sábado, 10 de diciembre de 2011

Martirologio Romano (1956).

10 de Diciembre

  1. San Melquíades, Papa y Mártir, cuyo triunfo se conmemora el 11 de Enero.
  2. En Roma, en la vía Ostiense, la Dedicación de la Basílica de san Pablo Apóstol, que, junto con la Dedicación de la Basílica de san Pedro, Príncipe de los Apóstoles, se celebra todos los años a 18 de Noviembre.
  3. El mismo día, los santos Mártires Carpóforo, Presbítero, y Abundio, Diácono; que, en la persecución de Diocleciano, apaleados primero cruelísimamente y luego encerrados en un calabozo sin comer ni beber, atormentados de nuevo en el potro, y después por largo tiempo maltratados en la cárcel, fueron por último pasados a cuchillo.
  4. En Alejandría, los santos Mártires Menas, Hermógenes y Éugrafo, que padecieron en el imperio de Galerio Maximiano.
  5. En Lentini de Sicilia, los santos Mártires Mercurio y Compañeros soldados, que de orden del Presidente Tertilo, en el imperio de Licinio, fueron muertos al filo de la espada.
  6. En Ancira de Galacia, san Gemelo, Mártir, que en tiempo de Juliano Apóstata, al cabo de crueles tormentos, en el suplifcio de la cruz consumó el martirio.
  7. En Mérida de España, el triunfo de santa Eulalia, Virgen, que, en el imperio de Maximiano, siendo de doce años, de orden del Presidente Daciano, por la confesión de Cristo sufrió allí muchísimos tormentos, y por último, suspendida en el potro, le arrancaron las uñas, aplicaron a ambos costados hachas encendidas, y aspirando las llamas, entregó su espíritu.
  8. En la misma ciudad también, santa Julia, Virgen y Mártir, que fue amiga de santa Eulalia, y cuando ésta iba a padecer, se le juntó como inseparable compañera.
  9. En Roma, san Gregorio III, Papa, el cua, esclarecido en santidad y méritos, se fue al cielo.
  10. En Viena de Francia, san Sindulfo, Obispo y Confesor.
  11. En Brescia, san Diosdado, Obispo.
  12. En Loreto del Piceno, la Traslación de la santa Casa de la bienaventurada Virgen María, Madre de Dios, donde el Verbo se hizo carne. La santísima Virgen María, con el título de Loreto, fue por el Papa Benedicto XV constituida Patrona principal ante Dios de todos los aeronautas.

Y en otras partes, otros muchos santos Mártires y Confesores, y santas Vírgenes.
R. Deo Gratias.

viernes, 9 de diciembre de 2011

Martirologio Romano (1956).

9 de Diciembre

  1. En Cartago, san Restituto, Obispo y Mártir, en cuya solemnidad predicó san Agustín sobre sus alabanzas un sermón al pueblo.
  2. En África igualmente, los santos Mártires Pedro, Suceso, Basiano, Primitivo y otros veinte.
  3. SANTA LEOCADIA, Virgen y Mártir

  4. En Toledo de España, el triunfo de santa Leocadia, Virgen y Mártir, que, en la persecución del Emperador Diocleciano, por orden de Daciano, Prefecto de las Españas, encerrada en un calabozo y cruelmente maltratada, habiendo oído los tormentos atrocísimos de santa Eulalia y demás Mártires, allí mismo, arrodillada en oración, entregó su incontaminado espíritu a Cristo.
  5. En Limoges de Aquitania, santa Valeria, Virgen y Mártir.
  6. En Verona, san Próculo, Obispo, el cual, en la persecución de Diocleciano, fue abofeteado, apaleado y desterrado de la ciudad; y al fin restituido a su Iglesia, descansó en paz.
  7. En Pavía, san Siro, que fue el primer Obispo de aquella ciudad y resplandeció con apostólicas señales y virtudes.
  8. En Apamea de Siria, san Julián, Obispo, que floreció en santidad en tiempo de Severo.
  9. En Gray de Borgoña, san Pedro Fourier, que fue Canónigo Regular de Nuestro Salvador y Fundador de las Canonesas Regulares de Nuestra Señora para la enseñanza de las niñas; el cual, esclarecido en virtudes y milagros, fue puesto por el Papa León XIII en el catálogo de los Santos.
  10. En Perigueux de Francia, san Cipriano, Abad, varón de gran santidad.
  11. En Nacianzo de Capadocia, santa Gorgonia, que fue hija de santa Nona y hermana de los santos Gregorio el Teólogo y Cesáreo; cuyas Virtudes y milagros escribió su mismo hermano Gregorio.

Y en otras partes, otros muchos santos Mártires y Confesores, y santas Vírgenes.
R. Deo Gratias.

jueves, 8 de diciembre de 2011

LA INMACULADA CONCEPCIÓN DE LA BIENAVENTURADA VIRGEN MARÍA.

LA INMACULADA CONCEPCIÓN DE LA BIENAVENTURADA VIRGEN MARÍA

Salve, llena eres de gracia;
el Señor es contigo.
(Lucas 1, 28)

La Virgen María, por un privilegio único en vista de su destino divino, fue concebida sin pecado. Nunca el demonio tuvo poder alguno sobre Ella, porque estuvo exenta de pecado original. Debes honrar muy especialmente esta prerrogativa de la Madre de Dios, porque es el comienzo de su santificación y de su gloria. Regocíjate con Ella por la dicha que tuvo de ser librada del pecado de Adán, y recibir más gracias, en ese momento feliz de su Concepción, que la que nunca poseyeron los hombres y los ángeles juntos.

MEDITACIÓN
SOBRE LA
INMACULADA CONCEPCIÓN

I. María fue concebida sin pecado; es éste un favor que Dios pudo hacerle, porque nada es imposible para su omnipotencia. Reina de los Ángeles, Madre de mi Salvador, estoy lleno de alegría cuando considero que el pecado nunca entró en vuestra alma y habéis estado plena de gracias desde vuestra concepción. Lo creo, Virgen Santísima, y por todas partes sostendré el honor de vuestra Inmaculada Concepción.

II. Dios ha debido por una cierta conveniencia, preservar a María del pecado original. Padre eterno, ¿hubierais podido acaso permitir que vuestra queridísima Hija, la Madre de vuestro Hijo, fuese, aunque sea por un instante, esclava del demonio? ¿Podíais Vos, Espíritu Santo, dejar que penetrara vuestro enemigo en el corazón de vuestra Esposa muy amada? Y Vos, Verbo eterno, ¿podíais dejar que se profanase el templo donde debíais habitar? ¡Oh, no! sería injuriar a vuestro amor filial sólo pensarlo. Creemos, pues, con la Iglesia católica que la Bienaventurada Virgen María ha sido, por privilegio único de Dios, enteramente preservada de la mancha original desde el primer instante de su Concepción (Pío IX).

III. Cuando, después de haber puesto nuestros ojos en la Virgen Inmaculada, los bajamos a nosotros mismos, ¡cuán diferentes nos encontramos a nuestra Madre! ¡Nacemos pecadores, vivimos en el crimen y estamos expuestos a morir en el pecado! Pero Vos, Virgen Santa, vendréis en nuestra ayuda: no dejaréis perecer a vuestros hijos. El que recurre a María no puede perecer: es el fundamento de toda esperanza (San Bernardo).

La devoción a la Inmaculada Concepción.
Orad por las Congregaciones de la Santísima Virgen.

ORACIÓN

Oh Dios que, por la Inmaculada Concepción de la Virgen, habéis preparado un santuario digno para vuestro Hijo, dignaos, después de haberlo preservado de toda mancha en previsión de la muerte de este mismo Hijo,
concedernos a nosotros, por su intercesión, la gracia de llegar hasta Vos, purificados de toda mancha. Por J. C. N. S.

Martirologio Romano (1956)

martes, 6 de diciembre de 2011

SAN NICOLÁS DE BARI.

Obispo y Confesor
† hacia el año 346 en Mira

Patrono de la juventud; estudiantes; escolares; niños y muchachos; jueces; solteras; novias; recién casados; pescadores; marineros; comerciantes; pobres; prisioneros; cautivos; farmacéuticos; panaderos; trabajadores portuarios; peregrinos; viajeros.
Protector contra los robos y ladrones.

SAN NICOLÁS DE BAR, Obispo y Confesor

Dejad a los niños, y no les impidáis venir a Mí;
porque de los que son como ellos es el reino de los cielos.
(Mateo 19, 14)

San Nicolás, noble de Licia, en Asia Menor, fue modelo de escolares antes de llegar a ser su santo patrono. Después de la muerte de sus padres, empleó todos sus bienes en obras pías. Un día, sabiendo que la virtud de tres jovencitas caídas en la miseria corría peligro, les deslizó durante la noche, por las hendijas de su ventana, con qué poder establecerse honestamente. Sanaba a todos los enfermos que a él acudían y resucitó a un muerto mientras iba a los Santos Lugares. Elegido obispo de Mira, fue torturado, puesto en prisión bajo Diocleciano, salió de ella bajo el reinado de Constantino, a quien se le apareció para la liberación de tres comisarios imperiales, víctimas de la calumnia y condenados a la pena capital. Distinguiose, después, en el Concilio de Nicea. En sus últimos momentos vio que los ángeles salían a su encuentro.

MEDITACIÓN
SOBRE SAN NICOLÁS,
PATRONO DE LA JUVENTUD

I. El joven que quiere vivir santamente, nada mejor puede hacer que imitar la conducta de San Nicolás. Joven aún, lo veían retirarse con frecuencia a las iglesias para orar y excitar en su corazón el fuego del amor divino. Los ayunos, las vigilias y el cilicio, eran los guardianes de su virginidad. Velaba sobre sus miradas y evitaba, en cuanto podía, la conversación con mujeres. ¿Practicas tú las mismas virtudes? ¿Qué precauciones tomas para conservar tu pureza y tu inocencia? ¿Cómo te conduces con relación a Dios y a ti mismo?

II. Este santo escolar profesaba un admirable respeto a sus maestros; recibía sus órdenes como salidas de la boca de Jesucristo; frecuentaba sus condiscípulos más piadosos y evitaba con esmero a los libertinos. ¿Así te portas tú con tu prójimo? ¿Qué compañías frecuentas? ¿Qué respeto tienes a tus superiores? ¿Cómo les obedeces?

III. Estudiaba el santo con asidua dedicación, para llegar a ser un día capaz de servir a Dios y excitar a los demás en su amor. Dios, por órgano de tus padres, te ordena que trabajes; trabaja, pues, pero que sea únicamente en lo que Dios quiere, como Dios quiere, y para cumplir su santa voluntad. Finalmente, aprende de San Bernardo esta sentencia que comprende casi todos los deberes de un joven: Es menester que un joven tema a Dios, respete a sus padres y conserve su pureza.

El temor de Dios.
Orad por los escolares.

ORACIÓN

Oh Dios, que al bienaventurado Nicolás pontífice hiciste ilustre por un gran número de milagros, concedednos por sus méritos e intercesión, la gracia de librarnos de las llamas eternas.
Por J. C. N. S.

Martirologio Romano (1956)

lunes, 5 de diciembre de 2011

Martirologio Romano (1956).

5 de Diciembre

SAN SABAS, Abad

  1. En Judea, san Sabas, Abad, natural del pueblo de Mútala de Capadocia, el cual resplandeció con el ejemplo de maravillosa santidad, y trabajó con tesón por la fe católica contra los enemigos del santo Concilio de Calcedonia; y finalmente, en la laura de la diócesis de Jerusalén, que más tarde se llamó de san Sabas, descansó en paz.
  2. En Niza, junto al río Varo, san Basso, Obispo, que, en la persecución de Decio y Valeriano, de orden del Presidente Perennio, fue por la fe de Cristo atormentado en el ecúleo, quemado con planchas candentes, apaleado, azotado con escorpiones, echado en la hoguera, y saliendo de ella ileso, atravesado con dos clavos, consumó un ilustre martirio.
  3. En Pavía, san Dalmacio, Obispo y Mártir, que padeció en la persecución de Maximiano.
  4. En Corfinio de las Pelignos, san Felino, Obispo de Brindis, que en tiempo de Juliano Apóstata con sus oraciones echó por tierra el templo de Marte; por lo cual, de parte de los Pontífices de los ídolos, fue cruelísimamente azotado, y acribillado con ochenta y cinco heridas, mereció la corona del martirio.
  5. Igualmente, san Anastasio, Mártir, que por el ardiente deseo del martirio, se presentó espontáneamente a los perseguidores.
  6. En Tacora de África, los santos Mártires Julio, Potamia, Crispín, Félix, Grato y otros siete.
  7. En Tebaste de Numidia, santa Crispina, señora nobilísima, la cual, en los tiempos de Diocleciano y Maximiano, por negarse a sacrificar a los ídolos, de orden del Procónsul Anolino fue degollada. San Agustín la celebra muchas veces con alabanzas.
  8. En Tréveris, san Nicecio, Obispo, varón de admirable santidad.
  9. En Poliboto de Asia, san Juan, Obispo, por sobrenombre Taumaturgo.

Y en otras partes, otros muchos santos Mártires y Confesores, y santas Vírgenes.
R. Deo Gratias.

domingo, 4 de diciembre de 2011

II Domingo de Adviento.

II DOMINGO DE ADVIENTO
I clase, morado
Se omite el Gloria. Credo y Prefacio de Adviento o de la Santísima Trinidad

Estamos ya en pleno adviento, o por mejor decir, en franca expectativa de la venida del Salvador del mundo. La Iglesia quiere hoy elevarnos, para que alcancemos a ver al que avanza hacia nosotros con dulce y suave majestad. La ausencia de pecado y un deseo cada vez más ardiente de llegar a Belén, acompañando a José y a María que viajan escoltados de ángeles hacia Jerusalén, será nuestra mejor disposición para este domingo y para la semana que con él empezamos.
Además del Mesías, a quien anuncian, dos grandes profetas iluminan la liturgia de este domingo: Isaías y Juan Bautista. Isaías es el profeta por excelencia del advenimiento mesiánico. La Iglesia nos hace oír su voz en el introito; voz que resuena en la epístola y el evangelio, en que Cristo y san Pablo se refieren a lo que él había dicho. El propio san Juan Bautista, el último de los profetas y el inmediato precursor de Cristo, alegaba la palabra de Isaías. Su lugar en la liturgia del Adviento desborda ampliamente este segundo domingo. No hay día en que no nos haga leer la Iglesia en maitines algún pasaje de sus profecías; de él se toman las lecturas de los tres días de Témporas, y en la noche de Navidad son sus palabras las que cantarán, en el Emmanuel nacido de la Virgen, las grandezas divinas del Príncipe de la Paz. Dos enseñanzas principales nos pro porciona la misa de hoy: Jesús es el Mesías de los «pobres», de todos aquéllos que, conscientes de su miseria, recurren a él (evangelio). Es también el Salvador, tanto de los paganos como de los judíos; en adelante, el pueblo de Sión será la Iglesia abierta de par en par a todas las naciones de la tierra {epístola).
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sábado, 3 de diciembre de 2011

Santa Misa en el Santuário da Medalha Milagrosa em Uberaba.

El pasado dia 25 de Noviembre el Rev. Pe. José Edilson de Lima, de la Administración Apostólica San Juan Maria Vianney y Juez Auditor del Tribunal Arquidiócesano de Rio de Janeiro, celebró la Santa Missa de Siempre en el Santuario de la Medalla Milagrosa en Uberaba.
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viernes, 2 de diciembre de 2011

SANTA BIBIANA.

Virgen y Mártir
n. siglo IV en Roma; † hacia el año 361

Patrona de epilépticos; personas con problemas mentales; solteras; víctimas de tortura. Protectora contra epilepsia; dolores de cabeza; problemas mentales.

El mundo está crucificado para mí,
y yo estoy crucificado para el mundo.
(Gálatas 6, 14)

Bibiana y su hermana Demetria heredaron las virtudes de sus padres San Flaviano y Santa Dafrosa, martirizados por la fe. Apronio, gobernador de Roma, después de haber confiscado sus bienes y tratado en vano de quebrantar su constancia mediante el calabozo y los horrores de la miseria, las hizo comparecer ante él. Demetria confesó generosamente su fe y cayó muerta a sus pies. Bibiana, después de haber resistido a los artificios y, después, a las implacables violencias de una mujer relajada, llamada Rufina, fue, por fin, atada a un pilar y azotada hasta que expiró.

MEDITACIÓN
SOBRE EL DESPRECIO DEL MUNDO

I. No ames al mundo, no te dejes prender por sus caricias falaces; halaga a sus partidarios sólo para perderlos. Les presenta miel en copa de oro, pero esta miel está envenenada. El amor de Jesús, por el contrario, comienza por la amargura y termina en la dulcedumbre. Cristiano, has sido creado para el cielo, no olvides tu glorioso destino. ¿Qué haces en el siglo, hermano mío, tú que eres más grande que el mundo? (San Jerónimo).

II. No temas al mundo. El temor tanto como el amor al mundo, desvía del servicio de Dios. El mundo es un insensato, un enemigo de Jesucristo; es imposible darle contento, hagas lo que hicieres. Si tienes un poco de valor, será impotente contra ti; triunfa sólo de los cobardes. Yo no quiero temeros sino a Vos, oh Dios mío; que hable el mundo como quiera, yo temeré tus juicios y no los suyos. No es el mundo, no son sus partidarios los que un día me juzgarán. Vos seréis, Señor, y Vos me juzgaréis no según las máximas del mundo, sino según los preceptos del Evangelio.

III. Hay que despreciar al mundo, pisotearlo; para lograrlo, basta considerar la vanidad de sus promesas y la manera cómo trata, todos los días, a sus más caros favoritos. ¿Qué les da en cambio de los sacrificios que se han impuesto, sino amargas decepciones? El mundo nos grita que nada puede hacer por nosotros; Vos, Señor, prometéis socorrernos; ¡y he aquí que nosotros dejamos a quien nos sostiene para correr tras quien nos abandona! (San Agustín).

El desprecio del mundo.
Orad por la paz entre las naciones cristianas.

ORACIÓN

Oh Dios, dispensador de todo bien, que habéis reunido en vuestra sierva Bibiana la flor de la virginidad con la palma del martirio, dignaos, por su intercesión, unir nuestros corazones a Vos con los vínculos de la caridad, a fin de que, libres de todo peligro, obtengamos las recompensas eternas.
Por J. C. N. S.

Martirologio Romano (1956)

jueves, 1 de diciembre de 2011

Adviento.

“Excita, quaesumus, Dómine, poténtiam team, et venit…” (“Demuestra, Señor, tu poder y ven…”), reza el sacerdote en la oración colecta de este Primer Domingo de Adviento, pues toda la Misa de este día nos dispone a este advenimiento de misericordia y de justicia.
En el tiempo de Adviento la liturgia cotidiana nos irá recordando la necesidad imperiosa que tenemos de preparar nuestra alma para ir al encuentro del Señor en la celebración de la Navidad, y para que, además, “con el recuerdo de la primera venida de Dios hecho hombre al mundo, estemos atentos a esas otras venidas de Dios, al final de la vida de cada uno y al final de los tiempos. Por eso, el Adviento es tiempo de preparación y esperanza”.
Adviento es un tiempo propicio para nuestra propia conversión y la de los demás, es un tiempo de penitencia, para que con el auxilio del Señor nos vayamos despojando de todos aquellos lastres que nos impiden acercarnos al pesebre de Belén; adviento es un tiempo para que vayamos apartando los obstáculos que enturbian nuestra mirada y nos incapacitan ver la luz que emana de la cuna del Niño Dios. Por eso, San Josemaría decía que era necesario echarse el colirio espiritual en nuestros ojos para ver al Señor que viene. El mismo San Josemaría exhortaba en uno de sus sermones: “Señor, indícame tus caminos, enséñame tus sendas. Pedimos al Señor que nos guíe, que nos muestre sus pisadas, para que podamos dirigirnos a la plenitud de sus mandamientos, que es la caridad”.
Adviento es, además, un tiempo de oración, pues al Señor se le encuentra en el trato amoroso con El; nuestro anhelo más profundo debe ser alma de oración para estar continuamente con el Señor Jesús. El Adviento debe llevarnos a descubrir que “en los ratos dedicados expresamente a ese coloquio con el Señor, el corazón se explaya, la voluntad se fortalece, la inteligencia –ayudada por la gracia- penetra, de realidades sobrenaturales, las realidades humanas”.
Adviento es un tiempo litúrgico en que se nos llama a estar despiertos, con ánimo, con nuevos bríos y con un espíritu nuevo; por eso, el apóstol San Pablo nos advierte en la epístola de la Misa: “Abjiciámus ergo opera tenebrárum, et induámur arma lucis” (Desechemos, pues, las obras de las tinieblas, y vistámonos de las armas de la luz)”. El Adviento como la hora del despertar para vestirnos de las armas de la luz, nos lleva a desear la santidad de vida y a apartarnos de todas aquellas obras que son propias de los hijos de las tinieblas, de aquellos que aborrecen de la única Luz verdadera, Nuestro Señor Jesucristo, nacido pobre y humilde en Belén del seno purísimo de María Santísima.
“Hermanos –nos dice San Bernardo-, a vosotros, como a los niños, Dios revela lo que ha ocultado a los sabios y entendidos: los auténticos caminos de la salvación. Meditad en ellos con suma atención. Profundizad en el sentido de este Adviento. Y, sobre todo, fijaos quién es el que viene, de dónde viene y a dónde viene; para qué, cuándo y por dónde viene. Tal curiosidad es buena. La Iglesia universal no celebraría con tanta devoción este Adviento si no contuviera algún gran misterio”.“…et leváte cápita vestra: quóniam appropínquat redéptio vestra” (…”y levantad vuestras cabezas porque se acerca vuestra redención”), nos dice el Divino Maestro en el Evangelio de hoy. Pidámosle a Nuestra Señora del Adviento, Santa María, que nos ayude a disponer nuestra alma para que la llegada del Señor no nos encuentre dispersos en otras cosas, que tienen poca o nada importancia ante Jesús.

miércoles, 30 de noviembre de 2011

SAN ANDRÉS.

Apóstol
n. en Betsaida; † crucificado en Grecia

Patrono de pescadores; pescaderías; Grecia; mujeres solteras; mujeres que desean ser madre; vocalistas.
Protector contra la gota y dolores de garganta.

SAN ANDRÉS, Apóstol

Líbreme Dios de gloriarme,
sino en la cruz de Nuestro Señor Jesucristo.
(Gálatas 6, 14)

San Andrés, pescador de Betsaida en Galilea, hermano de Simón Pedro y, primero, discípulo de San Juan Bautista, fue, después de la Ascensión, a predicar el Evangelio en Tracia, en Escitia y, después, en Grecia. Fue apresado bajo Nerón, azotado varias veces y por fin, condenado a morir crucificado. Regaló sus vestiduras al verdugo y, en cuanto vio la cruz, la abrazó exclamando: “¡Oh buena cruz, cuánto tiempo hace que te deseo!” Desde lo alto de ella predicó durante dos días el Evangelio a la multitud que presenciaba su suplicio.

MEDITACIÓN
SOBRE LA CRUZ DE SAN ANDRÉS

I. San Andrés había deseado durante mucho tiempo la cruz y había preparado su espíritu para recibirla. Imita esta santa previsión y prepárate para padecer valerosamente las más duras pruebas. Pide a Dios que te castigue según su beneplácito. Si te escucha, la cruz te será dulce; si no te escucha, no por eso quedarán sin recompensa tus buenos deseos. Di con San Andrés: Oh buena Cruz, oh Cruz por tanto tiempo deseada, sepárame de los hombres para devolverme a mi Maestro, a fin de que Aquél que me ha redimido por la cruz, me reciba por la cruz.

II. San Andrés se alegró a la vista de su cruz porque debía morir como su divino Maestro. Cuando veas tú que se te aproximan la cruz y los sufrimientos, que este pensamiento te fortifique. Jesús ha padecido todos estos tormentos y mucho más crueles aun, para endulzarme con su amargura. En lugar de imitar a este santo Apóstol, ¿no tiemblas tú, acaso, a la vista de las cruces y de las aflicciones?

III. Considera que no es San Andrés quien lleva la cruz, sino la cruz la que lleva a San Andrés. Si llevas tú la cruz como él, ella te llevará, no te incomodará, te ayudará a evitar los peligros del mundo. Si no llevas tu cruz con alegría y buena voluntad, será preciso que la arrastres gimiendo. Nadie está exento de cruz en este mundo; siente menos su pesadez quien la lleva alegremente por amor a Dios. La cruz es un navío; nadie puede atravesar el mar del mundo si no es llevado por la cruz de Jesucristo (San Agustín).

El amor a la Cruz.
Orad por la conversión de Inglaterra.

ORACIÓN

Oíd nuestras humildes plegarias y concedednos, Señor, que el Apóstol San Andrés, que instruyó y gobernó a vuestra Iglesia, interceda continuamente por nosotros ante el trono de vuestra divina Majestad. Por J. C. N. S.

Martirologio Romano (1956)

martes, 29 de noviembre de 2011

SAN SATURNINO.

Mártir
† martirizado hacia el año 309 en la vía Salariana, Roma

Los hijos de este siglo son más sagaces,
en sus negocios, que los hijos de la luz.
(Lucas 16, 8)

San Saturnino fue detenido y arrojado en una prisión durante la persecución de Diocleciano. Después de haber sufrido mucho en su mazmorra, fue sacado de ella para ser extendido en el potro; pero como las torturas ordinarias no podían doblegarlo a sacrificar a los dioses, le machucaron el cuerpo a bastonazos y le quemaron los costados con antorchas ardientes. Por fin fue decapitado junto con el diácono Sisino, y sus cuerpos fueron enterrados a dos millas de Roma, en la vía Salariana, el año 309.

MEDITACIÓN
SOBRE LA VERDADERA
PRUDENCIA DEL CRISTIANO

I. La verdadera prudencia del cristiano consiste en regular la vida según las máximas del Evangelio; hay que mirar las cosas de este mundo con los ojos de la fe. El hombre político, el médico, el orador siguen las reglas de su respectivo arte: ¡Sólo el cristiano quiere hacer profesión de cristianismo sin observar sus preceptos! Se declara discípulo del Evangelio no obstante vivir una vida contraria al Evangelio. Leen el Evangelio y se entregan a la impureza; se dicen discípulos de una ley santa y llevan una vida criminal (Salviano).

II. ¿De qué proviene que no obremos según las máximas del Cielo? Es que no meditamos lo suficiente. ¿Podríamos acaso amar las riquezas y los placeres, si pensásemos seriamente en la muerte que está próxima, en el juicio que le sigue, en la eternidad de dicha o de infelicidad que será nuestra herencia?

III. Sería menester meditar cada día una verdad del Evangelio y elegir una de ellas en particular con la que entretuviésemos nuestra alma, que fuera como nuestro lema y nuestro grito de guerra en nuestra lucha contra el demonio. Los santos tuvieron su divisa particular; San Francisco: Mi Dios y mi todo; Santa Teresa: O padecer o morir; San Ignacio de Loyola: A la mayor gloria de Dios; el cardenal de Bérulle: Nada mortal para un corazón inmortal. Siguiendo el ejemplo de estos grandes hombres, elige en la Escritura o en los Padres una palabra y no la pierdas de vista. ¿De qué sirve al hombre ganar todo el universo, si llega a perder su alma?

El deseo de la sabiduría.
Orad por los prisioneros.

ORACIÓN

Oh Dios, que nos concedéis la alegría de celebrar el nacimiento al cielo del bienaventurado Saturnino, vuestro mártir, concedednos la gracia de ser asistidos por sus méritos.
Por J. C. N. S.

Martirologio Romano (1956)

lunes, 28 de noviembre de 2011

Martirologio Romano (1956).

28 de Noviembre

  1. En Corinto, el triunfo de san Sóstenes, uno de los discípulos de san Pablo, de quien hace mención el mismo Apóstol, escribiendo a los Corintios. Sóstenes, de príncipe de la Sinagoga, convertido a Cristo, cruelmente azotado en presencia del Procónsul Galión, consagró con excelente principio las primicias de su fe.
  2. En Roma, san Rufo, a quien con toda su familia Diocleciano hizo Mártir de Cristo.
  3. En África, los santos Mártires Papiniano y Mansueto, Obispos, que en la persecución Vandálica, reinando Genserico Arriano, por la defensa de la fe católica, quemado todo el cuerpo con láminas de hierro candente, consumaron un glorioso combate. Entonces también otros nueve santos Obispos, a saber: Valeriano, Urbano, Crescente, Eustaquio, Cresconio, Crescenciano, Félix, Hortulano y Florenciano, condenados al destierro, terminaron el curso de su vida.
  4. SAN ESTEBAN EL JOVEN, Mártir

  5. En Constantinopla, los santos Mártires Esteban el Joven, Basilio, Pedro, Andrés y otros trescientos treinta y nueve compañeros Monjes, que, en tiempo de Constantino Coprónimo, por el culto de las sagradas Imágenes, atormentados con varios suplicios, confirmaron la verdad católica con el derramamiento de su sangre.
  6. En Nápoles de Campania, la feliz muerte de Santiago de la Marca, Sacerdote de la Orden de Menores y Confesor, esclarecido por la aspereza de vida, predicación apostólica y por muchas legaciones desempeñadas en pro de la religión Católica; a quien el sumo Pontífice Benedicto XIII puso en el catálogo de los Santos.

Y en otras partes, otros muchos santos Mártires y Confesores, y santas Vírgenes.
R. Deo Gratias.

domingo, 27 de noviembre de 2011

I Domingo de Adviento.

(I clase, morado) Misa sin Gloria, pero sí Credo.
Prefacio de Adviento o de la Santísima Trinidad.
En aquellos lugares diócesis donde la fiesta de Nuestra Señora de la Medalla Milagrosa es de I clase,
ha de trasladarse al lunes.
*
NORMAS GENERALES PARA EL ADVIENTO
  • Los domingos son de I clase. No se dice Gloria. No se admite Comemoración ni Solemnidad, ni Fiestas. Las Fiestas (I clase) que ocurriesen en domingo son trasladadas al lunes con la conmemoración de la feria.
  • Las ferias del adviento son de III clase y a partir de 17 de diciembre son de II clase. La misa ferial es del domingo sin aleluya. Las ferias de adviento no admiten misas votivas de IV clase.
  • En las Fiestas de III clase se ha de conmemorar la feria de adviento, cuyas oraciones son las del domingo: en la misa así como en laudes y vísperas.
  • Prefacio de Adviento. Debe ser usado en todas las misas del tiempo así como aquellas donde no hay propio. Se encuentran como suplementos en la edición de 1962. En su defecto, Prefacio común para las ferias y prefacio de la Trinidad para los domingos.
  • El uso del órgano sólo se permite para sostener el canto y no debe haber adorno floral.
*
Evangelio. Luc.21.25-33.- Las señales precursoras del fin de los tiempos serán también las de nuestra liberación definitiva y las del advenimiento del reino : «El mismo Dios estará con ellos; él enjugará las lágrimas de sus ojos. y ya no habrá muerte, ni duelo. ni gemidos, ni dolor, porque todas estas cosas habrán pasado.» (Apocalipsis, 21.4.)
En aquel tiempo: Dijo Jesús a sus discípulos: Habrá señales en el sol, en la luna y en las estrellas, y en la tierra consternación de las gentes, por la confusión que causará el ruido del mar y de sus olas. Se morirán los hombres por el temor y recelo de las cosas que sobrevendrán a todo el universo, porque las virtudes de los cielos se tambalearán, y entonces verán al Hijo del hombre venir sobre una nube con gran poder y majestad. Cuando comiencen, pues, a cumplirse estas cosas, erguíos y levantad vuestras cabezas, porque se acerca vuestra redención. Y les dijo esta comparación: Ved la higuera y todos los árboles: cuando producen ya de sí el fruto, sabéis que está cerca el verano; así también, cuando veáis que suceden estas cosas, sabed que está cerca el reino de Dios. En verdad os digo, que no pasará esta generación sin que todo esto se cumpla. El cielo y la tierra pasarán; pero mis palabras no pasarán.

sábado, 26 de noviembre de 2011

Letanías del Papa San Pío X.

SAN PIO X

Señor, ten misericordia de nosotros.
Señor, ten misericordia de nosotros.
Cristo, ten misericordia de nosotros.
Cristo, ten misericordia de nosotros.
Señor, ten misericordia de nosotros.
Señor, ten misericordia de nosotros.

Cristo, óyenos. Cristo, óyenos.
Cristo, escúchanos. Cristo, escúchanos.

Dios, Padre Celestial, ten misericordia de nosotros.
Dios Hijo, Redentor del mundo, ten misericordia de nosotros.
Dios Espíritu Santo, ten misericordia de nosotros.
Trinidad Santa, un solo Dios, ten misericordia de nosotros.

Santa María, Madre de Dios,
a cada invocación se repite: ruega por nosotros.
San José, Patrono de la Iglesia Universal,
San Pío X, modelo de los sacerdotes,
San Pío X, sabio Obispo,
San Pío X, humilde Cardenal y Patriarca,
San Pío X, celoso Papa de su grey,
San Pío X, maestro piadoso,
San Pío X, misericordioso con los pobres,
San Pío X, consolador de los enfermos,
San Pío X, amante de la pobreza,
San Pío X, humilde de corazón,
San Pío X, siempre fiel a sus obligaciones,
San Pío X, heroico en la práctica de todas las virtudes,
San Pío X, lleno de espíritu de sacrificio,
San Pío X, decidido en restaurarlo todo en Cristo,
San Pío X, que acercó a los niños al comulgatorio,
San Pío X, que promovió la Comunión frecuente para todos,
San Pío X, que instó a conocer y amar la Santa Misa,
San Pío X, que procuró la difusión de las enseñanzas cristianas por todas partes,
San Pío X, que resistió y condenó todas las herejías,
San Pío X, que enseñó la correcta y justa Acción Católica,
San Pío X, que consagró a los fieles al apostolado laico,
San Pío X, que se daba a conocer como pobre pastor de almas,
San Pío X, que responde a las súplicas de quienes claman a él,

Cordero de Dios, que quitas los pecados del mundo.
Perdónanos Señor.
Cordero de Dios, que quitas los pecados del mundo.
Escúchanos Señor.
Cordero de Dios, que quitas los pecados del mundo.
Ten misericordia de nosotros.

V. Ruega por nosotros, San Pío X.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Nuestro Señor Jesucristo.

Oremos. Oh, Dios, que llenaste el alma de San Pío X con una caridad ardiente y lo llamaste para que sea el Vicario de Cristo en la tierra, concédenos que, por su intercesión, podamos seguir los pasos de Jesucristo, nuestro Divino Maestro; y que nuestras oraciones dirigidas a este Santo Papa den frutos en nuestra vida terrenal y nos conduzcan a la eterna. Por el mismo Jesucristo Nuestro Señor. Amén.

viernes, 25 de noviembre de 2011

Martirologio Romano (1956).

25 de Noviembre

SANTA CATALINA DE ALEJANDRÍA, Virgen y Mártir

  1. En Alejandría, santa Catalina, Virgen y Mártir, que, encarcelada por la confesión de la fe Cristiana, imperando Maximino, azotada después muchísimo tiempo con escorpiones, y finalmente degollada, consumó el martirio. Su cuerpo, maravillosamente llevado por los Angeles al monte Sinaí, es allí venerado con mucha piedad por multitud de fieles que acude a visitarle.
  2. En Roma, san Moisés, Presbítero y Mártir, al cual, preso con otros en la cárcel, consoló muchas veces san Cipriano con sus cartas; combatió con ánimo inquebrantable, no sólo contra los Gentiles, sino también contra los cismáticos y herejes Novacianos, y por fin, según afirma san Cornelio Papa, en la persecución de Decio fue coronado de un eximio y admirable martirio.
  3. En Antioquía, san Erasmo, Mártir.
  4. En Cesarea de Capadocia, el suplicio de san Mercurio, soldado, que con el patrocinio del Ángel de su guarda, venció a los bárbaros y triunfó de la crueldad de Decio; y, cargado de los trofeos de sus muchos tormentos, coronado del martirio, pasó al cielo.
  5. En Emilia, provincia de Italia, santa Jocunda,Virgen.

Y en otras partes, otros muchos santos Mártires y Confesores, y santas Vírgenes.
R. Deo Gratias.