miércoles, 21 de diciembre de 2011

Importante...Una Voce Cuba...

De la casilla de correo, nos escribe nuestro amigo Javier Luis Candelario Diéguez, Presidente de Una Voce Cuba:


+J.H.S.

“Instaurare omnia in Christo.”

Queridos amigos, bienhechores y benefactores: Laudetur Iesus Christus!

Gracias, a la intervención de la Pontificia Comisión Ecclesia Dei, enMatanzas-Cuba, la Santa Misa Tradicional se ha vuelto a oficiar libremente, sin obstáculos ni impedimentos en la Isla.

Las celebraciones han comenzado a tener lugar en forma pública, y con libre acceso para todos los fieles diocesanos, en la parroquia de San Juan Bautista del matancero barrio de Pueblo Nuevo, -no precisamente debido a la acción diligente del Sr. Obispo Diocesano, sino- gracias a la generosidad de su párroco, Don Accesio de Jesús, quien deseoso de sentir con la Iglesia, y en total fidelidad al Papa Benedicto XVI, se ha solidarizado con la causa de la Tradición Católica, y ha ofrecido el templo, cual lo contempla el Motu Proprio Summorum Pontificum, para la celebración dominical del Santo Sacrificio de la Misa en su Forma Extraordinaria. La misma, fechada el pasado Domingo 18 de Diciembre, ha sido un acontecimiento histórico para el pequeño grupo de católicos tradicionales miembros de Una Voce Cuba y su capellán el Rdo. P. Darovis Caballero Sosa, quienes meses atrás, habían pedido la intervención de la Santa Sede, frente a la explicita negativa y prohibición de Mons. Manuel Hilario de Céspedes, a la aplicación de Summorum Pontificum. Pese a que, aun Una Voce Cuba, aguarda la decisión el Sr. Obispo Diocesano, quien luego de cuatro meses, no termina por designar un templo dedicado a la Forma Extraordinaria del Rito Romano, pero que sin embargo al menos no ha vuelto a prohibir la Misa, y está permitiendo que las cosas se desarrollen por si mismas en paz, concordia y armonía. Una Voce Cuba, agradece a todas aquellas personas, Congregaciones Religiosas, y asociaciones hermanas del Movimiento Una Voce en el mundo, quienes se solidarizaron con su causa, y le acompañaron con su oración y seguras acciones al mas alto nivel, de la Curia Romana, para alcanzar tan alto y santo fin. A todos: ¡Dios les pague! A continuación ofrecemos la homilía pronunciada por el Rdo. P. Darovis Caballero Sosa, y les anunciamos que el video de santa Misa será colgado en próximos días, luego que este terminado su edición, en Youtube. Agradeciendo se hagan eco de esta noticia, tan laudable para todos, al tiempo de animarles a unirse a nuestra acción de gracias a la Santísima Trinidad. De ustedes, humilde servidor, Javier Luis Candelario Diéguez. Presidente.-Fundación Una Voce Cuba-Dirección: Apartado Postal No. 1427 Matanzas 40100. Cuba. E mail:unavocecuba@yahoo.es Teléfono: + 53- 521356. Web:www.unavocecuba.com

martes, 20 de diciembre de 2011

Martirologio Romano (1956).

En Roma, el tránsito de san Ceferino, Papa y Mártir. Su fiesta se celebra el 26 de Agosto.
Allí mismo, el triunfo de san Ignacio, Obispo y Mártir, el tercero después de san Pedro Apóstol, que gobernó la Iglesia de Antioquía; el cual, en la persecución de Trajano, condenado a las fieras, fue llevado preso a Roma, donde, por sentencia del Senado, primeramente atormentado con cruelísimos suplicios, después echado a los leones y despedazado entre sus dientes, fue hecho hostia de Cristo. Su fiesta se celebra el 1 de Febrero.
En Roma también, los santos Mártires Liberado y Báyulo.
En Arabia, los santos Mártires Eugenio y Macario, Presbíteros, los cuales, por haber reprendido a Juliano Apóstata de su impiedad, fueron de su orden cruelísimamente azotados, relegados a un vastísimo desierto y muertos con la espada.
En Alejandría, los santos Mártires Ammón, Zenón, Tolomeo, Íngenes y Teófilo, soldados; los cuales, haciendo guardia delante del tribunal, como un cierto Cristiano puesto en el suplicio titubease y empezase casi a renegar, ellos con el rostro, con los ojos y otras señas se esforzaron por levantar su espíritu. Y alzándose por esto contra ellos el griterío de todo el pueblo, salieron al medio y confesaron que eran Cristianos; con cuya victoria Cristo, que había dado a los suyos tal constancia de ánimo, triunfó gloriosísimamente.
En Gelb de Alemania, san Julio, Mártir.
En Antioquía, el triunfo de san Filogonio, Obispo, el cual, habiendo por disposición divina subido de la abogacía al gobierno de aquella Iglesia, inició, a una con san Alejandro Obispo, y otros más, el combate contra Arrio en defensa de la fe católica, y esclarecido en méritos, descansó en el Señor. En su festividad predicó san Juan Crisóstomo un excelente encomio.
En Brescia, santo Domingo, Obispo y Confesor.

En España, el tránsito de santo Domingo de Silos, Abad, de la Orden de San Benito, celebérrimo por sus milagros en libertar cautivos.
Más información:
Santoral del Padre Grosez, S.J.
Meditación sobre las tres penas del pecado.
Y en otras partes, otros muchos santos Mártires y Confesores, y santas Vírgenes.R. Deo Gratias.

lunes, 19 de diciembre de 2011

Actualización de la Galería de Fotos.


Galería de fotos, con la celebración de la Santa Misa Tridentina de este 4º Domingo de Adviento, para verlas, hacer click en el título de la entrada, es decir, "Actualización de la Galería de Fotos".

domingo, 18 de diciembre de 2011

IV Domingo de Adviento.

IV DOMINGO DE ADVIENTO
I clase, morado
Sin Gloria. Credo, prefacio de Adviento, o en su defecto, de la Santísima Trinidad

En las tres primeras semanas de Adviento, diríase que la Iglesia nos ha dicho a sus hijos todo lo que tenía que decirnos sobre el Mesías esperado y sobre nuestras disposiciones para recibirlo. Por eso, en esta Misa hace una especie de recapìtulación de todas las precedentes, sin agregar nada nuevo, y saca a escena a los tres personajes que han figurado en la Liturgia de esta temporada: a Isaías, que manda a los cielos nos envíen al Justo en suave rocío de bendición; a Juan Bautista, que nos exhorta a terminar de preparar el camino del Señor; y a María, llena Ella de gracia y llenas sus entrañas con la carga santísima de Jesús. Y puesto que nuestra Madre la Iglesia da hoy por casi terminada su misión de prepararnos para Navidad, ¡examínate, cristiano, si tú estás ya preparado para salir al encuentro del Salvador!.
*

sábado, 17 de diciembre de 2011

Misa Tridentina.

INVITACION.

SANTA MISA EN RITO

ROMANO ANTIGUO

(en latín y con canto gregoriano)

DOMINGO 18 DE DICIEMBRE DE 2011.

17,00 HRS.

16,30 hrs Confesiones y Santo Rosario

*

PARROQUIA SANTA BARBARA DE CASABLANCA


viernes, 16 de diciembre de 2011

SAN EUSEBIO.

Obispo y Mártir

n. en el año 283 en Cerdeña; † hacia el año 370

SAN EUSEBIO, Obispo y Mártir

La voluntad de Dios es que seáis santos.
(1 Tesalonicenses 4, 3)

San Eusebio, obispo de Vercelli, fue exilado en Palestina por haber sostenido, en el Concilio de Milán, la fe de Nicea contra los obispos arrianos protegidos por el emperador Constancio. Las cartas que escribió a su pueblo desde el fondo de su confinamiento nos revelan la inaudita crueldad de los arrianos para con él y la admirable firmeza de su fe. Después de la muerte de Constancio, no quiso aprovecharse del permiso concedido a los obispos exilados para volver a sus diócesis, sino después de haber asistido al Concilio de Alejandría y recorrido las provincias de Oriente inficionadas de arrianismo para hacer volver a los extraviados. Murió en Vercelli hacia el año 370.

MEDITACIÓN
SOBRE LA IMITACIÓN
DE LOS SANTOS

I. Nunca entrarás en el cielo, si no imitas a los santos, y no los imitarás si la lectura de su vida no te enseña lo que hicieron. Consagra todos los días algunos instantes a esta lectura; y, si puedes, reúne a tus servidores para hacer esta lectura en común. ¡Tanto tiempo se pierde en conversar con los hombres y no se encuentra ni siquiera un momento libre para platicar con los santos!

II. Esfuérzate en imitar, en la medida en que lo puedas, las virtudes que notes en la vida de los santos. Considera, sobre todo, que ellos han estado unidos a Dios mediante la oración, que han sido austeros para consigo y caritativos para con el prójimo. Ningún santo encontrarás que no haya tenido estas tres cualidades. ¿Las posees tú? Sin ellas no hay que esperar el paraíso. No basta, para ir al cielo, profesar la religión cristiana en cuyo seno vivieron ellos; es preciso también conformar nuestras costumbres a la santidad de nuestra fe y a los buenos ejemplos que nos dieron. De nada nos servirá que nuestra religión sea buena, si nuestra vida es mala (Salviano).

III. Elige como patrono a un santo que se haya encontrado en posición parecida a la tuya y regula tu conducta con sus ejemplos. Imita también las virtudes del santo cuyo nombre tienes y del que hayas elegido cada mes como protector especial tuyo. En todas tus necesidades temporales y espirituales, recurre a los santos. Examina tu vida: ¿a qué santos imitas? ¿Acaso no sigues un camino totalmente opuesto al que ellos recorrieron? ¡Ten cuidado! Aprende de uno la humildad, de otro la paciencia: que uno te enseñe el silencio, otro la dulzura (San Jerónimo).

La imitación de los santos.
Orad por las órdenes religiosas.

ORACIÓN

Oh Dios, que cada año nos proporcionáis un nuevo motivo de gozo con la solemnidad del bienaventurado Eusebio, vuestro mártir pontífice, haced que honrando su nacimiento al cielo, experimentemos los efectos de su protección. Por J. C. N. S.

Martirologio Romano (1956)

jueves, 15 de diciembre de 2011

Gaudete in Dómino Semper.

“Gaudete in Dómino Semper: íterum dico, gaudéte. Modéstia vestra nota sit ómnibus homínibus: Dóminus enim prope est” (“Gozaos siempre en el Señor; otra vez digo: gozaos. Vuestra modestia sea patente a todos los hombres; porque el Señor está cerca”). Así reza el celebrante en el introito a la Sancta Missa de este domingo de adviento, llamado de Gaudéte, porque precisamente hoy la liturgia nos convoca a perseverar en esta alegría que sólo Dios nos puede dar. La recomendación del apóstol Pablo a los filipenses debe resonar fuerte en nuestros oídos porque el Señor está cerca.
La alegría del adviento, y la de cada día, es saber que el Señor está muy cerca de nosotros y que, por eso, la alegría cristiana proviene de un corazón animado por el Espíritu Santo alejado de toda aflicción. Hoy en día el común de las personas cree que la alegría tiene que ver con el pasarlo bien, con el gozar el momento, el famoso carpe diem… de la cultura clásica. Pero bien sabemos, que esos momentos de aparente alegría no son más que dichas pasajeras que así como vienen terminan abruptamente dejando muchas veces el corazón desolado y entristecido. La alegría cristiana, por el contrario, está sustentada en Aquel que es el principio de toda dicha y bienaventuranza: Nuestro Señor Jesucristo. Por eso que la alegría es poseer a Jesús, y la tristeza es perderlo.
El apóstol Pablo nos da la clave para entender la razón de nuestras tristezas y abatimientos: nuestro alejamiento de Dios, por nuestros pecados, o por la tibieza. Por eso que manteniéndose unido al Divino Maestro es imposible sentir tristeza, pues sólo en El es posible encontrar la verdadera felicidad, aun en los momentos más difíciles y complejos de nuestra condición humana. La frase de San Alberto Hurtado, “¡Contento, Señor, contento!”, sólo podemos entenderla a cabalidad en el contexto de la exhortación paulina puesta al principio de este sermón.
“Nosotros podremos estar alegres si el Señor está verdaderamente presente en nuestra vida, si no lo hemos perdido, si no se han empañado nuestros ojos por la tibieza o la falta de generosidad. Cuando para encontrar la felicidad se ensayan otros caminos fuera del que lleva a Dios, al final sólo se halla infelicidad y tristeza. La experiencia de todos los que, de una forma u otra, volvieron la cara hacia otro lado (donde no estaba Dios), ha sido siempre la misma: han comprobado que fuera de Dios no hay alegría verdadera. No puede haberla. Encontrar a Cristo, y volverlo a encontrar, supone una alegría profunda siempre nueva” (Francisco Fernández Carvajal).
En este domingo de Gaudéte no podemos dejar de mencionar a Paulus VI, Servus Dei, quien durante su pontificado nos legó la hermosa exhortación apostólica “Gaudéte in Domino” (1975). Pablo VI dio este documento magisterial para que la alegría de ser cristiano jamás falte en la atmósfera vital de los discípulos de Jesucristo: “La alegría cristiana es por esencia una participación espiritual de la alegría insondable, a la vez divina y humana, del Corazón de Jesucristo glorificado”, escribió este Sumo Pontífice.
“Ave María gratia plena, Dominus tecum…”, le dice el Ángel a María. “Alégrate, llena de gracias, porque el Señor está contigo…”. Que esa alegría que siempre estuvo en el Corazón Inmaculado de Nuestra Buena Madre, esté también presente en el nuestro para que así podamos difundirlo en el corazón de los demás con el Espíritu Santo que se nos ha dado.

miércoles, 14 de diciembre de 2011

Actualización de la Galería de Fotos.

Actualización de la Galería de Fotos, con algunas de las tomadas en la celebración de la Santa Misa correspondiente al Domingo de Gaudete, 11 de diciembre de 2011, Parroquia Santa Bárbara de Casablanca, celebró la Misa Msr Jaime Astorga Paulsen.
Para ver las fotos pueden linkear en este enlace AQUI.

martes, 13 de diciembre de 2011

Martirologio Romano (1956).

13 de Diciembre

SANTA LUCÍA, Virgen y Martir

  1. En Siracusa de Sicilia, el triunfo de santa Lucía, Virgen y Mártir, en la persecución de Diocleciano. Esta noble doncella, entregada, de orden del Consular Pascasio, a hombres impúdicos que la llevasen donde el populacho ultrajase su pudor, no la pudieron en modo alguno mover, ni valiéndose de sogas ni con muchos pares de bueyes; después, habiendo superado, sin recibir lesión, el tormento de la pez, resina y aceite hirviendo, por fin, atravesada con un cuchillo la garganta, consumó el martirio.
  2. En Molíns de Francia, el tránsito de santa Juana Francisca Fremiot de Chantal, Viuda, que fue Fundadora de la Orden de Monjas de la Visitación de santa María; y señalada por la nobleza de su sangre, por la santidad que constantemente ejercitó en cuatro estados de vida y por el don de milagros, fue puesta por el Sumo Pontífice Clemente XIII en el número de las Santas. Su sagrado cuerpo fue trasladado a Annecy en Saboya, y sepultado con solemne pompa en la Iglesia principal de su Orden. Su fiesta, por decreto del Papa Clemente XIV, se celebra en toda la Iglesia el 21 de Agosto.
  3. En Armenia, el suplicio de los santos Mártires Eustracio, Auxencio, Eugenio, Mardario y Orestes, en la persecución de Diocleciano. Eustracio, primeramente por orden de Lisias, y después en Sebaste presidiendo Agricolao, junto con Orestes, torturado con exquisitos tormentos y, arrojado en un horno, entregó su espíritu a Dios. Orestes, extendido en un lecho de hierro candente, pasó al Señor. Los demás, ejercitados con durísimos suplicios en Arábraco, de orden del Presidente Lisias, consumaron en diversas formas el martirio. Sus cuerpos fueron posteriormente trasladados a Roma y honoríficamente colocados en la Iglesia de San Apolinar.
  4. En la isla de Solzi, cerca de Cerdeña, el martirio de san Antíoco, en tiempo del Emperador Adriano.
  5. En Cambray de Francia, san Audberto, Obispo y Confesor.
  6. En la aldea de Ponthieu de Francia, san Judoco, Presbítero y Confesor.
  7. En territorio de Estrasburgo, santa Otilia, Virgen.

Y en otras partes, otros muchos santos Mártires y Confesores, y santas Vírgenes.
R. Deo Gratias.

lunes, 12 de diciembre de 2011

Domingo de Gaudete en Casablanca, Chile


Santa Misa Tridentina, Domingo de Gaudete, celebrada por Msr Jaime Astorga Paulsen, Parroquia Santa Bárbara de Casablanca.

domingo, 11 de diciembre de 2011

III Domingo de Adviento.

Tercer Domingo de Adviento
I clase, rosa o morado
Sin Gloria. Credo. Prefacio de Adviento o de la Santísima Trinidad.

"El Señor está cerca". He aquí el anuncio que nos hace hoy la Iglesia, he aquí por qué nos incita hoy a la alegría y por qué se viste Ella misma hoy de fiesta, con ornamentos rosados, con flores en los altares, con acordes del órgano. Está la Iglesia impaciente por recibir al Señor, y nos contagia a nosotros de esta santa ansiedad. ¡El Señor está cerca! Más aun: "Entre nosotros está Uno a quien muchos no conocen". Esta queja amarga del Bautista desgraciadamente es también hoy verdadera. ¡Un año más llamará a nuestras puertas el que puede remediar nuestras necesidades. Y muchos estarán dormidos!
*

sábado, 10 de diciembre de 2011

Martirologio Romano (1956).

10 de Diciembre

  1. San Melquíades, Papa y Mártir, cuyo triunfo se conmemora el 11 de Enero.
  2. En Roma, en la vía Ostiense, la Dedicación de la Basílica de san Pablo Apóstol, que, junto con la Dedicación de la Basílica de san Pedro, Príncipe de los Apóstoles, se celebra todos los años a 18 de Noviembre.
  3. El mismo día, los santos Mártires Carpóforo, Presbítero, y Abundio, Diácono; que, en la persecución de Diocleciano, apaleados primero cruelísimamente y luego encerrados en un calabozo sin comer ni beber, atormentados de nuevo en el potro, y después por largo tiempo maltratados en la cárcel, fueron por último pasados a cuchillo.
  4. En Alejandría, los santos Mártires Menas, Hermógenes y Éugrafo, que padecieron en el imperio de Galerio Maximiano.
  5. En Lentini de Sicilia, los santos Mártires Mercurio y Compañeros soldados, que de orden del Presidente Tertilo, en el imperio de Licinio, fueron muertos al filo de la espada.
  6. En Ancira de Galacia, san Gemelo, Mártir, que en tiempo de Juliano Apóstata, al cabo de crueles tormentos, en el suplifcio de la cruz consumó el martirio.
  7. En Mérida de España, el triunfo de santa Eulalia, Virgen, que, en el imperio de Maximiano, siendo de doce años, de orden del Presidente Daciano, por la confesión de Cristo sufrió allí muchísimos tormentos, y por último, suspendida en el potro, le arrancaron las uñas, aplicaron a ambos costados hachas encendidas, y aspirando las llamas, entregó su espíritu.
  8. En la misma ciudad también, santa Julia, Virgen y Mártir, que fue amiga de santa Eulalia, y cuando ésta iba a padecer, se le juntó como inseparable compañera.
  9. En Roma, san Gregorio III, Papa, el cua, esclarecido en santidad y méritos, se fue al cielo.
  10. En Viena de Francia, san Sindulfo, Obispo y Confesor.
  11. En Brescia, san Diosdado, Obispo.
  12. En Loreto del Piceno, la Traslación de la santa Casa de la bienaventurada Virgen María, Madre de Dios, donde el Verbo se hizo carne. La santísima Virgen María, con el título de Loreto, fue por el Papa Benedicto XV constituida Patrona principal ante Dios de todos los aeronautas.

Y en otras partes, otros muchos santos Mártires y Confesores, y santas Vírgenes.
R. Deo Gratias.

viernes, 9 de diciembre de 2011

Martirologio Romano (1956).

9 de Diciembre

  1. En Cartago, san Restituto, Obispo y Mártir, en cuya solemnidad predicó san Agustín sobre sus alabanzas un sermón al pueblo.
  2. En África igualmente, los santos Mártires Pedro, Suceso, Basiano, Primitivo y otros veinte.
  3. SANTA LEOCADIA, Virgen y Mártir

  4. En Toledo de España, el triunfo de santa Leocadia, Virgen y Mártir, que, en la persecución del Emperador Diocleciano, por orden de Daciano, Prefecto de las Españas, encerrada en un calabozo y cruelmente maltratada, habiendo oído los tormentos atrocísimos de santa Eulalia y demás Mártires, allí mismo, arrodillada en oración, entregó su incontaminado espíritu a Cristo.
  5. En Limoges de Aquitania, santa Valeria, Virgen y Mártir.
  6. En Verona, san Próculo, Obispo, el cual, en la persecución de Diocleciano, fue abofeteado, apaleado y desterrado de la ciudad; y al fin restituido a su Iglesia, descansó en paz.
  7. En Pavía, san Siro, que fue el primer Obispo de aquella ciudad y resplandeció con apostólicas señales y virtudes.
  8. En Apamea de Siria, san Julián, Obispo, que floreció en santidad en tiempo de Severo.
  9. En Gray de Borgoña, san Pedro Fourier, que fue Canónigo Regular de Nuestro Salvador y Fundador de las Canonesas Regulares de Nuestra Señora para la enseñanza de las niñas; el cual, esclarecido en virtudes y milagros, fue puesto por el Papa León XIII en el catálogo de los Santos.
  10. En Perigueux de Francia, san Cipriano, Abad, varón de gran santidad.
  11. En Nacianzo de Capadocia, santa Gorgonia, que fue hija de santa Nona y hermana de los santos Gregorio el Teólogo y Cesáreo; cuyas Virtudes y milagros escribió su mismo hermano Gregorio.

Y en otras partes, otros muchos santos Mártires y Confesores, y santas Vírgenes.
R. Deo Gratias.

jueves, 8 de diciembre de 2011

LA INMACULADA CONCEPCIÓN DE LA BIENAVENTURADA VIRGEN MARÍA.

LA INMACULADA CONCEPCIÓN DE LA BIENAVENTURADA VIRGEN MARÍA

Salve, llena eres de gracia;
el Señor es contigo.
(Lucas 1, 28)

La Virgen María, por un privilegio único en vista de su destino divino, fue concebida sin pecado. Nunca el demonio tuvo poder alguno sobre Ella, porque estuvo exenta de pecado original. Debes honrar muy especialmente esta prerrogativa de la Madre de Dios, porque es el comienzo de su santificación y de su gloria. Regocíjate con Ella por la dicha que tuvo de ser librada del pecado de Adán, y recibir más gracias, en ese momento feliz de su Concepción, que la que nunca poseyeron los hombres y los ángeles juntos.

MEDITACIÓN
SOBRE LA
INMACULADA CONCEPCIÓN

I. María fue concebida sin pecado; es éste un favor que Dios pudo hacerle, porque nada es imposible para su omnipotencia. Reina de los Ángeles, Madre de mi Salvador, estoy lleno de alegría cuando considero que el pecado nunca entró en vuestra alma y habéis estado plena de gracias desde vuestra concepción. Lo creo, Virgen Santísima, y por todas partes sostendré el honor de vuestra Inmaculada Concepción.

II. Dios ha debido por una cierta conveniencia, preservar a María del pecado original. Padre eterno, ¿hubierais podido acaso permitir que vuestra queridísima Hija, la Madre de vuestro Hijo, fuese, aunque sea por un instante, esclava del demonio? ¿Podíais Vos, Espíritu Santo, dejar que penetrara vuestro enemigo en el corazón de vuestra Esposa muy amada? Y Vos, Verbo eterno, ¿podíais dejar que se profanase el templo donde debíais habitar? ¡Oh, no! sería injuriar a vuestro amor filial sólo pensarlo. Creemos, pues, con la Iglesia católica que la Bienaventurada Virgen María ha sido, por privilegio único de Dios, enteramente preservada de la mancha original desde el primer instante de su Concepción (Pío IX).

III. Cuando, después de haber puesto nuestros ojos en la Virgen Inmaculada, los bajamos a nosotros mismos, ¡cuán diferentes nos encontramos a nuestra Madre! ¡Nacemos pecadores, vivimos en el crimen y estamos expuestos a morir en el pecado! Pero Vos, Virgen Santa, vendréis en nuestra ayuda: no dejaréis perecer a vuestros hijos. El que recurre a María no puede perecer: es el fundamento de toda esperanza (San Bernardo).

La devoción a la Inmaculada Concepción.
Orad por las Congregaciones de la Santísima Virgen.

ORACIÓN

Oh Dios que, por la Inmaculada Concepción de la Virgen, habéis preparado un santuario digno para vuestro Hijo, dignaos, después de haberlo preservado de toda mancha en previsión de la muerte de este mismo Hijo,
concedernos a nosotros, por su intercesión, la gracia de llegar hasta Vos, purificados de toda mancha. Por J. C. N. S.

Martirologio Romano (1956)

martes, 6 de diciembre de 2011

SAN NICOLÁS DE BARI.

Obispo y Confesor
† hacia el año 346 en Mira

Patrono de la juventud; estudiantes; escolares; niños y muchachos; jueces; solteras; novias; recién casados; pescadores; marineros; comerciantes; pobres; prisioneros; cautivos; farmacéuticos; panaderos; trabajadores portuarios; peregrinos; viajeros.
Protector contra los robos y ladrones.

SAN NICOLÁS DE BAR, Obispo y Confesor

Dejad a los niños, y no les impidáis venir a Mí;
porque de los que son como ellos es el reino de los cielos.
(Mateo 19, 14)

San Nicolás, noble de Licia, en Asia Menor, fue modelo de escolares antes de llegar a ser su santo patrono. Después de la muerte de sus padres, empleó todos sus bienes en obras pías. Un día, sabiendo que la virtud de tres jovencitas caídas en la miseria corría peligro, les deslizó durante la noche, por las hendijas de su ventana, con qué poder establecerse honestamente. Sanaba a todos los enfermos que a él acudían y resucitó a un muerto mientras iba a los Santos Lugares. Elegido obispo de Mira, fue torturado, puesto en prisión bajo Diocleciano, salió de ella bajo el reinado de Constantino, a quien se le apareció para la liberación de tres comisarios imperiales, víctimas de la calumnia y condenados a la pena capital. Distinguiose, después, en el Concilio de Nicea. En sus últimos momentos vio que los ángeles salían a su encuentro.

MEDITACIÓN
SOBRE SAN NICOLÁS,
PATRONO DE LA JUVENTUD

I. El joven que quiere vivir santamente, nada mejor puede hacer que imitar la conducta de San Nicolás. Joven aún, lo veían retirarse con frecuencia a las iglesias para orar y excitar en su corazón el fuego del amor divino. Los ayunos, las vigilias y el cilicio, eran los guardianes de su virginidad. Velaba sobre sus miradas y evitaba, en cuanto podía, la conversación con mujeres. ¿Practicas tú las mismas virtudes? ¿Qué precauciones tomas para conservar tu pureza y tu inocencia? ¿Cómo te conduces con relación a Dios y a ti mismo?

II. Este santo escolar profesaba un admirable respeto a sus maestros; recibía sus órdenes como salidas de la boca de Jesucristo; frecuentaba sus condiscípulos más piadosos y evitaba con esmero a los libertinos. ¿Así te portas tú con tu prójimo? ¿Qué compañías frecuentas? ¿Qué respeto tienes a tus superiores? ¿Cómo les obedeces?

III. Estudiaba el santo con asidua dedicación, para llegar a ser un día capaz de servir a Dios y excitar a los demás en su amor. Dios, por órgano de tus padres, te ordena que trabajes; trabaja, pues, pero que sea únicamente en lo que Dios quiere, como Dios quiere, y para cumplir su santa voluntad. Finalmente, aprende de San Bernardo esta sentencia que comprende casi todos los deberes de un joven: Es menester que un joven tema a Dios, respete a sus padres y conserve su pureza.

El temor de Dios.
Orad por los escolares.

ORACIÓN

Oh Dios, que al bienaventurado Nicolás pontífice hiciste ilustre por un gran número de milagros, concedednos por sus méritos e intercesión, la gracia de librarnos de las llamas eternas.
Por J. C. N. S.

Martirologio Romano (1956)

lunes, 5 de diciembre de 2011

Martirologio Romano (1956).

5 de Diciembre

SAN SABAS, Abad

  1. En Judea, san Sabas, Abad, natural del pueblo de Mútala de Capadocia, el cual resplandeció con el ejemplo de maravillosa santidad, y trabajó con tesón por la fe católica contra los enemigos del santo Concilio de Calcedonia; y finalmente, en la laura de la diócesis de Jerusalén, que más tarde se llamó de san Sabas, descansó en paz.
  2. En Niza, junto al río Varo, san Basso, Obispo, que, en la persecución de Decio y Valeriano, de orden del Presidente Perennio, fue por la fe de Cristo atormentado en el ecúleo, quemado con planchas candentes, apaleado, azotado con escorpiones, echado en la hoguera, y saliendo de ella ileso, atravesado con dos clavos, consumó un ilustre martirio.
  3. En Pavía, san Dalmacio, Obispo y Mártir, que padeció en la persecución de Maximiano.
  4. En Corfinio de las Pelignos, san Felino, Obispo de Brindis, que en tiempo de Juliano Apóstata con sus oraciones echó por tierra el templo de Marte; por lo cual, de parte de los Pontífices de los ídolos, fue cruelísimamente azotado, y acribillado con ochenta y cinco heridas, mereció la corona del martirio.
  5. Igualmente, san Anastasio, Mártir, que por el ardiente deseo del martirio, se presentó espontáneamente a los perseguidores.
  6. En Tacora de África, los santos Mártires Julio, Potamia, Crispín, Félix, Grato y otros siete.
  7. En Tebaste de Numidia, santa Crispina, señora nobilísima, la cual, en los tiempos de Diocleciano y Maximiano, por negarse a sacrificar a los ídolos, de orden del Procónsul Anolino fue degollada. San Agustín la celebra muchas veces con alabanzas.
  8. En Tréveris, san Nicecio, Obispo, varón de admirable santidad.
  9. En Poliboto de Asia, san Juan, Obispo, por sobrenombre Taumaturgo.

Y en otras partes, otros muchos santos Mártires y Confesores, y santas Vírgenes.
R. Deo Gratias.

domingo, 4 de diciembre de 2011

II Domingo de Adviento.

II DOMINGO DE ADVIENTO
I clase, morado
Se omite el Gloria. Credo y Prefacio de Adviento o de la Santísima Trinidad

Estamos ya en pleno adviento, o por mejor decir, en franca expectativa de la venida del Salvador del mundo. La Iglesia quiere hoy elevarnos, para que alcancemos a ver al que avanza hacia nosotros con dulce y suave majestad. La ausencia de pecado y un deseo cada vez más ardiente de llegar a Belén, acompañando a José y a María que viajan escoltados de ángeles hacia Jerusalén, será nuestra mejor disposición para este domingo y para la semana que con él empezamos.
Además del Mesías, a quien anuncian, dos grandes profetas iluminan la liturgia de este domingo: Isaías y Juan Bautista. Isaías es el profeta por excelencia del advenimiento mesiánico. La Iglesia nos hace oír su voz en el introito; voz que resuena en la epístola y el evangelio, en que Cristo y san Pablo se refieren a lo que él había dicho. El propio san Juan Bautista, el último de los profetas y el inmediato precursor de Cristo, alegaba la palabra de Isaías. Su lugar en la liturgia del Adviento desborda ampliamente este segundo domingo. No hay día en que no nos haga leer la Iglesia en maitines algún pasaje de sus profecías; de él se toman las lecturas de los tres días de Témporas, y en la noche de Navidad son sus palabras las que cantarán, en el Emmanuel nacido de la Virgen, las grandezas divinas del Príncipe de la Paz. Dos enseñanzas principales nos pro porciona la misa de hoy: Jesús es el Mesías de los «pobres», de todos aquéllos que, conscientes de su miseria, recurren a él (evangelio). Es también el Salvador, tanto de los paganos como de los judíos; en adelante, el pueblo de Sión será la Iglesia abierta de par en par a todas las naciones de la tierra {epístola).
*

sábado, 3 de diciembre de 2011

Santa Misa en el Santuário da Medalha Milagrosa em Uberaba.

El pasado dia 25 de Noviembre el Rev. Pe. José Edilson de Lima, de la Administración Apostólica San Juan Maria Vianney y Juez Auditor del Tribunal Arquidiócesano de Rio de Janeiro, celebró la Santa Missa de Siempre en el Santuario de la Medalla Milagrosa en Uberaba.
*

viernes, 2 de diciembre de 2011

SANTA BIBIANA.

Virgen y Mártir
n. siglo IV en Roma; † hacia el año 361

Patrona de epilépticos; personas con problemas mentales; solteras; víctimas de tortura. Protectora contra epilepsia; dolores de cabeza; problemas mentales.

El mundo está crucificado para mí,
y yo estoy crucificado para el mundo.
(Gálatas 6, 14)

Bibiana y su hermana Demetria heredaron las virtudes de sus padres San Flaviano y Santa Dafrosa, martirizados por la fe. Apronio, gobernador de Roma, después de haber confiscado sus bienes y tratado en vano de quebrantar su constancia mediante el calabozo y los horrores de la miseria, las hizo comparecer ante él. Demetria confesó generosamente su fe y cayó muerta a sus pies. Bibiana, después de haber resistido a los artificios y, después, a las implacables violencias de una mujer relajada, llamada Rufina, fue, por fin, atada a un pilar y azotada hasta que expiró.

MEDITACIÓN
SOBRE EL DESPRECIO DEL MUNDO

I. No ames al mundo, no te dejes prender por sus caricias falaces; halaga a sus partidarios sólo para perderlos. Les presenta miel en copa de oro, pero esta miel está envenenada. El amor de Jesús, por el contrario, comienza por la amargura y termina en la dulcedumbre. Cristiano, has sido creado para el cielo, no olvides tu glorioso destino. ¿Qué haces en el siglo, hermano mío, tú que eres más grande que el mundo? (San Jerónimo).

II. No temas al mundo. El temor tanto como el amor al mundo, desvía del servicio de Dios. El mundo es un insensato, un enemigo de Jesucristo; es imposible darle contento, hagas lo que hicieres. Si tienes un poco de valor, será impotente contra ti; triunfa sólo de los cobardes. Yo no quiero temeros sino a Vos, oh Dios mío; que hable el mundo como quiera, yo temeré tus juicios y no los suyos. No es el mundo, no son sus partidarios los que un día me juzgarán. Vos seréis, Señor, y Vos me juzgaréis no según las máximas del mundo, sino según los preceptos del Evangelio.

III. Hay que despreciar al mundo, pisotearlo; para lograrlo, basta considerar la vanidad de sus promesas y la manera cómo trata, todos los días, a sus más caros favoritos. ¿Qué les da en cambio de los sacrificios que se han impuesto, sino amargas decepciones? El mundo nos grita que nada puede hacer por nosotros; Vos, Señor, prometéis socorrernos; ¡y he aquí que nosotros dejamos a quien nos sostiene para correr tras quien nos abandona! (San Agustín).

El desprecio del mundo.
Orad por la paz entre las naciones cristianas.

ORACIÓN

Oh Dios, dispensador de todo bien, que habéis reunido en vuestra sierva Bibiana la flor de la virginidad con la palma del martirio, dignaos, por su intercesión, unir nuestros corazones a Vos con los vínculos de la caridad, a fin de que, libres de todo peligro, obtengamos las recompensas eternas.
Por J. C. N. S.

Martirologio Romano (1956)

jueves, 1 de diciembre de 2011

Adviento.

“Excita, quaesumus, Dómine, poténtiam team, et venit…” (“Demuestra, Señor, tu poder y ven…”), reza el sacerdote en la oración colecta de este Primer Domingo de Adviento, pues toda la Misa de este día nos dispone a este advenimiento de misericordia y de justicia.
En el tiempo de Adviento la liturgia cotidiana nos irá recordando la necesidad imperiosa que tenemos de preparar nuestra alma para ir al encuentro del Señor en la celebración de la Navidad, y para que, además, “con el recuerdo de la primera venida de Dios hecho hombre al mundo, estemos atentos a esas otras venidas de Dios, al final de la vida de cada uno y al final de los tiempos. Por eso, el Adviento es tiempo de preparación y esperanza”.
Adviento es un tiempo propicio para nuestra propia conversión y la de los demás, es un tiempo de penitencia, para que con el auxilio del Señor nos vayamos despojando de todos aquellos lastres que nos impiden acercarnos al pesebre de Belén; adviento es un tiempo para que vayamos apartando los obstáculos que enturbian nuestra mirada y nos incapacitan ver la luz que emana de la cuna del Niño Dios. Por eso, San Josemaría decía que era necesario echarse el colirio espiritual en nuestros ojos para ver al Señor que viene. El mismo San Josemaría exhortaba en uno de sus sermones: “Señor, indícame tus caminos, enséñame tus sendas. Pedimos al Señor que nos guíe, que nos muestre sus pisadas, para que podamos dirigirnos a la plenitud de sus mandamientos, que es la caridad”.
Adviento es, además, un tiempo de oración, pues al Señor se le encuentra en el trato amoroso con El; nuestro anhelo más profundo debe ser alma de oración para estar continuamente con el Señor Jesús. El Adviento debe llevarnos a descubrir que “en los ratos dedicados expresamente a ese coloquio con el Señor, el corazón se explaya, la voluntad se fortalece, la inteligencia –ayudada por la gracia- penetra, de realidades sobrenaturales, las realidades humanas”.
Adviento es un tiempo litúrgico en que se nos llama a estar despiertos, con ánimo, con nuevos bríos y con un espíritu nuevo; por eso, el apóstol San Pablo nos advierte en la epístola de la Misa: “Abjiciámus ergo opera tenebrárum, et induámur arma lucis” (Desechemos, pues, las obras de las tinieblas, y vistámonos de las armas de la luz)”. El Adviento como la hora del despertar para vestirnos de las armas de la luz, nos lleva a desear la santidad de vida y a apartarnos de todas aquellas obras que son propias de los hijos de las tinieblas, de aquellos que aborrecen de la única Luz verdadera, Nuestro Señor Jesucristo, nacido pobre y humilde en Belén del seno purísimo de María Santísima.
“Hermanos –nos dice San Bernardo-, a vosotros, como a los niños, Dios revela lo que ha ocultado a los sabios y entendidos: los auténticos caminos de la salvación. Meditad en ellos con suma atención. Profundizad en el sentido de este Adviento. Y, sobre todo, fijaos quién es el que viene, de dónde viene y a dónde viene; para qué, cuándo y por dónde viene. Tal curiosidad es buena. La Iglesia universal no celebraría con tanta devoción este Adviento si no contuviera algún gran misterio”.“…et leváte cápita vestra: quóniam appropínquat redéptio vestra” (…”y levantad vuestras cabezas porque se acerca vuestra redención”), nos dice el Divino Maestro en el Evangelio de hoy. Pidámosle a Nuestra Señora del Adviento, Santa María, que nos ayude a disponer nuestra alma para que la llegada del Señor no nos encuentre dispersos en otras cosas, que tienen poca o nada importancia ante Jesús.