare la maldad, y sentenciare justamente sin distinción de personas;  si arreglare su proceder a mis mandamientos, y observare mis leyes para obrar rectamente, éste tal es varón justo, y tendrá vida verdadera y feliz, dice el Señor Dios.

GRADUAL      Salmo 16, 8 y 2
Guárdame, Señor, como a las niñas de tus ojos: ampárame bajo la sombra de tus alas. v/. Salga de tu benigno rostro mi sentencia: miren tus ojos la justicia de mi causa.

EVANGELIO   Mateo 15,21-28.
Partido de aquí Jesús, se retiró hacia el país de Tiro y de Sidón.
Cuando he aquí que una mujer cananea, venida de aquel territorio, empezó a dar voces diciendo: Señor, Hijo de David, ten lástima de mí; mi hija es cruelmente atormentada del demonio.  Jesús no le respondió palabra; y sus discípulos, acercándose, intercedían diciéndole: Concédele lo que pide, a fin de que se vaya porque viene gritando tras nosotros.  A lo que Jesús respondiendo dijo: Yo no soy enviado sino a las ovejas perdidas de la casa de Israel.  No obstante, ella se acercó y le adoró diciendo: Señor, socórreme.  El cual le dio por respuesta: No es justo tomar el pan de los hijos y echarlo a los perros.  Mas ella le dijo: Es verdad, Señor; pero los perritos comen al menos las migajas que caen de la mesa de sus amos.  Entonces Jesús respondiendo le dijo: ¡Oh mujer!, grande es tu fe; hágase conforme tú lo deseas. Y en la hora misma su hija quedó curada.

OFERTORIO     Salmo 33, 8-9
El Ángel del Señor asistirá alrededor de los que le temen y los libra; gustad y ved cuan suave es el Señor.

SECRETA
Te erogamos, oh Señor, que nos salven con más eficacia estos sacrificios, que han sido instituidos cono ayunos medicinales. Por nuestro Señor….

COMUNCION      Juan 6,52
El pan que yo daré, es mi carne para la vida del mundo.

POSCOMUNION
Con la liberalidad de tus dones engrandécenos, oh Señor, con auxilios temporales y renuévanos con los eternos. Por nuestro Señor…

SOBRE EL PUEBLO
Oremos. Humillad ante Dios vuestras cabezas
Te suplicamos, Señor, concedas a los pueblos cristianos que conozcan lo que profesan y que amen el don celestial que frecuentan. Por nuestro Señor..

Transcriptos por gentileza de Dña. Ana María Galvez
Tomado de El Rincón Litúrgico.