domingo, 19 de mayo de 2013

Domingo de Pentecostés.


Jesús había establecido los fundamentos de la Iglesia en el curso de su vida apostólica, y le había comunicado sus poderes después de resucitar. Pero el Espíritu Santo debía completar la formación de los Apóstoles y revestirlos de la fuerza de lo alto. (Evangelio). Al reino visible de Cristo sucedía el reino invisible del Espíritu Santo, que venía a terminar y pulir la obra ya admirable de Jesús, a “renovar la faz de la tierra”.
Jesús, dice el Evangelio, había anunciado a sus discípulos la llegada del Espíritu Paráclito; y la Epístola nos muestra el cumplimiento de esa promesa. A la hora de Tercia se apodera del Cenáculo el
Alumbrados con las luces del Espíritu Santo (Oración colecta) y llenos de la efusión de sus siete Dones (Oración secreta), los Apóstoles son renovados y van a renovar el universo entero (Introito, Aleluya). La Misa Mayor, a la hora de Tercia, es el momento en que nosotros recibimos también “el Espíritu Santo que Jesús, subido al cielo, derramó en este venturoso día sobre los hijos de adopción” (Prefacio); pues cada uno de los Misterios del ciclo litúrgico produce frutos de gracia en nuestras almas el día en que la Iglesia lo celebra.
Como decíamos durante el Adviento al Verbo: “Ven, Señor, a expiar los pecados de tu pueblo”, digamos en este tiempo con la Iglesia al Espíritu Santo: “Ven, Espíritu Santo, hinche los corazones de tus fieles y enciende en ellos la llama de tu amor”.
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sábado, 18 de mayo de 2013

Vigilia de Pentecostés.


Vigilia de Pentecostés (I clase, rojo) Gloria sin Credo, prefacio, comunicantes y hanc igitur de Pentecostés.
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Estación en San Juan de Letrán
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La estación es en San Juan de Letrán, a causa de su bautisterio, único lugar en que antiguamente se administraba el bautismo en Roma.
Antaño se bautizaba en Pentecostés a los catecúmenos que no habían podido recibir el bautismo en la noche de Pascua. Por ello toda la misa canta la renovación bautismal por la acción del Espíritu Santo. A diferencia de otras vigilias, es una misa festiva, como la de la vigilia pascual.
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Cuando fuere santificado en
vosotros, os recogeré de todos
los países y derramaré sobre
vosotros agua pura, y quedareís
purificados de todas vuestras
inmundicias, y os daré un nuevo
corazón, aleluya, aleluya. Sl.
Alabaré al Señor en todo tiempo;
no cesarán mis labios de
pronunciar sus alabanzas.
V/ Gloria al Padre.
(Introito, Ezequiel 36, 23-24,26; salmo 33,2)

viernes, 17 de mayo de 2013

Tercer Misterio Glorioso: La Venida del Espíritu Santo.


“Venid, Espíritu Santo, alumbrad mi mente; venid, consumid mi corazón”.
Antes de la Ascensión, Jesús recomienda a los Apóstoles que se queden en Jerusalén, esperando la venida del Paráclito prometido.
Santas mujeres, discípulos y los Apóstoles estaban orando en el Cenáculo, bajo la dulce presidencia de María, su Reina… cuando he aquí que un viento impetuoso sacude la casa… y el Espíritu Santo baja del cielo en forma de lenguas de fuego que se posan sobre cada uno de los asistentes.
Y poseídos del Espíritu, comienzan a hablar lenguas desconocidas…
PENTECOSTÉS - Jean Restout
1. ¡El Espíritu de la Luz increada!… Viene para dar testimonio de Jesús y hacer comprender su predicación, su Evangelio. Un ejemplo llamativo de ese don de luz, es el caso de Esteban protomártir. Sus enemigos enfurecidos no podían resistir al Espíritu, que hablaba por boca de Esteban.
Y he aquí también la transformación sorprendente, radical, de los Apóstoles: son hombres nuevos después de Pentecostés. Los que antes habían huido todos, son ahora héroes, todos mártires… Los ignorantes, ¡doctores!
¡Venid, pues, oh Paráclito, dadme que vea lo divino, lo sobrenatural! ¡Venid, haced que, por vuestra gracia, acepte gustoso la sublimidad razonable de los misterios!
Sed, Espíritu Santo, la única luz de nuestras tinieblas… Sed gracia y fuerza para que vivamos de lleno nuestra fe, según vuestras luces…
¡Venid, no tardéis, adorable Consolador, descended y renovad la faz de la tierra de nuestro pobre corazón!
2. Pero el Espíritu Santo es también un fuego transformante. Es el Amor subsistente que desde toda la eternidad une al Padre con el Hijo… Es la tercera persona de la Augusta Trinidad.
Si la fe es la base indispensable de la vida cristiana, el amor es su perfección y coronamiento, también indispensable.
El amor es el fin y la perfección de toda la Ley. Es la gracia por excelencia, dice San Pablo, porque sin amor todas las gracias y todas las virtudes quedarán sin valor y sin vida delante de Dios
La esencia, el foco de toda santidad es el amor, la caridad. En efecto, la santidad es Dios en nosotros… ¡y Dios es amor!
Venid, Espíritu Santo, santificador adorable, venid a encender en nosotros el fuego que sois Vos mismo; enseñadnos a amar a Dios con todo nuestro corazón, con toda nuestra alma, con todas nuestras fuerzas, y por consecuencia, a nuestro prójimo para cumplir así con toda la Ley.
¡Ah!, sois tan poco conocido, Paráclito adorable; a pesar de Pentecostés, habéis quedado un Dios desconocido y ¡ay!, por nuestra grave culpa, ausente de nuestra vida cristiana y aun piadosa.
¡Renovad, Espíritu Santo, la gran conmoción de Pentecostés; venid como huracán de fuego sobre los mejores, la porción selecta de los cristianos: que vuestra llama los abrase!
Encended, Espíritu divino, una conflagración de caridad en las comunidades religiosas, en vuestros sacerdotes… Hacedlos verdaderos santos por la llama de vuestro amor.
(Un instante de profundo recogimiento… Pidamos que la divina devoción al Espíritu Santo se encienda y se difunda, que sea un impulso irresistible, que levante hacia las alturas a los fieles y sobre todo a las almas escogidas, consagradas… Por otra parte, ofrezcamos algún homenaje práctico, por lo menos cada Domingo, al Espíritu Santo… Y que Pentecostés sea una de nuestras mayores festividades, preparada y celebrada con peculiar fervor).
3. La Iglesia nació en el Cenáculo, el día de Pentecostés. Fue la creación de gracia del Espíritu Santo, autor de toda gracia… La Iglesia debía perpetuar la enseñanza y la Redención del Salvador Jesús… El testigo adorable de Jesús y el organizador de su abra fue el Paráclito.
Desciende al Cenáculo y queda en la Iglesia con la efusión permanente de los Siete Dones que hacen cristianos fervorosos, santos, mártires, doctores de la Iglesia.
Reina del Cenáculo, María, alcanzad también para nosotros el Pentecostés de luz y de fuego que tanto necesitamos… Vos, la Inmaculada; Vos, el tabernáculo del Paráclito; Vos, su esposa toda hermosa y sin mancha, venid con vuestro Esposo adorable… ¡Oh, pedidle para nosotros la divina largueza de los Siete Dones, pues queremos ser santos y apóstoles!
¡Espíritu Santo, cread en nosotros el «querer» y el «hacer»!
¡Cuan poco meditamos ¡ay!, las maravillas obradas por el Espíritu Santo! ¿Pensamos bien acaso que María, permaneciendo Virgen intacta, fue Madre de Jesús por virtud del Espíritu Santo, según la palabra de Gabriel, el día de la Anunciación: El Espíritu Santo te cobijará con su sombra?
Y Juan Bautista, ¿no había profetizado categóricamente que si él bautizaba en agua, El que esperaban había de bautizar en el Espíritu Santo y en fuego?
¿Dónde quedó depositado el poder de las llaves y de la administración de la gracia de los Sacramentos? En el sacerdocio. Jesús sopló sobre los Apósteles diciendo: “Recibid al Espíritu Santo y el poder de remitir los pecados”.
Efectivamente, Bautismo, Penitencia, Eucaristía y los demás Sacramentos son el tesoro del poder divino y de la gracia redentora confiada al sacerdote, al obispo, al Papa, por la infusión del Espíritu Santo.
El Sumo Pontífice es la boca y el oráculo infalible del Espíritu Santo, en el ejercicio de su magisterio supremo en la Iglesia.
¡Esposa Inmaculada del Espíritu Santo, María, enseñadnos la nobleza de una inmensa gratitud por todo lo que debemos al Espíritu Santo en la Iglesia Católica!
¡Enseñadnos la grande y rara virtud de la perfecta obediencia a la Jerarquía, salvaguardia de nuestra fe!
¡Sí, Reina del Cenáculo, enseñadnos a amar con gran amor a la Santa Iglesia y a servirla en el olvido de nuestro amor propio, con abnegación, hasta el sacrificio!
     Espíritu Santo
              ¡Quebrad la resistencia,
              Enardeced la frialdad,
              Enderezad nuestros pasos desviados!

Muchas veces se ha dicho: el Espíritu Santo es, por desgracia, veinte siglos después de Pentecostés, “el Dios desconocido”.
Muchas devociones, buenas sin duda, pero secundarias, tienen primacía sobre esta primordial devoción… Y nos resentimos de las consecuencias lastimosas en nuestra vida espiritual de este desconocimiento práctico del Paráclito.
La luz escasea, y también y sobre todo el gran amor nos hace falta, porque el Paráclito no es bastante conocido ni bastante amado de los fieles.
Prometamos reaccionar… María, Reina del Cenáculo, nos ayudará dichosa a acercarnos al Paráclito.
Digamos a menudo, muy a menudo: “Venid, Espíritu Santo, dadme que vea… Venid, inflamad mí corazón con la llama de un gran amor”.
Oremos con María
En honor de la Santísima Trinidad y del misterio de la venida del Espíritu Santo el día de Pentecostés, pidamos, por el Corazón Inmaculado y Doloroso de María, una devoción muy ferviente al Espíritu Santo… Prometamos amarlo y hacerlo amar cuanto podamos.
Deshojemos la rosa de este misterio a gloria de Nuestra Señora del Santísimo Sacramento.
Por la conversión de los pecadores, sobre todo los de la familia, recemos una piadosa Salve.
P. Mateo Crawley Bowvey, SS.CC.
Meditaciones sobre el Rosario

jueves, 16 de mayo de 2013

Recordatorio: Indulgencia Plenaria el 16 de Mayo.


Quienes visten el Escapulario Carmelita pueden ganar indulgencia plenaria el 16 de mayo, fiesta de San Simón Stock.
SAN SIMÓN STOCK, Confesor
También es posible ganar indulgencia plenaria
1. El día en que le imponen el escapulario y se une a la familia carmelita.
2. En estas fiestas:
  • Virgen del Carmen - 16 de julio o cuando se celebre.
  • San Simón Stock - 16 de mayo.
  • San Elías Profeta - 20 de julio.
  • Santa Teresita del Niño Jesús - 3 de octubre (calendario tradicional).
  • Santa Teresa de Jesús - 15 de octubre.
  • Todos los Santos Carmelitas - 14 de noviembre.
  • San Juan de la Cruz - 24 de noviembre (calendario tradicional).
Se puede ganar indulgencia parcial por usar piadosamente el santo escapulario, por besarlo o por cualquier otro acto de afecto y devoción. Se aplica también a la medalla-escapulario.  

miércoles, 15 de mayo de 2013

Santoral para el día de hoy.


Nació en Irlanda. Hija de un príncipe o rey irlandés. A la muerte de su madre, el rey, su padre, quiso casase con su propia hija. Para evitar tan horrendo propósito, la joven huyó al desierto. Encontrada por los esbirros de su padre, éste, llevado de su infame pasión, al no verse correspondido, mató a su propia hija. Con ella fue martirizado el sacerdote Gereberno, que la había escondido y guiado en la virtud. Murió alrededor del año 650 en Gheel, Bélgica.
San Juan Bautista de La Salle, Confesor y Fundador
Nació en 1651 en Rheims, Francia. Fundó el Instituto de los Hermanos de las Escuelas Cristianas. Considerado el padre de la educación moderna. Instituyó el proceso de división de los estudiantes en grados. Fundador de las Escuelas Normales. Murió en 1719 en Rouen, Francia. Patrono de los educadores, de los directores de escuelas y de los maestros.
San Isidro Labrador, Confesor
Nació alrededor del año 1070 en Madrid, España. Esposo de Santa María de la Cabeza. Murió el 15 de mayo de 1130. Su cuerpo se mantiene incorrupto. Patrono de Madrid (España), trabajadores agrícolas, labradores, agricultores, comunidades rurales, ganados, para pedir por lluvias, contra la mortalidad infantil.
San Gereberno, Mártir
Sacerdote irlandés. Compañero de viaje de Santa Dympna. Decapitado alrededor del año 650.
San Simplicio, Obispo y Mártir
Martirizado en Cerdeña, Italia en el año 304.
San Mancio, Mártir
Martirizado en Évora, Portugal.
San Isidoro de Chios, Mártir
Nació en Alejandría, Egipto. Llevó la cristiandad a la isla griega de Chios. Martirizado alrededor del año 251 en Chios.
Santos Torcuato, Tesifonte, Segundo, Indalecio, Cecilio, Esiquio y Eufrasio, Obispos
Misioneros enviados por los apóstoles San Pedro y San Pablo a evangelizar España. Desembarcaron en Cádiz, dónde hicieron muchos milagros, y después de haber predicado por casi toda la Península, sobre todo en Andalucía, murieron: Torcuato en Cádiz, Tesifonte en Vergi (Almería), Segundo en Ávila, Indalecio en Portilla, Cecilio en Elvira, Esiquio en Gibraltar y Eufrasio en Andújar.
Santos Pedro, Pablo, Andrés y Dionisia, Mártires
Del Asia Menor (Turquía). Torturados y martirizados en el año 251 en Lámpsaco, Grecia.
Santos Casio, Victorino y Máximo, Mártires
Franceses. Martirizados por los bárbaros en el año 260 en Clermont (Auvernia), Francia.
Fuentes:
- Martyrologium Romanum; Patron Saints Index; Saint Patrick’s Church; 

martes, 14 de mayo de 2013

Santoral para el día de hoy.


Del Asia Menor. Fue decapitado en el año 306
San Poncio de Cimiez, Mártir
Francés. Martirizado cerca del año 258.
Santos Victor y Corona, Mártires
De Siria. Martirizados cerca del año 176.
Santas Justas, Justina y Henedina, Mártires
Italianas. Martirizadas alrededor del año 130.
San Bonifacio de Ferentino, Obispo
Italiano. Murió en el s. VI.
San Miguel Garicoits, Confesor
Nació el 15 de abril 1797 en los Pirineos Atlánticos, Francia. Pastor. Párroco. Se opuso a la herejía jansenista. Murió el 14 de mayo de 1863 en los Pirineos Atlánticos, Francia.
Santa María Dominica Mazzarello, Virgen
Nació el 9 de mayo de 1837 en at Mornese (Alessandria), Italia. Trabajadora del campo y costurera. Catequista. Cofundadora de las Hijas de María Auxiliadora. Superiora de las Hermanas Salesianas. Murió a los 44 años, el 14 de mayo de 1881, en Nizza Monferrato, Turín.
San Eremberto de Toulouse, Obispo
Francés. Monje benedictino. Murió alrededor del año 672.
Fuentes:
- Martyrologium Romanum; Patron Saints Index; Saint Patrick’s Church; 

lunes, 13 de mayo de 2013

Nuestra Señora de Fátima.


NUESTRA SEÑORA DE FÁTIMA
Es la “gran Aparición de la Virgen María del siglo XX”. Hasta 1917 apenas si la pequeña villa de Fátima (Portugal) era conocida fuera de su nación ni aun dentro de ella.
Cerca de Fátima se encuentra la aldea de Aljustrel, en donde nacieron los tres niños: Lucía, Francisco y Jacinta; éstos dos últimos eran hermanos y primos de la primera.
Lucía era la menor de cinco hermanos y la mayor de los tres videntes de la Virgen de Fátima y la que más directamente trató con la Virgen María, quizá por ser la mayor. Muertos ya sus dos primitos, ingresó con las Religiosas Doroteas en Pontevedra (España) y más tarde, con deseos de vivir más retirada del mundo, abrazó la vida de religiosa carmelita contemplativa. Falleció el 13 de febrero de 2005 en Coimbra, Portugal.
Los tres videntes eran sencillos, humildes y de familias muy cristianas. Recibieron una formación bastante severa y desde muy niños se vieron obligados a trabajar para poder comer. Francisco era jovial, simpático y muy agraciado. Le gustaba la música, las flores y, sobre todo, las estrellas. Normalmente él veía a la Virgen, pero no le hablaba ni la oía. Corto sería su destierro en esta vida. El 4 de abril de 1919, a los dos años de las celestes apariciones, volaba al cielo. Jacinta también era muy fina y agraciada. La benjamina de diez hermanos. Desde muy pequeñita fue muy piadosa y sufría cuando le contaban los padecimientos de Jesús en su Pasión. A los diez años de edad volaba al cielo este ángel de carne humana que, como su hermanito, el 13 de Mayo del año 2000, el Papa Juan Pablo II los declaró beatos en su visita a Fátima, siendo los primeros niños no mártires en ser beatificados.
A los tres videntes, el 13 de mayo de 1917, en medio de una tormenta y mientras cuidaban el rebaño, después de haber rezado el Santo Rosario, se les apareció la Virgen María vestida de blanco y les pidió que volvieran seis veces más y que el mes de octubre les revelaría quién era y lo que quería. Les anunció que tendrían que sufrir mucho, pero que no se desalentaran que Ella les ayudaría. Les pidió rezaran muchos rosarios, pero mejor de lo que lo hacían hasta entonces. Las apariciones se repitieron el 13 de cada mes. En todas ellas sucedía algo parecido: mientras rezaban el Santo Rosario, acompañados cada día de más seguidores que palpaban lo sobrenatural, se les aparecía aquella joven, resplandeciente de luz, vestida de blanco, con el rosario entre las manos y les invitaba a rezar con Ella. Después les comunicaba algunas cosas que han llegado hasta nosotros, donde se manifiesta el deseo ardiente de la Virgen de que seamos almas de oración y que procuremos hacer sacrificios para unirlos a la Pasión de su Hijo.
De todas partes del mundo desde entonces, y cada día va en aumento, acuden gran cantidad de fieles a la pequeña villa de Fátima, a rezar a la Virgen María, a recibir los Sacramentos y mejor vivir la vida cristiana. La Virgen de Fátima irradia desde allí sus gracias y bendiciones sobre toda la humanidad. Su Corazón Inmaculado y el Escapulario del Carmen han sido los instrumentos que ha elegido para manifestarnos su amor.
ORACIÓN A
NUESTRA SEÑORA DE FÁTIMA
Oh Virgen Santísima, Vos os aparecisteis repetidas veces a los niños; yo también quisiera veros, oír vuestra voz y deciros: Madre mía, llevadme al Cielo. Confiando en vuestro amor, os pido me alcancéis de vuestro Hijo Jesús una fe viva, inteligencia para conocerle y amarle, paciencia y gracia para servirle a Él a mis hermanos, y un día poder unirnos con Vos allí en el Cielo.
Padre nuestro, Avemaría y Gloria.
Madre mía también os pido por mis padres, para que vivan unidos en el amor; por mis hermanos, familiares y amigos, para que viviendo unidos en familia un día podamos gozar con Vos en la vida eterna.
Padre nuestro, Avemaría y Gloria.
Os pido de un modo especial por la conversión de los pecadores y la paz del mundo; por los niños, para que nunca les falten los auxilios divinos y lo necesario para sus cuerpos, y un día conseguir la vida eterna.
Padre nuestro, Avemaría y Gloria.
Oh Madre mía, sé que escucharás, y me conseguirás éstas y cuantas gracias te pida, pues las pido por el amor que tienes de tu Hijo Jesús. Amén.
¡Madre mía, aquí tienes a tu hijo, sé tu mi Madre!
¡Dulce Corazón de María, sed la salvación mía!

domingo, 12 de mayo de 2013

Domingo después de la Ascensión.


Introito: Salmo 26, 7, 8 y 9
*
Exáudi Dómine, vocem meam,
qua clamávi ad te, allelúia:
tibi dixit cor meum, quæsívi
vultum tuum, vultum tuum, Dómine,
requíram: ne avértas fáciem tuam a
me, allelúia, allelúia.
Ps. 26, 1. Dóminus
illuminátio mea, etsalus mea: quem timébo? 
℣. Glória Patri.
*
Oye, Señor, mi voz, que te implora, 
aleluya; mi corazón te dijo: 
busqué tu rostro; tu rostro, Señor, 
buscaré; no apartes de mí
tu cara, aleluya, aleluya. 
Salmo 26, 1.El Señor es mi luz y 
mi salvación, ¿a quién temeré? 
℣. Gloria al Padre.
*

sábado, 11 de mayo de 2013

Santos Felipe y Santiago el Menor.


Apóstoles y Mártires
1: † crucificado alrededor del año 80 en Frigia (Turquía)
2.: † martirizado en Jerusalén cerca del año 62
1: Patrono de Luxemburgo; pasteleros.
2: Patrono de los farmacéuticos; moribundos; bataneros.
1 y 2: Patronos de Uruguay; Salta (Argentina);
fabricantes de sombreros.
Su fiesta se celebra el 11 de mayo.
SANTOS FELIPES Y SANTIAGO EL MENOR, Apóstoles y Mártires
A vosotros os he llamado amigos;
porque os he hecho saber cuanto oí de mi Padre.
(Juan 15, 15)
Tanto San Felipe cuanto Santiago tuvieron el honor de ser apóstoles de Jesucristo, de predicar su Evangelio y de morir por la fe. Felipe fue quien llevó a Natanael a Jesucristo. Después de la Ascensión trasladose a Escitia, donde fue crucificado después de haber convertido a gran número de bárbaros.
Santiago, primo del Señor, fue tan venerado entre los judíos, que se tenían éstos por dichosos con sólo tocar el borde de su manto. Fue precipitado desde lo alto del templo de Jerusalén porque predicaba a Jesucristo.
MEDITACIÓN
SOBRE LA VIDA DE LOS
APÓSTOLES FELIPE Y SANTIAGO
I. Estos santos tuvieron el honor de ser llamados al apostolado, de predicar el Evangelio y derramar su sangre por Jesucristo. Obedecieron al llamado de Dios, correspondieron a sus gracias e imitaron los padecimientos de su Maestro. Dios te llama a ti desde hace tiempo, oyes su voz y, sin embargo, no le obedeces. Muchas ocasiones te proporciona de trabajar y de sufrir por Él, ¿cómo las aprovechas? Si los bienaventurados pudiesen en el cielo tener algún pesar, provendría de haber perdido muchas ocasiones de acrecentar su corona sufriendo por Jesucristo.
II. Apenas convertido San Felipe, ya quiso hacer participar a Natanael de su dicha llevándole a Jesús. ¿Puedes de algún modo trabajar tú en la salvación del prójimo? Hazlo. Comparte con tus amigos, tus parientes y domésticos, los buenos sentimientos que Dios te inspira. ¿No es acaso lo contrario de lo que haces? ¿No escandalizas a tu prójimo con tus palabras y tu mala vida?
III. Santiago era tenido por santo aun por aquellos mismos que lo mataron; sus oraciones, su austeridad, su modestia y tantas otras virtudes le valieron el sobrenombre de Justo. ¿De qué estima gozas tú ante los hombres? ¿Qué se dice de ti? Pregúntalo a tus amigos; oye aun lo que te reprochan tus enemigos, para corregirte. Mas, antes que nada, considera cuál es tu situación al respecto frente a Dios. Si los hombres no te condenan, tal vez lo hace tu conciencia, porque nadie puede huir de sí mismo (San Bernardo).
El deseo de la santidad.
Orad por la propagación de la fe.
ORACIÓN
Oh Dios, que todos los años nos proporcionáis un nuevo motivo de gozo en la festividad de San Felipe y Santiago, vuestros Apóstoles, haced, os lo suplicamos, que al mismo tiempo que nos regocijamos con sus méritos aprovechemos sus ejemplos. Por J. C. N. S.

viernes, 10 de mayo de 2013

Martirologio Romano (1956).


SAN ANTONINO DE FLORENCIA, Obispo y Confesor
  1. San Antonino, de la Orden de Predicadores, Obispo de Florencia y Confesor, de cuyo tránsito se hace conmemoración el 2 de este mes.
  2. En Roma, en la vía Latina, el triunfo de los santos Mártires Gordiano y Epímaco; el primero, por confesar el nombre de Cristo, fue largamente azotado con plomadas en el imperio de Juliano Apóstata y, por último, decapitado; los Cristianos sepultaron de noche su cuerpo en una cripta de la misma vía, adonde poco antes habían sido trasladadas las reliquias del Mártir san Epímaco desde Alejandría, donde por la fe de Cristo había sido martirizado el 12 de Diciembre.
  3. En tierra de Hus, san Job, Profeta, varón de admirable paciencia.
  4. En Roma, san Calepodio, Presbítero y Mártir, a quien el Emperador Alejandro hizo degollar y que su cuerpo fuese arrastrado por la ciudad y arrojado al Tíber; mas hallolo el Papa Calixto y le dio sepultura. Fue también degollado el Cónsul Palmado con su mujer e hijos, y otros cuarenta y dos de su casa, de uno y otro sexo; asimismo Simplicio, Senador, con su mujer y sesenta y ocho de su familia; y últimamente Félix, con su esposa Blanda. Las cabezas de todos fueron expuestas en diversas puertas de Roma para escarmiento de los Cristianos.
  5. Allí también, en la vía Latina, junto a las Cien-Salas, el suplicio de los santos Mártires Cuarto y Quinto, cuyos cuerpos fueron trasladados a Capua.
  6. En Lentini de Sicilia, los santos Mártires Alfio, Filadelfo y Girino.
  7. En Esmirna, san Dioscórides, Mártir.
  8. En Tarento, san Cataldo, Obispo, esclarecido en milagros.
  9. En Madrid, san Isidro Labrador, a quien, ilustre en milagros, el Papa Gregorio XV puso en el número de los Santos juntamente con los santos Ignacio, Francisco Javier, Teresa y Felipe Neri.
  10. En Milán, la Invención de los santos Mártires Nazario y Celso; cuando el Obispo san Ambrosio halló el cuerpo de san Nazario bañado aún en sangre fresca, y lo trasladó a la Basílica de los Apóstoles junto con el cuerpo del niño san Celso, a quien el mismo Nazario había criado. Anolino, en la persecución de Nerón, hizo degollar a ambos juntos el 28 de Julio, día en que se celebra la festividad de su glorioso martirio.
Y en otras partes, otros muchos santos Mártires y Confesores, y santas Vírgenes.
R. Deo Gratias.

jueves, 9 de mayo de 2013

Ascensión de Nuestro Señor Jesucristo.


ASCENSIÓN DE NUESTRO SEÑOR JESUCRISTO
Exposición dogmática
La segunda festividad que se celebra en el Tiempo Pascual es la de la Ascensión, coronamiento de toda la vida de Jesús.
Convenía, en efecto, que el divino Resucitado no pisase más el barro de este nuestro mísero suelo, sino que volviese al Padre en cuyo seno nació, en cuanto Dios, desde la eternidad.
Éste recibió a la Santa Humanidad de su Hijo «con gozo tal que ninguna criatura es capaz de expresarlo» (S. Cipriano).
Era menester que Cristo tomase posesión del reino de los cielos con su Pasión conquistado y que, «colocando nuestra frágil naturaleza a la diestra de la gloria de Dios», nos abriese de par en par la casa de su Padre y nos hiciese ocupar, como hijos de Dios que somos, los sitiales dejados vacíos por los ángeles caídos.
Así que Jesús entra en los cielos vencedor de Satanás y del pecado, los Ángeles le aclaman como a rey suyo, las almas de los Justos salidas de los Limbos forman su gloriosa escolta. «Me voy a prepararos un lugar»,dijo a sus Apóstoles. S. Pablo afirma que Dios nos ha hecho asentar con Jesús en los cielos, porque, por la esperanza, ya somos salvos, y parece natural que allá donde está la cabeza, allá estén también sus miembros. Por donde el triunfo de Jesús es a la vez el triunfo de su Iglesia.
Así como en la Ley Antigua entraba el Sumo Sacerdote en el Santo de los Santos para ofrecer a Dios la sangre de las víctimas, así Jesús entra en el Santo de los Santos de la celestial Jerusalén, para ofrecer su propia sangre, la sangre de la Nueva Alianza, y para recabarnos los divinos favores.
El día de la Ascensión es aquel en que al mostrar Jesús al Padre sus gloriosas llagas, inauguró su sacerdocio celestial y nos alcanzó el Espíritu Santo con sus dones.
La Ascensión, complemento de todas las fiestas de Cristo, es asimismo el principio de nuestra santificación. «Se ha elevado a los cielos para hacernos particioneros de su divinidad» (Pref.). Y es que no le bastaba al hombre apoyarse en los méritos que la Pasión del Redentor le granjeara, no le bastaba tampoco unir a ella el recuerdo de su Resurrección. El hombre no ha sido restaurado sino mediante la unión de esos dos misterios con un tercero, con el misterio de la triunfante Ascensión de Jesús a los cielos.
Exposición histórica
Cuarenta días después de la Resurrección de Cristo celebra el Ciclo pascual el aniversario del día que señala el término del reinado visible de Jesús en la tierra.
Los Apóstoles que, al acercarse Pentecostés, habían acudido a Jerusalén, estaban reunidos en el Cenáculo cuando Jesús se les apareció y comió con ellos por última vez.
Luego los sacó camino de Betania al Monte de los Olivos, que es el más alto de cuantos rodean a la santa Ciudad.
Jesús entonces, bendijo a sus Apóstoles y cual águila real, volose al cielo, a eso del mediodía. Una nube le ocultó a sus miradas y dos Ángeles anunciaron a los Discípulos cómo Cristo que ahora se iba, había de volver al fin del mundo.
Exposición litúrgica
La solemnidad de la Ascensión se confundió en otros tiempos con la de Pentecostés; ya que el tiempo Pascual era considerado todo él como una fiesta continuada, que no terminaba hasta la venida del Espíritu Santo sobre los Apóstoles. Pero pronto se celebró la Ascensión el día 40 después de la Resurrección, lo mismo que su vigilia y Octava. El rito simbólico que la caracteriza es el de apagar el Cirio pascual, cuya luz figuraba durante esta santa cuarentena a Jesús, presente en medio de sus discípulos. Se le apaga después del Evangelio de ese día, en que se nos habla de la partida del Redentor para el cielo.
Los ornamentos blancos y el Aleluya «esa gotita de gozo sumo, en que nada la celestial Jerusalén», en frase de Ruperto, significan la alegría en que la Iglesia nada al acordarse del triunfo de Jesucristo, y al pensar en la dicha de los Ángeles y de los Justos de la Antigua Ley, que de ella participaron y de la espera del Espíritu Santo, que permitirá también a la Iglesia asociarse a ese triunfo.
ORACIÓN
Conceded, os rogamos, oh Dios omnipotente, que pues creemos que en este día subió al cielo vuestro Unigénito y Redentor nuestro, habitemos también nosotros en el cielo con Él en espíritu. Por J. C. N. S.
Fuentes:
- Misal Diario y Vesperal por Dom Gaspar Lefebvre, O.S.B.

miércoles, 8 de mayo de 2013

Aparición del Arcángel San Miguel.


APARICIÓN DEL ARCÁNGEL SAN MIGUEL
Mirad que no despreciéis a ninguno de estos pequeñitos,
porque os digo que sus ángeles en los cielos
están siempre viendo la cara de mi Padre celestial.
(Mateo 18, 10)
San Miguel es honrado como protector especial de la Iglesia contra los ataques del demonio. La fiesta de hoy fue instituida en memoria de una aparición del santo Arcángel en el monte Gárgano, en el reino de Nápoles. Indicó el Arcángel, al obispo de Siponto, la existencia en ese lugar de una gruta en forma de iglesia, diciéndole que ese lugar debía ser consagrado al culto de Dios y de sus Ángeles. Rodeado de numerosa concurrencia, el obispo celebró misa en la gruta, que llegó a ser un centro de peregrinación, ilustre por gran número de milagros.
MEDITACIÓN
SOBRE LA IMITACIÓN
DE LOS ÁNGELES
I. Los ángeles siempre están prestos a ejecutar las órdenes de Dios. Tengan éxito o no en lo que hacen, siempre están contentos, porque en todo se conforman con la voluntad de Dios. ¿No serías feliz si en todo tuvieras en vista esta santa voluntad? No te inquietarías por el resultado de tus empresas, pues no depende de ti hacer que las corone el éxito, sino de Dios que todo ordena según su agrado.
II. Mantiénense los ángeles en una pureza admirable en medio de la corrupción del mundo. Esta pureza que tienen por naturaleza, tú podrías poseerla por virtud si, por ejemplo, piensas continuamente en la presencia de Dios y si evitas las ocasiones peligrosas toda vez que no te obligue a exponerte a ellas la gloria de Dios y la salvación del prójimo. Pídele a tu Ángel custodio que te enseñe estos dos modos de conservar la pureza.
III. Los ángeles se ocupan tanto de los pecadores como de los justos, de los pobres como de los ricos. Vosotros apóstoles, vosotros cristianos, todos debéis amar igualmente a todos los hombres; debéis velar por la salvación de vuestro prójimo, sea quien fuere. No aborrezcas al pecador, es una creatura hecha a imagen de Dios; trabaja en su conversión sin desanimarte jamás; en una palabra, compórtate con tu prójimo como tu bondadoso Ángel lo hace contigo. Dios se hizo hombre a fin de que el hombre llegara a ser como un ángel (San Agustín).
La devoción a los santos Ángeles.
Orad por la paz entre los cristianos.
ORACIÓN
Oh Dios, que regís con orden admirable los ministerios de los Ángeles y de los hombres, haced, en vuestra bondad, que durante esta vida seamos protegidos por aquellos que en el cielo os ofrecen sin cesar el homenaje de sus servicios.
Por J. C. N. S.

martes, 7 de mayo de 2013

San Estanislao.


Obispo y Mártir
n. 26 de julio de 1030 en Cracovia, Polonia;
† 8 de mayo de 1079 en Cracovia, Polonia.
Patrono de Cracovia, Polonia; soldados en batalla.
SAN ESTANISLAO, Obispo y Mártir
Va a venir tiempo en que quien os matare
se persuada hacer un obsequio a Dios.
(Juan 16, 2)
San Estanislao, obispo de Cracovia, reprendió valientemente al rey Boleslao por su mala vida. Este príncipe, para vengarse, sobornó a dos falsos testigos y los hizo declarar que el santo poseía un terreno que no le pertenecía. San Estanislao resucitó a quien se lo había vendido y con este testimonio irrecusable confundió a sus acusadores. Este milagro no convirtió a Boleslao; irritado éste porque el santo lo había excomulgado, le dio muerte con sus propias manos en momentos en que celebraba el Santo Sacrificio de la Misa. Sucedió en 1079.
MEDITACIÓN
SOBRE LOS PELIGROS
QUE SE HALLAN EN EL MUNDO
I. Ese hombre a quien San Estanislao resucitara, prefirió morir nuevamente volviendo al purgatorio antes que vivir entre tantas ocasiones de condenarse. Y, en verdad, tenía razón, pues hay peligro de condenarse en todas las edades y en todas las condiciones. ¿Cuál es tu edad, cuál es tu condición? ¿En qué estado de vida te alistaste? Ten cuidado con los peligros que te amenazan. Si aún estás libre de todo compromiso, elige el género de vida más seguro y más libre de las ocasiones de ofender a Dios.
II. No hay sitio en este mundo donde no se pueda ofender a Dios. Adán pecó en el paraíso terrenal y los ángeles pecaron en el cielo. Se ofende a Dios en los poblados, en la soledad, en las cabañas de los pastores, en los palacios de los magnates, en las iglesias y en las casas consagradas a Dios. En todas partes encuéntrase al demonio, en todas partes se llevan sus cadenas. Y nos holgamos en este camino en el que estamos siempre expuestos a caer en el precipicio; en este mar, en el que somos incesantemente azotados por la tempestad, sin saber a qué puerto arribaremos, ni en qué escollo naufragaremos.
III. Para estar seguro entre tantos peligros, apártate de la multitud, gusta de la soledad: es el ambiente de la virtud. Si no puedes llegar a tanto, frecuenta a los hombres lo menos posible y acuérdate que Dios está en todas partes.Si quieres cometer pecados busca un lugar en donde no te pueda ver Dios, y haz entonces lo que quieras (San Agustín).
La huida del pecado.
Orad por las almas del purgatorio.
ORACIÓN
Oh Dios, en cuyo honor sucumbió el glorioso obispo Estanislao bajo la espada de un impío, haced, os lo suplicamos, que todos los que imploren su socorro consigan el saludable efecto de su pedido. Por J. C. N. S.

lunes, 6 de mayo de 2013

San Juan frente a la Puerta Latina.


SAN JUAN ANTE LA PUERTA LATINA
Mi cáliz sí que lo beberéis; pero el asiento a mi diestra o siniestra
no me toca concederlo a vosotros, sino que será para aquellos
a quienes ha destinado mi Padre.
(Mateo 20, 23)
Estas palabras de Jesucristo anunciando al discípulo muy amado que bebería, también él, el cáliz de dolor, cumpliéronse cuando Domiciano lo hizo venir de Éfeso a Roma para martirizarlo. Fue llevado fuera de la ciudad, frente a la puerta llamada Latina, y se lo sumergió en una caldera llena de aceite hirviendo; pero salió el santo de ella como de un baño refrescante, más fuerte y vigoroso de lo que entrara. Domiciano desterró al santo Apóstol a la isla de Patmos, donde compuso el Apocalipsis.
MEDITACIÓN
SOBRE LA LEGÍTIMA
Y SANTA AMBICIÓN
I. No busques los honores y las dignidades de este mundo; son pesadas cargas que abrumarán tu flaqueza. Huye de esos honores; no viniste a este mundo para mandar a los hombres, sino para obedecer a Dios. La cuenta que deberás rendir por ti mismo es ya bastante pesada, no te recargues sin necesidad con el alma de tu prójimo. Con todo, si Dios te llama a esas dignidades, obedece; Él te dará las gracias necesarias para llevar la carga que te haya puesto sobre los hombros.
II. Tu ambición debe limitarse a desear los primeros lugares en el cielo e imitar, en la medida de tus fuerzas, a los santos más grandes del paraíso. No digas con algunos cristianos cobardes: “Bastante es para mí si Dios quiere colocarme en el pórtico del paraíso”; aspira a la más alta perfección que puedas. No podrás amar a Dios y al prójimo con exceso; nunca se harán demasiados esfuerzos para llegar al cielo. Alma cristiana, eleva tus pensamientos, la tierra no es digna de ti. El mundo no está hecho para ti; no ames, pues, al mundo; no es digno de ti, vales mucho más (San Bernardo).
III. Ardientemente desea sufrir por Jesucristo, beber su cáliz, ser humillado como Él: es un honor que puedes perseguir ardorosamente con toda intrepidez. Si conocieses las recompensas que están preparadas para las humillaciones y los sufrimientos, los buscarías con más ahínco que el que ponen los ambiciosos para conseguir las posiciones más brillantes. Fue un honor el que hizo Jesús a su discípulo predilecto, haciéndole beber del cáliz en que había bebido Él mismo.
El amor a los sufrimientos.
Orad por la conversión de los infieles.
ORACIÓN
Oh Dios, que veis cuán turbados estamos por los males que nos rodean por todas partes, haced que seamos protegidos por la gloriosa intercesión de vuestro Apóstol y Evangelista San Juan. Por J. C. N. S.