martes, 24 de febrero de 2015

SAN MATÍAS.

Apóstol
† lapidado hacia el año 80 en Colchis

Patrono de carpinteros; sastres; alcohólicos reformados. Protector contra la viruela y el alcoholismo.
SAN MATÍAS, Apóstol
Cayó la suerte a Matías,
con lo que fue agregado a los once Apóstoles.
(Hechos 1, 26)

San Matías fue elegido por los apóstoles después de la Ascensión del Salvador para reemplazar al pérfido Judas. Congregados, los fieles oraron al Espíritu Santo para que les diese a conocer la persona que Él había destinado para este ministerio; enseguida, echaron suertes, y cayó la suerte a Matías. El nuevo Apóstol predicó el Evangelio a los pueblos de la Judea y de la Etiopía; su celo le atrajo el odio de los judíos, que lo lapidaron y le cortaron la cabeza.
MEDITACIÓN
SOBRE LA VOCACIÓN
I. Dios nos destina a cada uno un género de vida en el que quiere que nos salvemos. Es un gran Rey que quiere servidores de toda suerte de estados, condiciones y empleos. ¿Es Dios quien te ha hecho abrazar el estado de vida en que te encuentras alistado? ¿No es acaso la vanidad, el deseo de amontonar riquezas o de gozar de placeres? Si por desgracia es así, corrige la mala intención que has tenido y promete a Dios buscar en adelante sólo su gloria y su voluntad. En cuanto a ti, que aun estás libre a este respecto, sigue el camino que el Señor te indique.
II. Pídele a Dios te haga conocer su santa voluntad a fin de escoger un género de vida en el que puedas trabajar para su gloria y tu salvación. No consultes ni la carne, ni el mundo, ni tus placeres, ni tus intereses; es a Dios a quien se debe pedir consejo. Las oraciones, las mortificaciones, las comuniones, los retiros te facilitarán esta importante elección. Observa la misma regla en tus acciones particulares de cierta importancia: pide consejo a Dios; Él te ilustrará con sus divinas luces.
III. Sigue las inspiraciones del Cielo, una vez que las hayas conocido bien. Si San Matías no hubiera querido someterse a su elección para el apostolado, hoy no se celebraría su fiesta. Si durante la vida menosprecias a Dios que te llama, Él se burlará de ti en la hora de tu muerte; es lo que declara en el libro de los Proverbios: Te llamé y no has querido escucharme; me reiré de ti en tu último día y te haré objeto de irrisión.
La obediencia a las inspiraciones de Dios.
Orad por los justos perseguidos.
ORACIÓN
Oh Dios, que habéis puesto a San Matías en el número de vuestros Apóstoles, haced, por su intercesión, que sin cesar experimentemos los efectos de vuestra inagotable misericordia. Por J. C. N. S.

lunes, 23 de febrero de 2015

Martirologio Romano 1956.

23 de Febrero / Die 23 Februarii. Septimo Kalendas Martii. 

In anno Bissextili omittitur: Vigilia sancti Matthiae Apostoli; quia transfertur in sequentem diem, quae est 24.
En año bisiesto se omite: Vigilia de San Matías Apóstol; que es transferida al día siguiente, el cual es el 24


Vigilia sancti Matthiae Apostoli.
Vigilia de San Mateo Apostol

San Pedro Damián, de la Orden Camaldulense, Cardenal y Obispo de Ostia, Confesor y Doctor de la Iglesia, que voló al cielo el día de ayer.
Sancti Petri Damiani, ex Ordine Camaldulensi, Cardinalis et Episcopi Ostiensis, Confessoris et Ecclesia; Doctoris, qui evolavit in caelum pridie hujus diei.


En Esmirna, el triunfo de San Policarpo, discípulo de San Juan Apóstol, y por él consagrado Obispo de aquella ciudad, que fue el Principal de toda el Asia. Después, en tiempo de Marco Antonino y de Lucio Aurelio Cómmodo, en presencia del Procónsul, y vociferando contra él todo el pueblo en el anfiteatro, fue arrojado a la hoguera; pero no recibiendo daño del fuego, atravesado con la espada recibió la corona del martirio. Junto con él fueron martirizados en la misma ciudad otros doce que habían llegado de Filadelfia. La fiesta de san Policarpo se celebra el 26 de Enero.
Smyrnae natalis sancti Polycarpi, qui, beati Joannis Apostoli discipulus, et ab eo ejusdem civitatis Episcopus ordinatus, totius Asiae Princeps fuit. Postea, sub Marco Antonino et Lucio Aurelio Commodo, sedente Proconsule et universo populo in theatro adversus eum personante, igni traditus est; et, cum ab igne minime laederetur, martyrii coronam, gladio confossus, accepit. Cum illo etiam alii duodecim, qui ex Philadelphia venerant, in eadem Smyrnensi urbe, martyrioconsummati sunt. Ipsius tamen Polycarpi festum septimo Kalendas Februarii celebratur.

En Sirmio, san Sireno, Monje y Mártir, el cual, preso de orden del Emperador Maximiano y confesando que era Cristiano, fue degollado.
Apud Sirmium beati Sireni, Monachi et Martyris, qui, jubente Maximiano Imperatore, retentus est, et, cum se Christianum esse confiteretur, capite obtruncatus.

Allí mismo, el triunfo de setenta y dos santos Mártires, que, consumando en dicha ciudad el combate del martirio, entraron en el reino perdurable.
Ibidem natalis sanctorum septuaginta duorum Martyrum, qui, martyrii certamen in praefata urbe consummantes, mansura perceperunt regna.

En la ciudad de Astorga, en España, santa Marta, Virgen y Mártir; la cual, siendo Emperador Decio y Procónsul Paterno, fue, por la fe de Cristo, cruelmente atormentada, y muerta finalmente por la espada.
In civitate Asturicensi, in Hispania, sanctae Marthae, Virginis et Martyris, quae, sub Decio Imperatore et Paterno Proconsule, dire ob Christi fidem est cruciata et gladio tandem occisa.



En Constantinopla, san Lázaro, Monje, que, por pintar Imágenes sagradas, fue, de orden del Emperador Teófilo Iconoclasta, atormentado con atroces suplicios y le quemaron la mano con un hierro candente; pero curado por virtud divina, volvió a pintar las sagradas Imágenes que le habían raído, y últimamente descansó en paz.
Constantinopoli sancti Lazari Monachi, qui, cum sacras Imagines pingeret, idcirco, Imperatoris Iconoclastae Theophili jussu, diris suppliciis excruciatur, et ei manus candenti ferro comburitur; sed, Dei virtute sanatus, abrasas Imagines sanctas pingendo restituit, ac demum in pace quievit.

En Brescia, san Félix, Obispo.
Brixiae sancti Felicis Episcopi.

En Roma, san Policarpo, Presbítero; el cual, en unión de san Sebastián, convirtió muchísimos a la fe de Cristo, y con sus exhortaciones los condujo a la gloria del martirio.
Romae sancti Polycarpi Presbyteri, qui, cum beato Sebastiano, plurimos ad Christi fidem convertit, atque ad martyrii gloriam exhortando perduxit.

En Sevilla de España, san Florencio, Confesor.
Hispali, in Hispania, sancti Florentii Confessoris.

En Todi de Umbría, santa Romana, Virgen, que, bautizada por el Papa san Silvestre, pasó en grutas y cuevas vida celestial y resplandeció con gloriosos milagros.
Tuderti, in Umbria, sancta; Romanae Virginis, quae, a sancto Silvestro Papa baptizata, in antris et speluncis caelestem vitam duxit, et miraculorum gloria claruit.

En Inglaterra, santa Milburga, Virgen, hija del Rey de los Hercios.
In Anglia sanctae Milburgis Virginis, filiae Regis Merciorum.


Y en otras partes, otros muchos santos Mártires y Confesores, y santas Vírgenes.
R. Deo Gratias.


En los años bisiestos la Iglesia repite el 25 la lectura de los santos que van continuados el día 24, y así sucesivamente, de manera que al 29 tocan los del 28

domingo, 22 de febrero de 2015

I Domingo de Cuaresma

En este domingo, primer día de Cuaresma, la estación tiene lugar en San Juan de Letrán, basílica dedicada al Salvador.
La escena de la tentación, que abre la vida pública de Jesús, proclama, de manera sorprendente, la transformación profunda que con su redención se va a introducir en el mundo. Allí donde sucumbió Adán, Cristo nuevo jefe de la humanidad, triunfa del poder de los demonios. En el momento de la pasión se arrojará fuera al príncipe de este mundo. Anticipadamente, pues, nos anuncia el evangelio de la tentación la victoria de Cristo. Con la colocación de este evangelio al principio de Cuaresma proclama la Iglesia que esta victoria debe ser también la nuestra. En nosotros y en nuestro derredor se prolongan la tentación, el combate y la victoria de Cristo; nuestro esfuerzo es el suyo, nuestras fuerzas las suyas, nuestro tiunfo en Pascua, será asimismo el suyo. Emprendamos, pues, confiadamente el combate, cuyo programa nos traza San Pablo en la Epístola de la Misa. Es una nueva consideración de toda nuestra vida cristiana. Animémonos con el pensamiento de que su progreso en nosotros será la continuación del triunfo de Cristo. La liturgia de Cuaresma es una liturgia de confianza. El salmo 90, salmo de la confianza, proporciona el tracto y todos los cantos de la misa de hoy, como igualmente los versos del oficio hasta el tiempo de Pasión. Los días de Cuaresma son días de salvación, tiempo propicio entre todos para enmendar nuestra vida. La Iglesia insiste sobre ello a fin de que en Pascua podemos celebrar el misterio de la pasión y resurrección del Señor con el alma y cuerpo purificado.

La Cuaresma, tiempo de adelantamiento espiritual.- "Hermanos, os exhortamos a no recibir en vano la gracia de Dios. Pues Él mismo dice: Al tiempo oportuno te oí, y en el día de la salvación te di auxilio. Llegado es ahora el tiempo favorable, llegado es ahora el día de la salvación". (II Cor., 6, 2). Nos impulsan a ello La Santa Iglesia, en la Epístola de la Misa, nos recuerda hoy estas palabras del Apóstol San Pablo, a los Corintios, a manera de aviso y exhortación elocuente para el primer domingo de Cuaresma. Con solícito tacto: En estos tiempos, que la humanidad se aparta cada vez más de las sagradas máximas del Evangelio, cuando el espíritu utilitario, cortando las alas de todo ideal, destruye las nobles aspiraciones que elevan y dignifican la vida, tórnase cada día más delicada y espinosa la misión maternal de la Iglesia. Cariñosa y solícita, ha de revestirse, ahora más que nunca, de la caridad infinita de Cristo, para guiar y conducir las almas por el camino de la salvación. "No quebrará la caña cascada, ni apagará la mecha que aún humea". (Is. 42, 3). Si bien atenuando el rigor de penitencias exteriores. En esa dulce misericordia del divino Redentor se ha inspirado la Iglesia para atenuar, en el decurso de los siglos, el primitivo rigor de los preceptos de penitencia cristiana, a la que está principalmente consagrado el tiempo cuaresmal. No obstante, con maternal prudencia, nos recuerda el espíritu de mortificación que debe animarnos en este tiempo, exhortándonos a no recibir en vano la gracia de Dios, antes bien, a prepararnos para celebrar debidamente la gran fiesta de Pascua, resucitando con Cristo a una vida nueva, verdaderamente cristiana. ¿Medios? La práctica de la virtud y la mortificación, especialmente del ayuno y de la abstinencia, tan atenuados ya; la oración y recepción de los Santos Sacramentos, la limosna y toda clase de buenas obras.
La Iglesia ha ordenado la celebración de este primer domingo de Cuaresma, uno de los más solemnes del año litúrgico, en la Basílica patriarcal de San Juan de Letrán, por ser ella la Madre y Maestra de todas las Iglesias de la Cristiandad, en la que los penitentes públicos eran reconciliados el Jueves Santo, y los catecúmenos recibían el Santo Bautismo la noche santísima de Pascua. Ciertamente era la Iglesia más indicada para celebrar en ella la Estación, ya que en la misma tantas veces fue promulgado el ayuno cuadragesimal por los grandes Pontífices San León y San Gregorio del Magno. El Introitode la Misa, así como todos los cantos de ella, están tomados del salmo noventa. Este salmo canta las gracias de protección y libertad que, en toda suerte de necesidades, hallan las almas fieles que se arrojan confiadamente en Dios. Por lo mismo, era el más propio para reanimar nuestra confianza en Dios en el auxilio divino, tan necesario en la Cuaresma para poder vencer los enemigos de Dios y de nuestra alma. El Señor nos promete en el Introito que la esperanza puesta en El, no será vana en manera alguna. En la Colecta la Iglesia implora para todos sus hijos el favor divino, suplicando que los ayunos y penitencias, no solamente los purifiqué, sino que les alcance poderosísimo socorro mediante el cual se multipliquen sus buenas obras. La Epístola es una persuasiva y poderosa exhortación del gran Apóstol para que nos aprovechemos de este santo tiempo que Cuaresma, procurando con buenas obras nuestra eterna salvación. Estos son los días que Dios nos concede para enmendar nuestros vicios y ejercitar todas las virtudes. A esta misma práctica de la penitencia, y para darnos ejemplos de qué manera habíamos de triunfar de nuestros espirituales enemigos, nos propone la liturgia en el Evangelio el ejemplo de Jesucristo ayunando rigurosísimamente 40 días y otras tantas noches, orando y venciendo con la palabra de Dios al enemigo que más se esfuerza para conseguir nuestra externa ruina. Como las fuerzas humanas no son suficientes por sí solas para obtener la purificación del alma, ni para restaurar el vigor perdido, por lo mismo suplicamos en el Poscomunión que esto lo obre en nosotros la gracia mediante la Eucaristía, verdadero alimento y salud de nuestras almas.
 

sábado, 21 de febrero de 2015

Los Domingos de Cuaresma.

Incluye seis domingos: I, II, III, IV y V de Cuaresma, y el Domingo de Ramos, pórtico de la Semana Santa, del que por eso no vamos a hablar[30]. Por su importancia litúrgica "tienen precedencia sobre todas las fiestas del Señor y sobre todas las solemnidades"[31]. Igualmente,"el miércoles de Ceniza y las ferias de Semana Santa, desde el lunes hasta el jueves, inclusive, tienen preferencia sobre cualquier otra celebración", así como "todas las ferias de Cuaresma tienen preferencia sobre las memorias obligatorias"[32]. Todas las ferias de Cuaresma tienen misa propia, lo que indica el esmero con que la Iglesia ha tratado este tiempo litúrgico.
El Domingo I de Cuaresma, llamado también en los antiguos calendarios Invocabit por su introito y Domingo de las Tentaciones por su evangelio, en la Edad Media recibía el título de Domingo de los Hachones, por los que los fieles portaban este día en la liturgia como símbolo público de arrepentimiento de los excesos carnavalescos. Los griegos lo denominan Domingo de los Santos Ayunos, para indicar la nota fundamental de este tiempo litúrgico, y también Fiesta de la Ortodoxia, en conmemoración del restablecimiento de las santas imágenes tras las luchas iconoclastas del siglo IX. Es considerado caput quadragesimae -cabeza de la cuaresma- por ser"el comienzo del venerable sacramento de la observacia cuaresmal", pues aunque antes viene prologado por el Miércoles de Ceniza y las tres ferias siguientes éstos son añadido posterior para completar, como dijimos antes, la cuarentena de ayuno, y, además, el cutado miércoles, considerado caput jejunii -cabeza del ayuno-, no es de precepto.
A esta jornada le corresponde en Roma estación en la Basílica Patriarcal de San Juan de Letrán, Madre y Cabeza de todas las iglesias del mundo, desde la época del Papa San Sixto III (432-40), índice de la importancia que se le concede en la liturgia. A esto se añade que este templo es el santuario del Santísimo Salvador -que se inmola en la Pascua- y de los santos juanes: el Bautista -profeta de la soledad y el ascetismo- y el Evangelista -el evangelista de la Pasión de Cristo-. En él eran también reconciliados los pecadores públicos el Jueves Santo, y bautizados, en su Baptisterio, los catecúmenos la noche de Pascua.
El II Domingo de Cuaresma es denominado Reminiscere por su introito y Domingo de la Transfiguración por su evangelio. Originariamente fue domingo vacante, libre de estación, pues seguía a las IV témporas, que habían dejado extenuado a los fieles. Después del siglo IX se le asigna estación en Roma: Santa Maria in Domnica, antigua diaconía habitada por San Ciriaco donde San Lorenzo distribuía las limosnas de la Iglesia, en el Monte Celio, en cuya subida imitamos a Cristo ascendiendo a Jerusalén.
Al Domingo III de Cuaresma se le llama Oculi por su introito. En la primitiva Iglesia se denominaba Domnigo de los Escrutinios, por ser ésta la primera de las siete sesiones en la que en Roma se procedía al examen de los catecúmenos a bautizar la noche pascual. La estación era en la jubilar Basílica de San Lorenzo Extramuros, en la que se venera el recuerdo del más célebre mártir de Roma, con lo que se recordaba a los neocristianos los sacrificios que exige la fe cristiana. En la Iglesia griega se procede a la adoración de la Cruz al empezar la semanamesomestime, es decir, centro de los ayunos.
El Domingo IV de Cuaresma, denominado acertadamente Laetare -"alegraos"- por el introito,supone, por coincidir en mitad de la Cuaresma, un alto gozoso en el camino ante el horizonte glorioso que espera, por lo que se puede usar de la música instrumental, del exorno floral del altar y de ornamentos de color rosado, que es como un morado aliviado por la alegría[33].
El título de Domingo de la Rosa de Oro le viene del rito característico papal de origen medieval -hacia el siglo X- de este día de bendecir una rosa áurea como símbolo de realización absoluta[34]y anuncio poético de la Pascua florida[35], que el Romano Pontífice obsequia a algún destacado personaje o institución del orbe católico[36]. Cuando éste residía en el Patriarchio de Letrán, se desarrollaba allí la ceremonia, tras la cual la llevaba procesionalmente a la iglesia estacional, la Basílica de Santa Cruz en Jerusalén. El rito consiste en bendecirla, ungirla con el santo crisma y espolvorearla con sustancias aromáticas. Algunos creen que procede esta ceremonia singular de una costumbre de los fieles romanos de ofrecer rosas a la cruz como signo de veneración en primavera[37].  
El Domingo V de Cuaresma,  denominado Júdica por su introito, también se conoce comoDomingo de Pasión, porque desde este día la Iglesia empieza a ocuparse especialmente del sacrificio del Redentor como último tramo de la preparación pascual; inauguraba lo que en la liturgia romana preconciliar se denominaba Tiempo de Pasión. El título de Domingo de la Neomenía le viene de caer siempre después de la luna nueva que sirve para fijar la fiesta de la Pascua. Para los griegos es el Domingo V de los Santos Ayunos. La iglesia estacional es San Pedro del Vaticano, el más significativo santuario romano para celebración de tanta importancia.

 
[30].N. U. A. L. C., nº 30.
[31].N. U. A. L. C., nº 5; Carta circular sobre la preparación y celebración de las fiestas pascuales 16-I-1988, nº 11.
[32].N. U. A. L. C., nº 16 y 14; Carta cit., nº 11.
[33].C. O., nº 252; Carta cit., nº 25.
[34].Es significativo este texto del Papa Inocencio III (1198-1216): "El día de hoy todo el oficio está lleno de alegría, todo está cargado de felicidad [...], así se ve también claramente por las propiedades de esta flor, que ofrecemos a vuestra vista: amor en el color, agrado en el perfume y hartura en el gusto. Y es así que más que otras flores, la rosa alegra por su color, refresca por su perfume, fortalece por el gusto" (Migne, P. L. CCXVII, 393).
[35].P. Guéranguer: El Año Litúrgico, Aldecoa, Burgos 1956, t.II, pp. 341 ss.; J. Pascher: El Año Litúrgico, B.A.C., Madrid 1965, pp. 94 s.
[36].Se documenta por primera vez su envío a extranjeros en el 1096 en que el Papa Beato Urbano II di Lagery la envía a Folco de Anjou, por sus grandes méritos en la I Cruzada. Pascher, cit., p. 94.
[37].Pascher, cit., p. 94.

viernes, 20 de febrero de 2015

Martirologio Romano 1956.

20 de Febrero / Die 20 Februarii. Decimo Kalendas Martii. 

En Tiro de Fenicia, la conmemoración de los santos Mártires, cuyo número sólo es conocido de Dios. Todos ellos, imperando Diocleciano, fueron muertos por Veturio, general del Ejército, a poder de multiplicados y sucesivos tormentos: porque primero les desgarraron con azotes todo el cuerpo, después los echaron a varias clases de fieras; pero saliendo, por divina virtud, completamente ilesos, finalmente, en el bárbaro suplicio del fuego y del cuchillo consumaron el martirio. Animaban a la victoria a esta gloriosa multitud los Obispos Tiranión, Silvano, Peleo y Nilo, y el Presbítero Zenobio, los cuales, con feliz combate, en compañía de los demás, alcanzaron la palma del martirio.
Tyri, in Phoenicia, commemoratio beatorum Martyrum, quorum numerum solius scientia Dei  colligit. Hi omnes, sub Diocletiano Imperatore, a Veturio, militum magistro, multis tormentorum generibus, sibi invicem succedentibus,  occisi sunt; nam, primo quidem flagris toto corpore dilaniati, inde diversis bestiarum generibus traditi, sed ab illis divina virtute nil laesi, post, addita feritate  ignis ac ferri, martyrium consummarunt. Eorum vero gloriosam multitudinem ad victoriam incitabant Episcopi Tyrannio, Silvanus, Peleus et Nilus, ac Presbyter Zenobius, qui, felici agone, una cum illis, martyrii palmam adepti sunt.

En Constantinopla, san Eleuterio, Obispo y Mártir.
Constantinopoli sancti Eleutherii, Episcopi et Martyris.

En Persia, el triunfo de san Sadot, Obispoy otros ciento veintiocho; los cuales, en tiempo de Sapor, Rey de Persia, negándose a adorar al Sol, se granjearon, con muerte cruel, ilustres coronas.
In Perside natalis sancti Sadot, Episcopi, et aliorum centum viginti octo; qui, sub Rege Persarum Sapore, cum Solem adorare renuissent, crudeli nece praeclaras sibi coronas compararunt.

En Chipre, los santos Mártires Potamio y Nemesio.
In Cypro sanctorum Martyrum Potamii et Nemesii.

En Catania de Sicilia, san León, Obispo, que resplandeció en virtudes y milagros.
Catanae, in Sicilia, sancti Leonis Episcopi, qui virtutibus atque miraculis coruscavit.

En el mismo día, san Euquerio, Obispo de Orleáns, que, tanto más resplandeció por sus milagros cuanto con más calumnias le acusaban sus émulos.
Eodem die sancti Eucherii, Aurelianensis Episcopi, qui eo magis miraculis claruit, quo pluribus invidorum  calumniis fuit oppressus.

En Tournay de las Galias, san Eleuterio, Obispo y Confesor.
Tornaci, in Galliis, sancti Eleutherii, Episcopi et Confessoris.


Y en otras partes, otros muchos santos Mártires y Confesores, y santas Vírgenes.
R. Deo Gratias.

jueves, 19 de febrero de 2015

Martirologio Romano 1956.

19 de Febrero / Die 19 Februarii.  Undecimo Kalendas  Martii. 

En Roma, el triunfo de san Gabino, Presbítero y Mártir, que fue hermano del Papa san Cayo, el cual, aherrojado largo tiempo en la cárcel por Diocleciano, con una preciosa muerte se granjeó los gozos celestiales.
Romae natalis sancti Gabini, Presbyteri et Martyris, qui fuit frater beati Caji Papae, atque, a Diocletiano diu in custodia vinculis afflictus, pretiosa morte sibi caeli gaudia comparavit.

En África, los santos Mártires Publio, Julián, Marcelo y otros.
In Africa sanctorum Martyrum Publii, Juliani, Marcelli et aliorum.

En Palestina, la conmemoración de los santos Monjes y otros Mártires que, en odio a la fe cristiana, fueron cruelísimamente muertos por los Sarracenos que acaudillaba Almondir.
In Palaestina commemoratio sanctorum Monachorum, et aliorum Martyrum, qui a Saracenis, sub
Duce Alamundaro, ob Christi fidem, saevissime caesi sunt.

En Nápoles de Campania, san Quod-vult-Deus, Obispo de Cartago, el cual, junto con su Clero, puesto por el Rey Arriano Genserico en unas naves rotas, sin remos ni velas, llegó, contra toda esperanza, a Nápoles, y, allí desterrado, murióConfesor.
Neapoli, in Campania, sancti Quod-vult-Deus, Carthaginensis Episcopi, qui, una cum Clero, a Rege Ariano Genserico in fractas et absque remigiis ac velis naves impositus, praeter spem Neapolim appulit, ibique, in exsilio positus, Confessoroccubuit.

En Jerusalén, san Zambdas, Obispo.
Hierosolymis sancti Zambdae Episcopi.

En Soles de Chipre, san Auxibio, Obispo.
Solis, in Cypro, sancti Auxibii Episcopi.

En Benevento, san Barbato, Obispo, que, célebre en santidad, convirtió a los Longobardos y a su Caudillo a la fe de Cristo.
Apud Beneventum sancti Barbati Episcopi, qui, sanctitate celebris, Longobardos et eorum Ducem convertit ad Christum.

En Milán, san Mansueto, Obispo y Confesor.
Mediolani sancti Mansueti, Episcopi et Confessoris.


Y en otras partes, otros muchos santos Mártires y Confesores, y santas Vírgenes.
R. Deo Gratias.