miércoles, 24 de octubre de 2012

San Rafael Arcángel.


Patrono de los médicos; farmacéuticos; enfermeros; personas ciegas y con problemas visuales; personas con problemas mentales; enfermos; jóvenes; amor; parejas; viajeros; pastores. Protector contra las enfermedades, en especial de la vista; problemas mentales; pesadillas.
SAN RAFAEL, Arcángel
Porque yo soy el Ángel Rafael,
uno de los siete que asistimos ante el Señor.
(Tobías 7, 15)
San Rafael es uno de los siete espíritus que están siempre delante de Dios, y le ofrecen el incienso de su oración y de la de los hombres.“Cuando tú orabas –dijo San Rafael a Tobías– con lágrimas, y enterrabas los muertos, y te levantabas de la mesa a media comida, y escondías de día los muertos en tu casa, y los enterrabas de noche, yo presentaba tu oración al Señor. Y por lo mismo que eras acepto a Dios, fue preciso que la tentación te probase”.
Tobías quedóse ciego; pero “la pérdida de la vista –dice San Agustín–, fue ocasión de que el venerable anciano recibiese la visita de un médico celestial”. San Rafael, cuyo nombre significa “Medicina de Dios”, fue enviado por Dios, como el ángel agitador del agua de la piscina probática, para curar a Tobías. Indicó al joven Tobías el remedio a propósito para devolver la vista a su padre, le buscó una esposa y ahuyentó al demonio.
“Alabemos con muestras de veneración a todos los príncipes de la corte celestial, y en especial al Arcángel Rafael, médico y compañero fiel, vencedor del demonio. ¡Oh, Cristo, Rey bondadosísimo! Haz que, con tal guarda, el enemigo no nos cause daño alguno”.
“Que el Arcángel Rafael, médico de nuestra salvación, nos asista desde el cielo, a fin de que sane nuestras dolencias, y guíe nuestros pasos vacilantes a la verdadera vida”.
ORACIÓN A SAN RAFAEL ARCÁNGEL
Gloriosísimo príncipe San Rafael, antorcha dulcísima de los palacios eternos, caudillo de los ejércitos del Todopoderoso, emisario de la Divinidad, órgano de sus providencias, ejecutor de sus ordenes, secretario de sus arcanos, recurso universal de todos los hijos de Adán, amigo de tus devotos, compañero de los caminantes, maestro de la virtud, protector de la castidad, socorro de los afligidos, médico de los enfermos, auxilio de los perseguidos, azote de los demonios, tesoro riquísimo de los caudales de Dios. Tú eres Ángel Santo, uno de aquellos siete nobilísimos espíritus que rodean al Trono del Altísimo.
Confiados en el grande amor que has manifestado a los hombres, te suplicamos humildes nos defiendas de las asechanzas y tentaciones del demonio en todos los pasos y estaciones de nuestra vida, que alejes de nosotros los peligros del alma y del cuerpo poniendo freno a nuestras pasiones delincuentes y a los enemigos que nos tiranizan, que derribes en todas partes, y principalmente en el mundo católico, el cruel monstruo de las herejías y la incredulidad que intenta devorarnos.
Te pedimos también, con todo el fervor de nuestro espíritu, hagas se dilate y extienda más el Santo Evangelio, con la práctica de la moral. Que asistas al Romano Pontífice y a los demás pastores, y concedas unidad en la verdad a las autoridades y magistrados cristianos.
Por último te suplicamos nos alcances del Trono de Dios, a Quien tan inmediato asistes, el inestimable don de la gracia, para que por medio de ella seamos un día vuestros perpetuos compañeros en la gloria. Amén.
ORACIÓN
Oh Dios, que diste a tu siervo Tobías al santo Arcángel Rafael por compañero en el camino, concede a tus siervos que seamos siempre protegidos por el cuidado del mismo, y esforzados con su auxilio. Por J. C. N. S.

martes, 23 de octubre de 2012

Manuales de Rúbricas.


*
Don Fermín de Itayzos, O.S.A. Instrucción sobre las rúbricas generales del Misal, ceremonias de la misa rezada y cantada, oficios de Semana Santa y otros días especiales del año.
Click sobre la imagen.

lunes, 22 de octubre de 2012

Martirologio Romano (1956).


SANTA MARÍA SALOMÉ
  1. En Jerusalén, santa María Salomé, madre de los santos Santiago y Juan Apóstoles, de la cual se lee en el Evangelio que anduvo solícita en la sepultura del Señor.
  2. En Jerusalén, asimismo, san Marcos, Obispo, varón muy distinguido y muy docto, el primero de los Gentiles que gobernó la Iglesia de Jerusalén, y no mucho después, en tiempo del Emperador Antonino, mereció la palma del martirio.
  3. En Adrianópolis de Tracia, el triunfo de los santos Mártires Felipe, Obispo, Severo, Presbítero, Eusebio y Hermes; los cuales, en tiempo de Juliano Apóstata, después de encarcelados y azotados, fueron consumidos en la hoguera.
  4. Igualmente los santos Mártires Alejandro, Obispo, Heraclio, soldado, y sus Compañeros.
  5. En Fermo del Piceno, el triunfo de san Felipe, Obispo y Mártir.
  6. En Colonia, santa Córdula, una de las Compañeras de santa Úrsula, la cual, atemorizada por los suplicios y muerte de las otras, se ocultó; pero arrepentida de ello, el día siguiente se presentó de grado a los Hunnos, y la última de todas recibió la corona del martirio.
  7. En Huesca de España, las santas Vírgenes Nunilona y Alodia, hermanas, que, por la confesión de la fe, condenadas por los Sarracenos a pena capital, consumaron el martirio.
  8. En Hierápolis de Frigia, san Albercio, Obispo, que floreció en tiempo del Emperador Marco Antonino.
  9. En Rúan, san Melanio, Obispo, que ordenado por el Papa san Esteban, fue enviado a predicar el Evangelio en aquella ciudad.
  10. En Toscana, san Donato Escocés, Obispo de Fiésole.
  11. En Verona, san Verecundo, Obispo y Confesor.
Y en otras partes, otros muchos santos Mártires y Confesores, y santas Vírgenes.
R. Deo Gratias.

domingo, 21 de octubre de 2012

XXI Domingo después de Pentecostés


La Iglesia se siente perseguida por muchos y muy terribles enemigos; por ahí respira en todas las piezas de la misa de hoy, y por eso nos recuerda todavía a Job (ofert.) llagado y perseguido (ofert.) y a Mardoqueo odiado por Amán (Int.), por aquel calumniador, figura del demonio y de sus ministros infernales, contra los cuales hemos de luchar sin tregua, pues flotan por los aires, buscando alguno a quien dañar con sus maleficios (Ep.). No son seres de carne y sangre, dice el Apóstol, sino espíritus y espíritus malignos de tinieblas; y por eso mismo más temibles, si bien con una sola señal de la cruz podemos ahuyentar todo el infierno junto. Eso nos dice a las claras que nuestras armas contra ellos deben ser ante todo espirituales. Debe ser la oración perseverante y confiada. Armados con ella nos sentiremos todopoderosos contra el diablo, como se sentía Santa Teresa, como se sentían los Macabeos en la lucha contra los impíos perseguidores de su religión y de su pueblo. He aquí la armadura más sencilla.
*

sábado, 20 de octubre de 2012

Aniversario Ordenación Diaconal.


INVITACION
*
    "Eddie Michael Morales Piña, Diácono de la Santa Iglesia Romana, saluda atentamente a usted y familia y tiene el agrado de invitarlo a participar de la Santa Misa Tridentina, en latín y con canto gregoriano, con que celebrará el vigésimo segundo aniversario de su Ordenación Diáconal, y que se llevará a efecto el domingo 21 de octubre de 2012 en el Templo Parroquial de Casablanca a las 17 hrs. Esperando contar con su grata e importante presencia en esta Santa Misa en que dará gracias a Dios, su servidor en Cristo y María Santísima."

viernes, 19 de octubre de 2012

San Pedro de Alcántara.


Confesor
n. 1499 en Alcántara (Extremadura), España;
† 18 de octubre de 1562 en Extremadura, España
Patrono de guardias; serenos; Brasil.
SAN PEDRO DE ALCÁNTARA, Confesor
Traemos siempre y por todas partes en nuestro cuerpo
la mortificación de Jesucristo, a fin de que la vida de Jesús
se manifieste también en nuestro cuerpo.
(2 Corintios 4, 10)
San Pedro de Alcántara, siendo aun niño abandonó todas las esperanzas que le daban su nacimiento ilustre y sus raras cualidades, para entrar en la Orden de los Recoletos. Animado del espíritu de San Francisco, trabajó con mucho fruto por la salvación de las almas, mediante sus predicaciones y numerosos milagros que Dios obró a sus ruegos. Santa Teresa mucho lo admiraba y asegura que Dios nada le había rehusado de lo que ella le había pedido por su intermedio. Murió en 1562.
MEDITACIÓN
SOBRE LA VIDA DE
SAN PEDRO DE ALCÁNTARA
I. Este gran santo tenía tanto amor por los sufrimientos que a las austeridades prescritas por la regla de su Orden, añadió también otras más rigurosas. Comienza tú por practicar las mortificaciones que te impone tu estado de vida; haz después algunas penitencias supererogatorias. Es la manera de evitar el pecado. ¡Al que renuncia a las cosas permitidas, qué fácil le resulta evitar las prohibidas! (Tertuliano).
II. Su espíritu siempre estaba ocupado por el pensamiento de Dios. ¿Qué te impide a ti elevar de vez en cuando tu corazón a Dios? Lo puedes hacer en medio de tus más importantes ocupaciones. Ofrece al Señor, en cada hora del día, lo que haces y lo que sufres. Un acto de amor o de contrición se hace muy pronto.
III. Este santo tenía tanta caridad para con el prójimo que trabajaba sin descanso en su conversión. Comenzó reformando su Orden en España, después en Portugal, y enseguida mediante sus predicaciones se ocupó de la conversión de los pecadores. Comienza tú, asimismo, trabajando por la conversión de aquellos con quienes vives; para esto, tu buen ejemplo será más poderoso que tus palabras. Es preciso que pueda decirse del cristiano lo que Tertuliano decía del filósofo, que su exterior es un lenguaje y su conducta una enseñanza.
El amor de la cruz.
Orad por los Padres Recoletos.
ORACIÓN
Oh Dios, que os dignasteis hacer ilustre al bienaventurado Pedro, vuestro confesor, mediante los dones de una admirable penitencia y sublime contemplación, conceded a nuestros ruegos que, mortificando nuestra carne siguiendo su ejemplo y ayudados por sus méritos, comprendamos más fácilmente las cosas celestiales. Por J. C. N. S.

jueves, 18 de octubre de 2012

Martirologio Romano (1956).


SAN LUCAS, Evangelista
  1. En Bitinia, el triunfo de san Lucas, Evangelista, el cual, habiendo padecido mucho por el nombre de Cristo, murió lleno del Espíritu Santo. Sus huesos fueron después trasladados a Constantinopla, y de allí llevados a Padua.
  2. En Roma, el tránsito de san Pablo de la Cruz, Presbítero y Confesor, que fue Fundador de la Congregación llamada de la Cruz y Pasión de nuestro Señor JesuCristo. Señalado por su admirable inocencia y penitencia, y encendido en extraordinaria caridad para con Cristo crucificado, fue canonizado por el Papa Pío IX, que fijó para su fiesta el 28 de Abril.
  3. En Arenas de España, el tránsito de san Pedro de Alcántara, Sacerdote de la Orden de Menores y Confesor; que por su admirable penitencia y muchos milagros fue canonizado por el Papa Clemente IX; pero su fiesta se celebra el día siguiente.
  4. En Antioquía, san Asclepíades, Obispo, que fue uno de aquel preclaro ejército de Mártires que sufrieron gloriosamente en tiempo de Macrino.
  5. En Neocesarea del Ponto, san Atenodoro, Obispo, que fue hermano de san Gregorio Taumaturgo, y esclarecido en doctrina, en la persecución de Aureliano consumó el martirio.
  6. En Chaussée, territorio de Beauvais, san Justo, Mártir, que, niño aún, en ln persecución de Diocleciano, de orden del Presidente Ricciovaro, fue degollado.
  7. En Roma, santa Trifonia, que fue en un tiempo mujer del César Decio y madre de la santa Virgen y Mártir Cirila; su cuerpo está sepultado en una cripta, cerca de san Hipólito.
  8. En Auriesville, estado de Nueva York, los santos Mártires de la Compañía de Jesús Isaac Jogues, Sacerdote, y Juan de La Lande, Coadjutor temporal; los cuales en este día y en el siguiente fueron cruelmente muertos por los Iroqueses, en el mismo lugar donde pocos años antes Renato Goupil, también Coadjutor temporal, había logrado la palma del martirio.
  9. En los confines de Edesa, en Mesopotamia, la conmemoración desan Julián, Ermitaño, por sobrenombre Sabas, de quien también se hace mención el 17 de Enero.
Y en otras partes, otros muchos santos Mártires y Confesores, y santas Vírgenes.
R. Deo Gratias.

miércoles, 17 de octubre de 2012

Santa Margarita María Alacoque.


Virgen
n. 22 de julio de 1647 en Lautecourt (Borgoña), Francia;
† 17 de octubre de 1690
Patrona de los devotos del Sagrado Corazón de Jesús; enfermos de polio; quienes han sufrido la pérdida de sus padres.
Protectora contra la polio.
SANTA MARGARITA MARÍA ALACOQUE, Virgen
Vosotros lloraréis y gemiréis, y el mundo se regocijará;
os contristaréis, pero vuestra tristeza se convertirá en gozo.
(Juan 16, 20)
Santa Margarita María Alacoque, rehusando un ofrecimiento de matrimonio, entró a la edad de 24 años en el convento de las Visitandinas de Paray-le-Monial, donde dio los más hermosos ejemplos de paciencia y humildad. Recibió, el 27 de diciembre de 1673, la primera de sus grandes visiones del Sagrado Corazón, que terminaron en 1675. Su vida, en adelante, estuvo consagrada al establecimiento de esta devoción y, en particular, al de la fiesta del Sagrado Corazón. Murió en 1690.
MEDITACIÓN
SOBRE LA PASIÓN DE JESUCRISTO
I. Contempla a Jesús clavado en la cruz; mira cuánto sufre en todo su cuerpo. Su sagrada cabeza está coronada de espinas, su rostro magullado, sus manos y sus pies taladrados; todo su cuerpo, en fin, está cubierto de llagas y es presa de los dolores más crueles. ¡He ahí el estado en que se encuentra Jesús, mi Cabeza, mi Rey y mi modelo! Es menester que me asemeje a Él; en esto consiste mi perfección y mi dicha. ¡Ay! vivo en medio de placeres mientras Jesús es colmado de oprobios y sufrimientos. No conviene que los miembros sean afeminados cuando la cabeza está coronada de espinas (San Bernardo).
II. El Corazón de Jesús estaba sumergido en amargura y dolores tanto como su cuerpo. Él preveía que sus sufrimientos serían inútiles para la mayor parte de los hombres. Tenía piedad del enceguecimiento de los judíos. Estaba afligido más de lo que se puede imaginar, por la tristeza, los suspiros y las lágrimas de su Madre, al pie de la cruz con el discípulo amado. ¡Oh espectáculo doloroso! ¿Puedo yo contemplar a Jesús y a María en este estado sin derramar lágrimas, sin compadecer los dolores del Hijo y la aflicción de la Madre?
III. Para librarme del infierno, Jesús soportó esta muerte tan ignominiosa y tan cruel. Estaba yo perdido sin remedio si no hubiera muerto Él por mí. ¡Nada había hecho para merecer este favor; y aun ahora ni siquiera pienso en él! No sólo no doy mi sangre por este Dios que murió por mí, sino que le rehúso una lágrima, un suspiro; ¡añado nuevos pecados a mis faltas antiguas! Reconoce cuán grave es la herida del pecado, puesto que fueron menester, para curarlo, las heridas de Jesucristo (San Bernardo).
Meditación sobre la pasión.
Orad por la conversión de los cismáticos.
ORACIÓN
Señor Jesucristo, que habéis revelado de admirable modo a la bienaventurada Virgen Margarita las inagotables riquezas de vuestro Corazón, concedednos por sus méritos que como ella os amemos en todas las cosas y por sobre todo, y que siempre tengamos nuestra morada en vuestro corazón. Vos que vivís y reináis por los siglos de los siglos.

martes, 16 de octubre de 2012

Martirologio Romano (1956).


  1. Santa Eduvigis, Viuda, Duquesa de Polonia, que el día de ayer durmió en el Señor,
  2. En el monasterio de Der, en Francia, san Bercario, Abad y Mártir.
  3. En África, doscientos setenta santos Mártires, juntamente coronados.
  4. Allí también, los santos Martiniano y Saturiano, con otros dos hermanos suyos; los cuales en la persecución Vandálica y reinado de Gensérico Arriano, siendo esclavos de un Vándalo y convertidos a la fe de Cristo por su consierva santa Máxima Virgen, perseverando firmes en la fe católica, fueron todos, por orden de su amo hereje, primeramente apaleados con varas nudosas hasta descubrírseles los huesos. Mas como sufridos mucho tiempo estos tormentos, los encontrasen siempre al siguiente día sanos, los arrojaron al destierro; y habiendo allí convertido muchos bárbaros a la fe de Cristo y conseguido del Romano Pontífice les enviase un Presbítero y otros Clérigos para bautizarlos; por último, atados por los pies a un tiro de cuatro caballos lanzados a la carrera, fueron todos juntos arrastrados por escabrosos matorrales hasta expirar. Máxima, después de superados muchos combates, milagrosamente librada, se encerró en un monasterio, donde Madre de gran número de Vírgenes, descansó con santo fin.
  5. Igualmente los santos Saturnino, Nereo y otros trescientos sesenta y cinco Mártires.
  6. En Colonia, san Elifio, Mártir, en tiempo de juliano Apóstata.
  7. En territorio de Bourges, san Ambrosio, Obispo de Cahors.
  8. En Maguncia, san Lullo, Obispo, y Confesor.
  9. En Tréveris, san Florentino, Obispo.
  10. SAN GALO, Abad
  11. En Arbón de Alemania, san Galo, Abad, que fue discípulo de san Colurnbano.
  12. SAN GERARDO MAYELA, Confesor
  13. En Muro de Lucania, san Gerardo Magella, Confesor, Lego profeso de la Congregación del santísimo Redentor, el cual, esclarecido en milagros, fue puesto en el catálogo de los Santos por el Sumo Pontífice Pío X.
Y en otras partes, otros muchos santos Mártires y Confesores, y santas Vírgenes.
R. Deo Gratias.

lunes, 15 de octubre de 2012

Santa Teresa.


Virgen y Doctora de la Iglesia
n. 28 de marzo de 1515 en Ávila, España;
† 4 de octubre de 1582 en Alba de Tormes, España
Patrona de personas en órdenes religiosas; personas ridiculizadas por su piedad; enfermos; quienes han sufrido la pérdida de sus padres; aquellos con necesidad de recuperar el estado de gracia. Protectora contra las enfermedades del cuerpo; dolores de cabeza.
SANTA TERESA, Virgen y Doctora de la Iglesia
Así, pues, con gusto me gloriaré en mis flaquezas,
a fin de que la fuerza de Cristo habite en mí.
(2 Corintios 12, 9)
Santa Teresa, española de noble alcurnia, partió de su casa a la edad de siete años, con su hermano Rodrigo, en busca del martirio entre los moros; un tío frustró su intento volviéndolos a casa. A los veinte años entró en el Carmelo y encontró en él un verdadero martirio en las austeridades que practicó, en las enfermedades del cuerpo y arideces del espíritu que padeció durante veinte años, en las calumnias que debió padecer y en las contradicciones que encontró en su empresa de reformar la Orden. Murió en 1582, a la edad de 67 años. Sus profundos escritos le han merecido el título de Doctora de la Iglesia.
MEDITACIÓN
SOBRE SANTA TERESA
I. Santa Teresa vio a un Serafín que le transverberaba el corazón con un dardo inflamado. Desde entonces no pensó ya sino en amar a Dios, extender su gloria y convertir a los pecadores, diciendo que se quedaría feliz en el Purgatorio hasta el día del Juicio si con ello pudiese convertir aunque no fuera sino a un alma. Todos los bienes que Dios me prodiga, todas las gracias que me concede, son como otros tantos dardos que deberían inflamar mi corazón de amor a Dios. Señor, me ordenáis que os ame: dadme la gracia de cumplir vuestras órdenes y ordenadme lo que os plazca (San Agustín).
II. “¡O padecer o morir!”. En este lema de Santa Teresa, encontramos los dos efectos de su amor. ¡Quiere sufrir para asemejarse a Aquél a quien ama! Esta santa busca la cruz y tú la huyes; ella quiere vivir sólo para padecer y tú quieres vivir só1o para divertirte. Que en adelante su lema sea el tuyo.
III. Santa Teresa anhela morir una vez que nada tenga ya para sufrir en este mundo, a fin de ir a ver a Dios, único objeto de su amor. ¿Anhelas tú la muerte? Por el contrario, la temes como fin de tu felicidad y comienzo de tus sufrimientos, porque te gozas con el mundo. Lo que debes temer es el juicio de Dios. Puedes evitar el rigor de este juicio viviendo una vida santa. En cuanto a la muerte, no debes temerla, puesto que no puedes sustraerte a ella. Nadie debe temer lo que no puede evitar (Tertuliano).
El amor a los sufrimientos.
Orad por la Orden del Carmelo.
ORACIÓN
Escuchadnos, oh Dios Salvador nuestro, y haced que, al alegrarnos con la fiesta de Santa Teresa, seamos alimentados con el pan de su celestial doctrina y abrasados con los sentimientos de su tierna piedad. Por J. C. N. S.

sábado, 13 de octubre de 2012

ORACIÓN A LA VIRGEN DE FÁTIMA.


Oh Virgen Santísima, Vos os aparecisteis repetidas veces a los niños; yo también quisiera veros, oír vuestra voz y deciros: Madre mía, llevadme al Cielo. Confiando en vuestro amor, os pido me alcancéis de vuestro Hijo Jesús una fe viva, inteligencia para conocerle y amarle, paciencia y gracia para servirle a Él a mis hermanos, y un día poder unirnos con Vos allí en el Cielo.
Padre nuestro, Avemaría y Gloria.
Madre mía también os pido por mis padres, para que vivan unidos en el amor; por mis hermanos, familiares y amigos, para que viviendo unidos en familia un día podamos gozar con Vos en la vida eterna.
Padre nuestro, Avemaría y Gloria.
Os pido de un modo especial por la conversión de los pecadores y la paz del mundo; por los niños, para que nunca les falten los auxilios divinos y lo necesario para sus cuerpos, y un día conseguir la vida eterna.
Padre nuestro, Avemaría y Gloria
Oh Madre mía, sé que escucharás, y me conseguirás estas y cuantas gracias te pida, pues las pido por el amor que tienes de tu Hijo Jesús. Amén.
¡Madre mía, aquí tienes a tu hijo, sé tu mi Madre!
¡Oh dulce Corazón de María, sed la salvación mía!

viernes, 12 de octubre de 2012

Nuestra Señora del Pilar.

La Santísima Virgen del Pilar de Zaragoza tiene el honor de ser la primera de las apariciones marianas de la historia. De acuerdo con la tradición, el día 2 de enero del año 40 d.c., la Virgen Santísima se apareció en carne mortal al apóstol Santiago y a un grupo de convertidos que se hallaban orando a orillas del Ebro. Ahí les manifestó su deseo de que se le diese culto para siempre en aquel lugar. Santiago y sus compañeros construyeron una capilla, siendo por tanto, el primer templo construido en honor de la Virgen María. Conviene subrayar que, a diferencia de otras apariciones marianas, se trata de una aparición singular y única en la historia, ya que tuvo lugar cuando la Virgen todavía vivía en carne mortal. De ahí que con razón la liturgia del 2 enero, fiesta de la Venida de la Virgen, proclame: "con ninguna nación hizo cosa semejante". El Papa Clemente XII estableció la fecha del 12 de Octubre para la festividad de la Virgen del Pilar. 
*

ORACIÓN

Oh Virgen del Pilar, Reina y Madre. España y todas las naciones hispanas reconocen con gratitud tu protección constante y esperan seguir contando con ella.
Obténnos de tu Hijo fortaleza en la fe, seguridad en la esperanza y constancia en el amor.
Queremos que en todos los instantes de nuestra vida sintamos que tu eres nuestra Madre.
Por Jesucristo nuestro Señor. Amén.
*
HIMNO
Virgen Santa, Madre mía.
Luz hermosa, claro día.
Que la tierra aragonesa
Te dignaste visitar,
Este pueblo que te adora,
De tu amor favor implora,
Y te aclama y te bendice
Abrazada a tu Pilar.
Pilar sagrado
Faro esplendente,
Rico presente
De caridad,
Pilar bendito
Trono de gloria.
Tú a la victoria
Nos llevarás.
Cantad, cantad
Himnos de honor y alabanza
A la Virgen del Pilar.

jueves, 11 de octubre de 2012

Martirologio Romano (1956).


  1. La fiesta de la Maternidad de la bienaventurada Virgen María.
  2. En Tarso de Cilicia, las santas mujeres Cenaida y Filonia, hermanas, que fueron parientas de san Pablo Apóstol, y en la fe sus discípulas.
  3. En Vexin de Francia, el suplicio de los santos Mártires Nicasio, Obispo de Rúan, Quirino, Presbítero, Escubículo, Diácono, y Piencia, Virgen, en tiempo del Presidente Fescenino.
  4. En Besanzón de Francia, san Germán, Obispo y Mártir.
  5. Igualmente el martirio de los santos Anastasio, Presbítero,Plácido, Ginés y sus Compañeros.
  6. En Tarso de Cilicia, el triunfo de los santos Mártires Taraco, Probo y Andrónico, los cuales en la persecución de Diocleciano, atormentados por mucho tiempo en un inmundo calabozo y por tres veces probados con varios suplicios y penas, finalmente en la confesión de Cristo, cortadas las cabezas, lograron el triunfo de la gloria.
  7. En la Tebaida, san Sármatas, que fue discípulo de san Antonio Abad, y murió por Cristo a manos de los Sarracenos.
  8. En Ucés de la Galia Narbonense, san Fermín, Obispo y Confesor.
  9. En Calosso, diócesis de Asti, antes de Pavía, san Alejandro Saulo, de la Congregación de Clérigos Regulares de san Pablo, Obispo y Confesor, a quien, ilustre por su linaje, virtud, doctrina y milagros, el Sumo Pontífice Pío X puso en el catálogo de los Santos.
  10. En el monasterio de Achoury en Escocia, san Cánico, Presbítero y Abad.
  11. SAN GOMARIO, Confesor
  12. En Lira de Bélgica, el tránsito de san Gunmaro, Confesor.
  13. En Rennes de Francia, san Emiliano, Confesor.
  14. En Verona, santa Placidia, Virgen.
Y en otras partes, otros muchos santos Mártires y Confesores, y santas Vírgenes.
R. Deo Gratias.

martes, 9 de octubre de 2012

Oratio pro beatificatione venerabilis Pii Papae Duodecimi.


O Iesu, aeterne Pontifex, qui ad summam dignitatem tui Vicarii in terris servum fidelem venerabilem Pium Duodecimum elevare dignatus es, et qui illum intrepidum fidei defensorem, fervidum iustitiae pacisque propugnatorem, devotum Sanctissimae Genetricis tuae glorificatorem atque clarissimum caritatis omniumque virtutum exemplum effecisti; 
praesta, quaesumus, ut gratias quas postulamus qui in sua intercessione confidimus ex ipsius meritis obtineamus, itaque in gloria altarium quam primum videre possimus. Amen.

Imprimatur
+ Petrus Canisius Van Lierde
Vicarius Generalis Civitatis Vaticanae
8.XII.1958

lunes, 8 de octubre de 2012

Santa Brígida.


Viuda
n. 1302 en Skederid (Uppland), Suecia;
† 23 de julio de 1373 en Roma, Italia
SANTA BRÍGIDA, Viuda
Fiel es esta palabra:
Si hemos muerto con Él también con Él viviremos.
(2 Timoteo 2, 11)
Santa Brígida, noble dama sueca, nacida en 1302, pronto dio muestras de una gran devoción a la Pasión de Jesucristo. Después de un sermón relativo a sus padecimientos, se le apareció el Salvador ensangrentado. De tal modo la conmovió este espectáculo, que desde entonces no podía oír hablar de la Pasión sin verter abundantes lágrimas. Todas las noches se levantaba para orar a Dios ante su crucifijo. Dejó a la posteridad sus maravillosas Revelaciones. Contrajo matrimonio con Ulf, del que tuvo ocho hijos. Fundó después una Orden que lleva su nombre; entró de religiosa en ella y su marido en la Orden del Cister. Visitó Jerusalén y murió en Roma el 23 de julio de 1373.
MEDITACIÓN
SOBRE LA MORTIFICACIÓN
I. Debes alejar de ti, mediante la mortificación, todo lo que pueda llevarte al pecado mortal; no es éste un consejo, es un verdadero precepto. Si te expones a las ocasiones de ofender a Dios, en ellas perecerás. El Evangelio te manda arrancarte el ojo y la mano que te escandalicen, es decir, dejar aquello que más quieras, cuando sea para ti ocasión de ofender a Dios. ¿Lo haces?
II. En la medida en que puedas, abstente de los placeres permitidos. Cuanto más te despegues de las consolaciones de la tierra, tanto más gustarás los gozos del cielo. Esta mortificación te impedirá caer en pecado. Un momento de sufrimiento en esta vida me librará de largos días de dolor en el purgatorio: ¿por qué, pues, he de amar mis comodidades al punto de no querer sufrir nada? Sed al mismo tiempo sacerdotes y víctimas, perseguidores y mártires (San Eusebio).
III. Aun cuando la mortificación no me ofreciese más ventaja que la de hacerme semejante a mi Salvador crucificado, ¿no sería suficiente para hacérmela amable? Ella me hace recordar lo que Él ha sufrido por mí. ¡Oh alma mía! ¿dónde está el amor que tienes por Jesús? Si lo amas, debes asemejarte a Él; si rehusas participar de sus padecimientos, no esperes participar de su gloria. ¿Tan poco amor tengo por ti, oh Dios que tanto me amasteis, que puedo vivir sin dolor viéndote en la cruz? No puedo estar sin heridas cuando te veo cubierto de llagas (San Buenaventura).
La mortificación.
Orad por la conversión de los cismáticos.
ORACIÓN
Señor Dios nuestro, que, por vuestro Unigénito Hijo, habéis revelado a Santa Brígida los secretos del cielo, haced, por su piadosa intercesión, que vuestros servidores un día se regocijen eternamente en la posesión de vuestra gloria.
Por J. C. N. S.

domingo, 7 de octubre de 2012

XIX Domingo después de Pentecostés.


En torno de este Domingo suele leerse en Maitines el libro de Ester. Estudiemos brevemente esta  figura, como venimos haciéndolo con otras del Antiguo Testamento .
 La situación de Israel, desterrado en Persia, llegó a ser sumamente precaria reinando en Susa el rey Asuero, y sólo la oración y la penitencia de la reina Ester y de Mardoqueo su tío fueron capaces de deshacer la tormenta y horrenda carnicería que el feroz y envidioso Amán, mayordomo del rey, tenía urdidas contra los hebreos deportados. Así sucedió que la horca para ellos dispuesta sirvió de suplicio a Amán, pudiendo cantar una vez más Israel las misericordias de Dios con los suyos.
 El ayuno de tres días observado por Ester es paralelo al de la Témporas, que por estos mismos dias observan todos los buenos hijos de la Iglesia, desterrada en tierra ajena, y cuyos enemigos no son menos feroces y menos despiadados que los del antiguo pueblo de Dios. 
 Todo esto era  figura del futuro, de lo que había de suceder con su Iglesia, sobre todo en el fin de los tiempos, en que arreciará furiosa la persecución. Amán, o sea, el Anticristo, con todos sus esbirros guerrearán sin tregua contra la Iglesia, contra Ester y Mardoqueo; pero en castigo de sus maldades, serán arrojados con ignominia del banquete de las bodas eternas a las tinieblas del exterior, en medio de la noche oscura y fria que no tendrá  fin (Ev.); siendo la causa de esa reprobación el no entrar con el vestido nupcial, por no haberse revestido de ese hombre nuevo creado a la imagen de Dios y engalanado con justicia y santidad verdaderas (Ep.). Así tratará Dios a cuantos entren en la sala del festín sin ir revestidos con la túnica de la caridad (S. Agustín), de la gracia santificante, por la cual pertenecemos al alma de la Iglesia, ya que, por la fe, aun muerta, pertenecemos al cuerpo místico de Cristo.
   El medio eficaz de evitar ese bochorno y expulsión eterna del cielo nos lo indica la Epístola. Es renunciar a la mentira y a la falsía y tener caridad, de manera que  jamás se nos ponga el sol guardando rencor en el corazón.
   Pidamos al Señor que, como Ester y Mardoqueo, estemos siempre como pegados a sus divinos mandamientos (Posc. y Com.); y así no tendremos que temer las terribles sanciones del día postrero, ni siquiera los escarmientos ejemplares que sufren muchos malos en el mundo, los engreídos como Amán, y los judíos que, por no haber recibido a Cristo, vieron asolada su tierra, su ciudad santa y pasado a cuchillo un millón de los suyos en el cerco de Jerusalén por Tito (año 70 d. J.C.) y fueron reemplazados por los gentiles 
en las promesas hechas a Abrahán y sus descendientes; y los que persistan en su infidelidad serán también arrojados del banquete de las bodas eternas a las tinieblas exteriores donde no habrá sino llanto y crujir de dientes (Ev.).
*

sábado, 6 de octubre de 2012

San Bruno.


Confesor
n. 1035 en Colonia, Alemania;
† 1101 en La Torre (Calabria), Italia
Se lo invoca pidiendo su intercesión por las personas poseídas.
SAN BRUNO, Confesor
Estos hombres -de quienes el mundo no era digno-
anduvieron errantes, extraviados por desiertos y montañas,
en cuevas y cavernas de la tierra.
(Hebreos 11, 37-38)
San Bruno, nacido en 1035 en Colonia, de padres nobles y virtuosos, llegó a ser rector de las escuelas de Reims, donde brilló como orador, poeta, filósofo y teólogo; se propuso después, con seis amigos suyos, ir a pedir un retiro a San Hugo de Grenoble, que les dio la Cartuja, donde puso los cimientos de la Orden fervorosa, austera y sabia de los Cartujos. Murió en un retiro de Calabria en 1101.
MEDITACIÓN
SOBRE LA VIDA DE SAN BRUNO
I. Resolvióse San Bruno a prepararse para la muerte mediante una vida santa; dejó el mundo y se retiró a la soledad. El mundo es uno de los más grandes enemigos de nuestra salvación y la soledad nos proporciona el medio para triunfar de él, alejándonos de los objetos que nos incitan al pecado, ¡Oh amable soledad! si los hombres conociesen la inefable alegría de que colmas a tus dichosos moradores, las ciudades se despoblarían y los hombres irían a buscar a Jesús en el seno de los desiertos más inhóspitos. La soledad es la morada habitual del Salvador (Terrtuliano).
II. Después de haber vencido al mundo, hay que someter a la carne, este enemigo que nos sigue a todas partes y lleva contra nuestra virtud asaltos incesantes. Para hacerse señor de ella, San Bruno se sirvió del cilicio, del ayuno y otras austeridades. No creas que la penitencia conviene sólo a los religiosos: tú que estás en el mundo, la necesitas más que ellos, sea para expiar tus pecados, sea para resistir las tentaciones que continuamente te atacan.
III. Al demonio, que es el tercer enemigo que debemos vencer, este ilustre ermitaño opuso la oración. Gran parte del día y de la noche la pasaba en oración y contemplación; los consuelos que gustaba en estos piadosos ejercicios trocaban su soledad en un verdadero paraíso. Retírate, siguiendo su ejemplo, para escapar al peligro del mundo y gustar los encantos del amor de Dios.Encontré la contradicción en la ciudad y me alejé de ella huyendo y habité en la soledad (El Salmista).
El amor a la soledad.
Orad por la Orden de los Cartujos.
ORACIÓN
Haced, os lo suplicamos, Señor, que los méritos de San Bruno, vuestro confesor, acudan en nuestra ayuda, y que su intercesión nos obtenga el perdón de las graves ofensas que hemos cometido contra vuestra Majestad. Por J. C. N. S.

viernes, 5 de octubre de 2012

Martirologio Romano (1956).


SAN PLACIDO Y SUS COMPAÑEROS, Mártires
  1. En Mesina de Sicilia, el triunfo de los santos Mártires Plácido, Monje, de los discípulos de san Benito Abad, y sus hermanos Eutiquio y Victorino, y la hermana de éstos Flavia, Virgen; asimismo Donato, Firmato, Diácono, Fausto y otros treinta Monjes; todos los cuales, en odio a la fe de Cristo, fueron asesinados por el pirata Manuca.
  2. En Esmirna, el triunfo de san Traseas, Obispo de Eumenia, que murió Mártir.
  3. En Auxerre. el tránsito de los santos hermanos Firmato, Diácono, y Flaviana, Virgen.
  4. En Tréveris, los santos Mártires Palmacio y sus Compañeros, que en la persecución de Diocleciano, de orden del Presidente Ricciovaro, sufrieron el martirio.
  5. El mismo día, el martirio de santa Caritina, Virgen, la cual, en tiempo del Emperador Diocleciano y del Consular Domicio, fue atormentada en el fuego y arrojada en el mar, de donde salió ilesa; mas luego, cortadas las manos y los pies y arrancados los dientes, puesta en oración, entregó su espíritu.
  6. En Ravena, san Marcelino, Obispo y Confesor.
  7. En Valencia de Francia, san Apolinar, Obispo, cuya vida fue ilustre en virtudes, y la muerte honrada con prodigios y milagros.
  8. El mismo día, san Atilano, Obispo de Zamora, a quien san Urbano II Papa puso en el número de los Santos.
  9. En Roma, santa Gala, Viuda, hija del Cónsul Símaco, la cual, muerto su esposo, pasó muchos años junto a la Iglesia de san Pedro, consagrada a la oración, limosnas, ayunos y otras santas obras; su felicísimo tránsito fue descrito por san Gregorio Papa.
Y en otras partes, otros muchos santos Mártires y Confesores, y santas Vírgenes.
R. Deo Gratias.

jueves, 4 de octubre de 2012

MEDITACIÓN SOBRE LA HIPOCRESÍA.


I. La mayor parte de los hombres se esfuerzan más por parecer cristianos y virtuosos que por serlo en realidad. Se salvan las apariencias, se quiere contentar a los hombres, pero uno no se toma mucho trabajo por contentar a Dios y la propia conciencia. Se ordena el exterior y el alma está en desorden. ¡Desventurados! Dios nos ve tales cuales somos y no tales cuales queremos aparecer. Dios es quien nos juzgará y no los hombres; no podemos engañarlo; nos engañamos a nosotros mismos.
II. ¿Qué pretendes con esa devoción de apariencia? ¿De qué te servirá la estima de los hombres, si Dios te desprecia? Gratuitamente te condenas; tienes toda la pena que los santos encontraron en el servicio de Dios, no tienes sus consuelos en esta vida y no tendrás su recompensa en la otra. ¿Qué haréis, vosotros hipócritas, el día del juicio, cuando Dios dé a conocer vuestros crímenes a todos los hombres y a todos los ángeles?
III. A nadie juzgues por las apariencias; el rostro engaña a menudo. Tal parece orgulloso y es muy humilde. A Dios sólo pertenece el penetrar los secretos del corazón humano; interpreta las acciones de los demás como desearías que se interpretaran las tuyas. Examina tus propios defectos y mira si no eres del número de aquellos de que habla San Cipriano, que condenan en lo exterior aquello que hacen en lo interior; acusadores en público y pecadores en secreto.

miércoles, 3 de octubre de 2012

Santa Teresita del Niño Jesús.


Virgen
n. 2 de enero de 1873 en Alençon, Francia;
† 30 de septiembre de 1897 en Lisieux, Francia
Patrona de las misiones; enfermos; tripulación aérea, pilotos y aviadores; floristas. Protectora contra la tuberculosis.
SANTA TERESITA DEL NIÑO JESÚS, Virgen
Si tu ojo derecho es para ti ocasión de pecar,
sácalo y arrójalo fuera de ti.
(Mateo 5, 29)
La rápida difusión del culto a Santa Teresa del Niño Jesús y de la Santa Faz es uno de los acontecimientos más notables de la historia religiosa de nuestra época. Entró al Carmelo de Lisieux, a la edad de 15 años, en 1888, y murió en él el 30 de septiembre de 1897. En pocos años era conocida del mundo entero, y su caminito de sencillez y de perfección en las cosas cotidianas se hizo célebre en la espiritualidad cristiana. Numerosas gracias y milagros fueron atribuidos a su intercesión. Fue canonizada en 1925.
MEDITACIÓN
EL CRISTIANO DEBE SER
CIEGO, MUDO Y SORDO
I. Para ser dichoso en este mundo, para vivir en él santamente, hay que ser ciego para muchas cosas. Cierra los ojos a todo lo que pueda hacerte concebir malos pensamientos, causarte tristeza o inspirarte orgullo; no mires los defectos de tu prójimo, o los tuyos. Dios mío, hazme ver la fealdad del pecado y la hermosura de la virtud. Aparta mis ojos para que no vean la vanidad (El Salmista).
II. Hay que saber ser mudo para vivir como cristiano. Cuando se presenta una ocasión de hablar bien de ti mismo, de hablar mal del prójimo, de faltar la caridad, guarda silencio; porque generalmente sucede que quien habla mucho comete muchos pecados y profiere palabras que lamenta después amargamente. No hay nada más provechoso que vivir en el recogimiento, hablar poco con los demás y mucho consigo mismo (Séneca).
III. ¿Para qué querer oír todo y saber todo? ¡Muchas palabras criminales, muchas maledicencias, muchos discursos impíos o atrevidos turbarán la paz de tu alma y despertarán en ella pensamientos vanos o peligrosos! El retiro te facilitará la observancia los tres consejos que hemos dado. Retírate a la soledad, no con el cuerpo sino con el espíritu; la soledad del espíritu es la que se te recomienda, no la del cuerpo (San Bernardo).
El amor a la soledad.
Orad por la Orden del Carmelo.
ORACIÓN
Señor, que habéis dicho: “Si no os hacéis semejantes a niños, no entraréis en el reino de los cielos”, concedednos que imitemos de tal modo la humildad y sencillez de corazón de la virgen Santa Teresa, que logremos alcanzar las recompensas eternas. Por J. C. N. S.