miércoles, 23 de diciembre de 2015

Martirologio Romano 1956.

23 de Diciembre / Die 23 Decembris. Decimo Kalendas Januarii. 


En Roma, santa Victoria, Virgen y Mártir, que en la persecución del Emperador Decio, estando prometida al pagano Eugenio, y no queriendo ni casarse ni sacrificar a los ídolos, después de muchos milagros, con que convirtió para Dios a muchas Vírgenes, el verdugo, a persuasión de su esposo, le clavó un cuchillo en el corazón.
Romae sanctae Victoriae, Virginis et Martyris, quae, in persecutione Decii Imperatoris, cum esset desponsata Eugenio pagano et nec nubere vellet neque sacrificare, ideo, post multa facta miracula, quibus plurimas Deo Virgines aggregaverat, a carnifice percussa est gladio in corde, rogatu sui sponsi.

En Nicomedia, el suplicio de los santos Migdonio y Mardonio. El primero, en la persecución de Diocleciano, murió abrasado en la hoguera, y el otro arrojado en una fosa. Entonces padeció también un Diácono de san Antimo, Obispo de Nicomedia, que, siendo portador de unas cartas para los Mártires, detenido por los Gentiles y cubierto de piedras, pasó al Señor.
Nicomediae passio sanctorum Migdonii et Mardonii, quorum alter, in Diocletiani persecutione, igne crematus, alter in fossam projectus occubuit. Tunc etiam Diaconus sancti Anthimi, Episcopi Nicomediensis, passus est; qui, cum litteras perferret ad Martyres, a Gentilibus tentus est, atque, lapidibus obrutus, migravit ad Dominum.

Allí mismo, el triunfo de veinte santos Mártires, a quienes la misma persecución de Diocleciano, torturados con cruelísimos tormentos, hizo Mártires de Cristo.
Ibidem natalis sanctorum viginti Martyrum, quos ipsamet Diocletiana persecutio, gravissimis tormentis cruciatos, Martyres Christi fecit.

En Creta, los santos Mártires Teodulo, Saturnino, Éuporo, Gelasio, Euniciano, Zético, Leómenes, Agatópode, Basílides y Evaristo; los cuales, en la persecución de Decio, padecieron crueles tormentos, y fueron decapitados.
In Creta sanctorum Martyrum Theoduli, Saturnini, Eupori, Gelasii, Euniciani, Zetici, Leomenis, Agathopodis, Basilidis et Evaristi; qui, in Decii persecutione, crudelia passi sunt et capite caesi.

En Roma, san Sérvulo, de quien escribe san Gregorio Papa, que desde su primera edad hasta el fin de su vida, vivió paralítico en un pórtico, junto a la Iglesia de san Clemente, y al cabo, invitado por un coro de Ángeles, pasó a la gloria del paraíso; en su sepultura obra Dios muy frecuentes milagros.
Romae beati Servuli, qui (ut sanctus Gregorius Papa scribit), a primaeva sui aetate usque ad finem vitae, paralyticus jacuit in porticu prope Ecclesiam sancti Clementis, et demum, Angelorum cantibus invitatus, ad paradisi gloriam transivit;ad cujus tumulum Deus miracula creberrime ostendit.


Y en otras partes, otros muchos santos Mártires y Confesores, y santas Vírgenes.
R. Deo Gratias.