Bajo el amparo de Santa Bárbara, virgen y mártir, promovemos la Tradición Católica. Dilexísti justítiam, et odísti iniquitátem. (Ps. 44,8).
martes, 21 de febrero de 2012
lunes, 20 de febrero de 2012
Martirologio Romano (1956).
20 de Febrero
- En Tiro de Fenicia, la conmemoración de los santos Mártires, cuyo número sólo es conocido de Dios. Todos ellos, imperando Diocleciano, fueron muertos por Veturio, general del Ejército, a poder de multiplicados y sucesivos tormentos: porque primero les desgarraron con azotes todo el cuerpo, después los echaron a varias clases de fieras; pero saliendo, por divina virtud, completamente ilesos, finalmente, en el bárbaro suplicio del fuego y del cuchillo consumaron el martirio. Animaban a la victoria a esta gloriosa multitud los Obispos Tiranión, Silvano, Peleo y Nilo, y el Presbítero Zenobio, los cuales, con feliz combate, en compañía de los demás, alcanzaron la palma del martirio.
- En Constantinopla, san Eleuterio, Obispo y Mártir.
- En Persia, el triunfo de san Sadot, Obispo, y otros ciento veintiocho; los cuales, en tiempo de Sapor, Rey de Persia, negándose a adorar al Sol, se granjearon, con muerte cruel, ilustres coronas.
- En Chipre, los santos Mártires Potamio y Nemesio.
- En Catania de Sicilia, san León, Obispo, que resplandeció en virtudes y milagros.
- En el mismo día, san Euquerio, Obispo de Orleáns, que, tanto más resplandeció por sus milagros cuanto con más calumnias le acusaban sus émulos.
- En Tournay de las Galias, san Eleuterio, Obispo y Confesor.
Y en otras partes, otros muchos santos Mártires y Confesores, y santas Vírgenes.
R. Deo Gratias.
domingo, 19 de febrero de 2012
Domingo de Quincuagésima.
sábado, 18 de febrero de 2012
Cardenal Alfons M. Stickler

El Cardenal Alfons Stickler fue prefecto emérito de la Biblioteca Vaticana y sus archivos. Actuó como especialista, como perito, en la Comisión de Liturgia del Concilio Vaticano II. Fue elevado al colegio cardenalicio por el Papa Juan Pablo II en l985. Este ensayo apareció originalmente en Die heilige Liturgie (Steyr, Austria: Ennsthaler Verlag, 1997, Franz Breid ed). La presente es una traducción de la versión en inglés aparecida en diciembre de 1998 en la revista norteamericana "Latin Mass", llevada a cabo por Thomas E. Woods, Jr., a pedido del propio Cardenal Stickler.
*
El Concilio, el Novus Ordo Missae
y las innovaciones litúrgicas sin fin.
viernes, 17 de febrero de 2012
jueves, 16 de febrero de 2012
Martirologio Romano (1956).
16 de Febrero
- En Roma, san Onésimo, de quien escribe el Apóstol san Pablo a Filemón, y a quien después de san Timoteo consagró Obispo de Éfeso, y encomendó la predicación del Evangelio. Conducido preso a Roma, y apedreado por la fe de Cristo, fue primero sepultado allí mismo; mas luego fue trasladado su cuerpo al lugar donde había sido ordenado Obispo.
- En Egipto, san Julián, Mártir, con otros cinco mil.
- En Cesarea de Palestina, los santos Mártires Egipcios Elías, Jeremías, Isaías, Samuel y Daniel; los cuales, habiendo servido espontáneamente a los Confesores de Cristo condenados a las minas de Cilicia, presos al volver de allí, fueron cruelmente atormentados por el Presidente Firmiliano, en el imperio de Galerio Maximiano, y, finalmente, pasados a cuchillo. Después de ellos, san Porfirio, criado del Mártir Panfilo, y san Seleuco de Capadocia, que habían muchas veces vencido en repetidos combates, fueron de nuevo atormentados, y el uno en el fuego y el otro por la espada recibieron la corona del martirio.
- En Nicomedia, santa Juliana, Virgen y Mártir; la cual, imperando Maximiano, fue primero azotada cruelmente por su padre Africano, después atormentada de varias maneras por el Prefecto Evilasio, con quien había rehusado casarse, y luego encerrada en una cárcel, donde visiblemente luchó con el demonio; últimamente, habiendo vencido el suplicio del fuego y el de una caldera hirviendo, degollada consumó el martirio. Su cuerpo fue más tarde trasladado a Cumas, en Campania.
- En Brescia, san Faustino, Obispo y Confesor.
Y en otras partes, otros muchos santos Mártires y Confesores, y santas Vírgenes.
R. Deo Gratias.
miércoles, 15 de febrero de 2012
martes, 14 de febrero de 2012
Martirologio Romano (1956).
14 de Febrero
- En Roma, en la vía Flaminia, el triunfo de san Valentín, Presbítero y Mártir, que, siendo insigne por el don de curaciones y por la doctrina, fue apaleado y degollado por orden del César Claudio.
- Más información:
- Allí mismo, el tránsito de san Cirilo, Obispo y Confesor; el cual, junto con su hermano san Metodio, también Obispo, cuyo tránsito se conmemora el 6 de Abril, trajo a la fe de Cristo a muchas naciones Eslavas y a sus Reyes. La fiesta de ambos se celebra el 7 de Julio.
- En Roma también, los santos Mártires Vidal, Felícula y Zenón.
- En Terni, san Valentín, Obispo y Mártir, a quien después de prolongados azotes, echaron en la cárcel; mas no pudiendo vencerle, sacáronle de ella en el silencio de la medianoche y le degollaron por orden de Plácito, Prefecto de la ciudad.
- En Alejandría, los santos Mártires Cirión, Presbítero, Basiano, Lector, Agatón, Exorcista, y Moisés, todos los cuales, abrasados en la hoguera, volaron al cielo.
- En Terni, los santos Próculo, Efebo y Apolonio, Mártires; los cuales, velando junto al cuerpo de san Valentín, presos de orden del Consular Leoncio, fueron muertos con la espada.
- En Alejandría, los santos Mártires Baso, Antonio y Protólico, que fueron sumergidos en el mar.
- También en Alejandría, los santos Mártires Dionisio y Ammonio, degollados.
- En Nápoles de Campania, san Nostriano, Obispo, que fue insigne en defender la fe católica contra la herejía.
- En Ravena, san Eleucadio, Obispo y Confesor,
- En Bitinia, san Auxencio, Abad.
- En Sorrento, san Antonino, Abad, que, retirándose del monasterio de Monte Casino, asolado por los Longobardos, a un lugar solitario de aquella ciudad, allí mismo, célebre en santidad, durmió en el Señor. Su cuerpo resplandece cada día con muchos milagros, principalmente en librar energúmenos.
Y en otras partes, otros muchos santos Mártires y Confesores, y santas Vírgenes.
R. Deo Gratias.
lunes, 13 de febrero de 2012
La foto del día.
domingo, 12 de febrero de 2012
Domingo de Sexágesima.
sábado, 11 de febrero de 2012
NUESTRA SEÑORA DE LOURDES.

En cuanto a mí de nada me gloriaré,
sino de mis flaquezas.
(2 Corintios 12, 5)
El 11 de febrero de 1858, la Santísima Virgen dignose mostrarse por primera vez a Santa Bernardita Soubirous; la última aparición tuvo lugar el 16 de julio de ese mismo año. Desde entonces, las peregrinaciones se han sucedido procedentes de todas las partes del mundo, y, en multitud, los enfermos han acudido a implorar a María Inmaculada. Muchos han obtenido una milagrosa curación, muchos otros han recibido la gracia de soportar sus padecimientos con espíritu de fe y de ofrecerlos a Dios.
MEDITACIÓN I. La enfermedad es un presente de Dios que, a menudo, nos es más útil que la salud. Dios tiene sus designios cuando nos envía una enfermedad: quiere castigarnos por nuestros pecados, o apartarnos de ellos, o bien ejercitar nuestra paciencia y dar nos ocasión de adquirir méritos. Si seriamente buscases la razón de tus sufrimientos, encontrarías que Dios quiere acosarte para que renuncies a tus vicios y lleves una vida más santa. No nos quejemos de nuestras enfermedades, ellas pueden ser para nosotros fuente de grandes virtudes (Salviano). II. Sufre pacientemente los dolores de tu enfermedad, súfrelos de buena gana y por el amor de Dios. Mas, como Dios te impone el deber de velar por tu salud, recurre a los medios humanos. Sigue las prescripciones del médico y obedece a los que te cuidan. El que sufre tiene muchas ocasiones de practicar la virtud: aprovecha diligentemente estas ocasiones. III. No murmures, no te impacientes; persuádete de que estás en tu lecho como en una cruz, y mira con qué paciencia sufrió Jesús en la suya. Para imitarlo, piensa en todos los pobres enfermos abandonados y en los suplicios de las almas del purgatorio; y recuerda que en las adversidades y en los sufrimientos es donde se reconoce al hombre virtuoso. En la adversidad, el pecador se queja y su impaciencia se derrama en blasfemias; el justo sufre con paciencia (San Cipriano). |
La paciencia.
Orad por los enfermos.
ORACIÓN
Oh Dios, que por la Inmaculada Concepción de la Virgen habéis preparado un digno santuario a vuestro Hijo, concedednos, os suplicamos, que, celebrando la aparición de María Santísima, obtengamos la salud del alma y del cuerpo. Por J. C. N. S.
viernes, 10 de febrero de 2012
Bautismo Tradicional en la Parroquia Santa Bárbara de Casablanca.
jueves, 9 de febrero de 2012
SACRIS SOLEMNIIS.
miércoles, 8 de febrero de 2012
La Reforma de la Liturgia Romana.

martes, 7 de febrero de 2012
EL CARDENAL RATZINGER, LA LITURGIA, Y EL MISAL DE SAN PÍO V.

lunes, 6 de febrero de 2012
Martirologio Romano (1956).
6 de Febrero
- San Tito, Obispo de los Cretenses y Confesor, cuya muerte acaeció el día 4 de Enero.
- En Cesarea de Capadocia, el triunfo de santa Dorotea, Virgen y Mártir; la cual, siendo Sapricio Presidente de aquella Provincia, primeramente fue extendida en el potro, después abofeteada mucho tiempo y, por último, sentenciada a pena capital. En su martirio se convirtió a la fe de Cristo un abogado llamado Teófilo, que, siendo al punto horriblemente atormentado en el ecúleo, fue, por último, pasado a cuchillo.
- En Emesa de Fenicia, san Silvano, Obispo, el cual, habiendo gobernado cuarenta años aquella Iglesia, por fin, en la persecución de Maximiano, echado a las fieras junto con otros dos, y despedazado miembro a miembro, recibió la palma del martirio.
- El mismo día, los santos Mártires Saturnino, Teófilo y Revocata.
- En Auvernia de Francia, san Antoliano, Mártir.
- En Arras de la Galia, san Vedasto (Gastón), Obispo de la misma ciudad, cuya vida y muerte fue gloriosa en muchos milagros.
- En Elne de Francia, san Amando, Obispo de Utrech, que en vida y en muerte resplandeció con ilustres milagros. De su nombre se llamó después la ciudad en que había edificado un monasterio y acabado su vida mortal.
- En Bolonia, san Guarino, Cardenal y Obispo de Palestrina, ilustre en santidad de vida.
Y en otras partes, otros muchos santos Mártires y Confesores, y santas Vírgenes.
R. Deo Gratias.
domingo, 5 de febrero de 2012
Domingo de Septuágesima.
sábado, 4 de febrero de 2012
Martirologio Romano (1956).
4 de Febrero
- San Andrés Corsino, de la Orden Carmelitana, Obispo de Fiésole y Confesor, cuya dichosa muerte se conmemora el día 6 de Enero.
- En Roma, san Eutiquio, Mártir, el cual consumó un ilustre martirio y fue sepultado en el cementerio de Calixto; san Dámaso Papa honró más tarde su sepulcro con un epitafio en verso.
- En Thmuis de Egipto, el martirio de san Fileas, Obispo de dicha ciudad, y Filoromo, Tribuno militar; los cuales, en la persecución de Diocleciano, no pudiendo ser persuadidos por los parientes y amigos a que mirasen por la propia vida, presentando ambos el cuello al cuchillo, merecieron del Señor la palma del martirio. Con ellos innumerable multitud de fieles de la misma ciudad, siguiendo el ejemplo de su Pastor, recibieron la corona del martirio.
- En Fosombrone, los santos Mártires Aquilino, Gemino, Gelasío, Magno y Donato.
- En el reino de Malabar, en la India oriental, san Juan de Britto, Sacerdote de la Compañía de Jesús; el cual, habiendo convertido muchos infieles a la fe, fue coronado con glorioso martirio.
- En Troyes de Francia, san Aventino, Presbítero y Confesor.
- En Pelusio de Egipto, san Isidoro, Presbítero y Monje, señalado en méritos y doctrina.
- En Sempringham de Inglaterra, san Gilberto, Presbítero y Confesor, Fundador de la Orden de Sempringham.
- En el pueblo de Amatrice, en el Abruzzo, el nacimiento para el cielo de san José de Leonisa, Sacerdote de la Orden de Menores Capuchinos y Confesor; el cual, habiendo padecido crueles tormentos de los Mahometanos por predicar el Evangelio, ilustre en trabajos apostólicos y milagros, fue puesto en el catálogo de los Santos por el Sumo Pontífice Benedicto XIV.
- En Bremen, la conmemoración de san Remberto, que fue discípulo de san Anscario, y, en este día, el siguiente a la muerte de su maestro, fue elegido, en su lugar, Obispo de Hamburgo y Bremen.
- En Bourges de Aquitania, santa Juana de Valois, Reina de Francia, Fundadora de la Orden de la santísima Anunciación de la Virgen santa María, ilustre por la piedad y por la singular participación de la Cruz, inscrita por el Papa Pío XII en el catálogo de las santas.
Y en otras partes, otros muchos santos Mártires y Confesores, y santas Vírgenes.
R. Deo Gratias.
viernes, 3 de febrero de 2012
SAN BLAS.
Obispo y Mártir
n. en Armenia; † martirizado hacia el año 316
Patrono de las gargantas; veterinarios; animales; constructores; trabajadores de la construcción; escultores; tejedores. Protector contra las enfermedades de la garganta; tos; bocio; animales salvajes.

Si vosotros no hacéis penitencia,
todos pereceréis.
(Lucas 13, 5)
San Blas, Obispo de Sebaste, deja su obispado y se retira a una caverna para hacer en ella penitencia. Las bestias feroces acuden a él, y cuando lo ven en oración, esperan que haya terminado de hablar con Dios para pedirle su bendición. Los esbirros del gobernador van a arrancarlo de su gruta para hacerlo morir en los tormentos.
MEDITACIÓN I. Haz penitencia; y a fin de que esta penitencia te sea más útil, busca la soledad a ejemplo de San Blas. Evita las ocasiones en las que te acuerdas que has ofendido a Dios, no sea que a las mismas causas sigan los mismos efectos. ¡Qué dulce es conversar a solas con Jesús! ¡Qué dulce apartarse de la muchedumbre! Gusta este placer y confesarás que todas las delicias del mundo nada tienen igual. ¡Ah! ¡cuán importuno resulta el bullicio del mundo para un alma que ha gustado la dulzura de la soledad! El mundo es para mí una prisión y la soledad un paraíso (San Jerónimo). II. Si tu posición te retiene en el mundo, que ello no te impida tener la soledad del corazón. Cada año, por lo menos, reserva algunos días para pensar en tu alma; y todos los días dedica algunos momentos para lo mismo. A toda hora del día entra en ti mismo, piensa en lo que acabas de hacer y en lo que vas a hacer. ¿No querrás dar ese momento que Dios te pide? Esta soledad del corazón es absolutamente necesaria. ¿Para qué sirve la soledad del cuerpo sin la del alma? (San Gregorio). III. Todas las noches, después que hayas terminado tus quehaceres, piensa en los pecados que hayas cometido, para pedir perdón de ellos, y en las buenas obras que hayas hecho, para agradecer a Dios por ellas. ¡Qué alegría si has empleado el día santamente! ¡Qué tristeza si no lo has aprovechado para hacer el bien! ¡Ay! tu vida pasará como este día, y acaso éste es el último de tu existencia. ¿Estás preparado para comparecer ante el tribunal de Dios? |
La penitencia.
Orad por la paz.
ORACIÓN
Oh Dios, que todos los años nos proporcionáis un nuevo motivo de alegría con la solemnidad de vuestro mártir y pontífice San Blas, haced, por vuestra bondad, que honrando su nacimiento al cielo, experimentemos aquí abajo los efectos de su protección. Por J. C. N. S.
jueves, 2 de febrero de 2012
FIESTA DE LA PURIFICACIÓN.

Cumplido asimismo el tiempo de la purificación de la madre,
según la ley de Moisés, llevaron el niño a Jerusalén,
para presentarlo al Señor.
(Lucas 2, 22)
María va al templo a someterse a la ley de la purificación, aunque esté exenta de ella en su calidad de virgen y de Madre de Dios. Va al templo a presentar a Jesús a su Padre Eterno; lo rescata ofreciendo por él dos tortolitas. Simeón, a quien el Señor ha revelado que no morirá sin haber visto al Mesías, lo reconoce en los brazos de María, lo adora, y predice a su santísima Madre todo lo que Ella deberá sufrir.
MEDITACIÓN I. Al presentarse para ser purificada, María sacrifica su gloria a la gloria de Dios, porque, para cumplir la ley, oculta sus dos admirables prerrogativas: la de virgen y la de Madre de Dios. Aprende de este misterio a poner tu honra en la obediencia a Dios. Aunque fuese preciso que pases por el mayor pecador de la tierra, siempre que Dios sea con ello glorificado, debes estar contento. Jesús te da el ejemplo sometiéndose a la circuncisión, y María observando la ceremonia de la purificación. La verdadera honra está en la estima que Dios tiene de ti. II. Ella inmola a su querido Hijo, lo presenta a su Padre para que disponga de Él a su agrado. Da a Dios lo más precioso que tiene. ¡Gran lección para padres y madres! Es menester que ofrezcan a Dios sus hijos y no, por lo contrario, que les impidan consagrarse a su servicio cuando quieran hacerlo. Ofrezcamos hoy a Dios lo más querido que tenemos: nuestros corazones, nuestra voluntad, nuestras inclinaciones! III. El Eterno Padre recompensa a María por su generosidad: le devuelve su Hijo y su honor por medio de Simeón, quien reconoce en Ella a la Virgen Madre de Dios y lo torna a sus brazos. Si sacrificas a Dios tu honra y tus inclinaciones, Él te recompensará liberalmente aun en esta vida. ¡Cuán bueno es servir a un Señor tan generoso! Él da los bienes del cielo a quien le sacrifica los de la tierra.¿Por qué no cambiar la tierra por el cielo? ¿Por qué con bienes pasajeros, no comprar los eternos? ¿Por qué, con lo que es perecedero, no adquirir lo que dura siempre? (San Pedro Crisólogo). |
La imitación de la Santísima Virgen.
Orad por las congregaciones de la Santísima Virgen.
ORACIÓN
Dios todopoderoso y eterno, escuchad benigno las súplicas que dirigimos a vuestra suprema Majestad, y así como vuestro Unigénito fue hoy presentado al templo, revestido de carne semejante a la nuestra, haced que nos presentemos ante Vos con un corazón purificado. Por J. C. N. S.
miércoles, 1 de febrero de 2012
SAN IGNACIO DE ANTIOQUÍA.
Obispo y Mártir
n. hacia el año 50 en Siria;
† martirizado hacia el año 110 en Roma
Protector contra las enfermedades de la garganta.

El que no ama a Nuestro Señor Jesucristo,
sea anatema.
(1 Cor. 16, 22)
San Ignacio, obispo de Antioquía, tenía en los labios, sin cesar, el nombre de Jesús. Este amor por Jesús encendió su deseo de asemejársele. Fue condenado a ser comido por los leones. Soy –dice el santo– trigo de Dios que debe ser molido por los dientes de las fieras para ser pan de Cristo. Murió pronunciando el nombre de Jesús, el año 110.
MEDITACIÓN I. Jesús nos dio todo para obtener nuestro amor. ¿Quieres ser amigo suyo? Es preciso que por entero te des a Él. ¡Cuán dulce es dar el corazón, el cuerpo, el alma, a Jesús! ¡Ah! ¡cuán generoso es este Señor, cuán fiel este Amigo, cuán magníficamente recompensa este Dios a todos aquellos que le sirven! Que las creaturas no me importunen más, yo quiero ser todo de Jesús. Sufriré, mas, qué me importa. En nada tengo los suplicios, no amo esta vida hasta el punto de preferirla al Señor (San Ignacio). II. Por nosotros ha trabajado Jesús durante toda su vida. Seamos agradecidos para con un amigo tan generoso; que nuestro amor no piense sino en Jesús, que nuestros actos sean todos para Él, que nuestra lengua en todo momento pronuncie su Nombre adorable. Amemos a nuestros parientes y a nuestros amigos porque Jesús lo quiere; hagamos bien a nuestros enemigos por amor a Él. Veamos a Jesucristo en la persona de nuestro prójimo, y el amor se nos hará fácil. III. Para coronar la ofrenda que de ti mismo y de tus acciones le has hecho a Jesús, es preciso que las realices como Jesús las hubiera hecho. Al comenzar el día llénate de este pensamiento: Quiero ser amigo de Jesús, quiero parecerme a Él. ¿Cómo oraba a su Padre celestial? ¿Cómo conversaba con los hombres? Con frecuencia pregúntate: ¿hubiera hecho esto Jesús como yo lo hago? No te separes de Jesús, que Él sea tu compañero, tu convidado, aun más, que Cristo sea tus delicias (San Pedro Damián). |
El amor a Jesús.
Orad por China.
ORACIÓN
Omnipotente Dios, mirad nuestra debilidad, mirad cómo el peso de nuestras propias obras nos agobia, y fortificadnos por la gloriosa intercesión de San Ignacio, vuestro mártir y pontífice. Por J. C. N. S.
martes, 31 de enero de 2012
Martirologio Romano (1956).
31 de Enero
- En Turín. el nacimiento al cielo de san Juan Bosco, Confesor, Fundador de la Sociedad Salesiana y del Instituto de las Hijas de María Auxiliadora; insigne por el celo de las almas y por la propagación de la fe: al cual el Sumo Pontífice Pío XI puso en el catálogo de los Santos.
- En Roma, en la vía Portuense, los santos Mártires Ciro y Juan, que por confesar a Cristo, después de muchos tormentos, fueron decapitados.
- En Alejandría, el triunfo de san Metrano, Mártir, a quien imperando Decio, por negarse a proferir, como los paganos le mandaban, palabras impías, molieron a palos todo el cuerpo, y taladrándole ojos y rostro con cañas agudísimas, sin cesar de atormentarle, le arrojaron fuera de la ciudad, y allí le apedrearon hasta expirar.
- Allí mismo, los santos Mártires Saturnino, Tirso y Víctor.
- También en Alejandría, los santos Mártires Tarsicio, Zótico, Ciríaco y sus Compañeros.
- En Cícico del Helesponto, santa Trifena, Mártir, la cual, superados muchos tormentos, finalmente muerta por un toro, mereció la palma del martirio.
- En Módena, san Geminiano, Obispo, ilustre por la gloria de los milagros.
- En territorio de Milán, san Julio, Presbítero y Confesor, en tiempo del Emperador Teodosio.
- En Nápoles, san Francisco Xavier María Bianchi, Confesor, Clérigo Regular de san Pablo, ilustre por los prodigios, dones celestiales y su admirable paciencia; al cual el Papa Pío XII elevó a los supremos honores de los santos.
- En Roma, santa Marcela, Viuda, cuyas preclaras alabanzas escribió san Jerónimo.
- También en Roma, la beata Luisa Albertonia, Viuda Romana, de la tercera Orden de san Francisco, esclarecida en virtudes.
- El mismo día, la Traslación de san Marcos Evangelista, cuando su sagrado cuerpo, de Alejandría, ocupada a la sazón por los bárbaros, conducido a Venecia, fue allí solemnísimamente colocado en la Iglesia mayor, dedicada a su nombre.
Y en otras partes, otros muchos santos Mártires y Confesores, y santas Vírgenes.
R. Deo Gratias.
lunes, 30 de enero de 2012
MEDITACIÓN SOBRE LA NECESIDAD DE MORTIFICARNOS.
I. Aquél que odia su alma en este mundo, la conserva para la vida eterna. Estas palabras de Nuestro Señor indican la necesidad que se nos impone de mortificarnos. La ciudad de Babilonia, es decir, de los réprobos, comienza por el amor a sí mismo y termina por el odio a Dios, dice San Agustín. La ciudad de Jerusalén, es decir, de los predestinados, comienza por el odio al cuerpo y termina por el amor a Dios. El amor a Dios crecerá en ti en la misma proporción que el odio a tu cuerpo. Mide con este metro: para conocer en qué medida eres perfecto, considera en qué medida te mortificas.
II. Tu mortificación debe comenzar cortando por lo vivo todos los placeres y deseos que pudieran impedirte cumplir los mandamientos de Dios. Corta todo lo que pueda impedirte cumplir con los deberes que te impone el estado de vida que hayas abrazado. En fin, hay una mortificación que no es como la anterior, obligatoria, sino sólo de consejo; consiste en abstenerse aun de los placeres permitidos. Es la que practican las almas santas; ¿las imitas?
III. La mortificación será para ti cosa fácil, si consideras que ella te impide caer en muchas faltas. Además, eres pecador: debes, pues, hacer penitencia y mortificarte para disminuir, por compensación, lo que debes a la justicia de Dios en el purgatorio. Eres cristiano: ¿concuerda acaso el vivir en el placer y adorar a un Dios crucificado? No temas los rigores de la mortificación; ella posee dulzuras escondidas que sólo pueden gustar los que la abrazan decididamente. Ves la cruz pero no conoces sus consuelos (San Bernardo).






